Ser diferente no te hace más valioso

MarcaSi hay una respuesta que siempre aparece cuando se habla de las características de una Marca Personal o comercial es la de la diferenciación. Pero, igual que ocurre con otros términos asociados al branding como los valores o el posicionamiento o la marca misma, al profundizar un poco, las ideas no parecen estar muy claras.

Vale, asumimos que diferenciarse es importante para que te tengan en cuenta y te elijan. Pero eso ¿qué significa en la práctica? En realidad, diferenciarse, destacar, llamar la atención es bastante fácil.

Basta con que tu aspecto se aleje de lo que suele verse en la calle. O puedes hacer lo contrario a lo que hace todo el mundo. O ir a sitios poco conocidos. O juntarte con otra gente como tú que haga algo fuera de lo habitual. O dedicarte a provocar, insultar o generar polémica en las Redes Sociales.

Ya te estás diferenciando y quizás consigas que se fijen en ti. Pero, aparte de conseguir unos segundos de atención y quizás quedar en ridículo, ¿de verdad esperas que alguien piense en ti como un referente en algo que no sea el mundo del espectáculo? Porque si encima te has dedicado a divulgar tu extravagancia por todas partes quizás tardes mucho en recuperarte de esa experiencia porque hoy todo queda documentado.

Diferenciarse utilizando tácticas superficiales como modificar tu aspecto o realizar acciones extravagantes es como un arma de un solo disparo. Más te vale hacerlo bien y asegurarte de que inmediatamente después de conseguir la atención, demuestras que detrás hay algo valioso. Es como basar tu oferta profesional únicamente en llevar un traje y un buen corte de pelo pero olvidarte de prepararte y demostrar los beneficios que puedes generar.

Suele ocurrir con las modas más llamativas que cuanto más rompedoras son en lo externo, más vacías son en lo relevante. Y todavía ocurre algo peor y es que aquellos que se suman a esas modas en masa se suelen quedar unicamente con lo superficial y se olvidan de las motivaciones de los que las impulsaron… si es que estos tuvieron alguna.

La diferenciación basada en aspectos frívolos, extravagantes o provocadores no debería ser un elemento constante en una estrategia de Branding Personal salvo que seas Dalí o Lady Gaga.

Hay opciones para diferenciar y hacer destacar tu Marca Personal que son mucho más interesantes que las que te he comentado.

En primer lugar, creo que la principal forma de destacar sobre los demás es utilizando lo que yo denomino la regla del más (+) y menos (-). Esto significa que debes ser capaz de aportar MÁS valor, resultados o beneficios que tu competencia. O por el contrario que puedes conseguir que haya MENOS problemas, sufrimiento o pérdidas que otros como tu. Si no sólo no eres capaz de conseguir esto sino que encima estás por debajo de la media, entonces llamar la atención sólo va a complicar tu situación. La mejor forma de diferenciarse es siendo mejor que los demás.

Otra forma de diferenciarse es defendiendo aquello que consideras correcto, luchando por tus creencias y principios y no ocultándote tras una máscara de falsa empatía o tolerancia. Me refiero a no poner en venta tus valores. Esta es una de las opciones más potentes de diferenciación y también una de las más difíciles. Es mucho más fácil dejarse barba o apuntarse a la nueva moda deportiva que defender aquello que consideras justo. Por eso los valores son tan importantes en una Marca Personal y empresarial, porque cuando se tienen claros y se lucha por ellos pueden ser la forma definitiva de sobresalir y generar confianza.

Internet nos ha traído una nueva forma de diferenciación. La diferenciación por saturación. Es muy sencillo.

Se trata de inundar todos los canales, de forma constante con tu información. Es otra forma de llamar la atención. Algunos partidos políticos lo llevan utilizando desde hace meses y lo único que están consiguiendo es aburrimiento y hartazgo. Otro de los problemas es que el exceso de visibilidad suele acabar produciendo errores. De nuevo, puede que si, que consigas tener tus 15 Mb de gloria, pero puede ser más peligroso que beneficioso. Cuando ves a la misma gente en todas partes y hablando de los mismos topicazos de siempre, el efecto conseguido es el contrario.

Por lo tanto, la diferenciación, igual que otras tácticas en una estrategia de Branding Personal, debe ser algo planificado, oportuno y relevante para los destinatarios. Si consideras que el protagonista eres tú, entonces estás perdido. La diferenciación no está en ti sino en lo que aportas a los demás. Como ocurre con todo lo relacionado con una Marca Personal, debes pensar siempre en los demás porque una marca no es algo que tienes sino algo que dejas.









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