Andrés Pérez Ortega/ noviembre 17, 2017/ Sin categoría

“Tienes que ser único/a”, “Busca la perfección”, “Debes ser el mejor en lo tuyo”. ¿No te da una enorme pereza y te generan un gran rechazo este tipo de mensajes? A mi si.

A lo largo de mi vida he tenido compañeros con mejores notas que yo (y eso que a mi no se me daban mal los estudios). Creo que nunca he sido bueno en juegos de pensar (ajedrez, cartas, Cluedo,…) y por eso me gustaban más los juegos que dependían de la suerte o de un dado. Y, por supuesto, aprobaba por los pelos en gimnasia.

En las empresas en las que he estado siempre me he encontrado con gente con experiencia y títulos superiores a los míos. Personalmente nunca he sido el más atractivo, ni el que tenía más recursos. Y además, no conduzco. A pesar de todo esto no me puedo quejar porque no me ha ido mal en todos estos ámbitos.

Creo que la clave está en entender cuanto antes que aquellos a los que mejor les va no suelen ser quienes dominan a la perfección una materia sino quienes son suficientemente buenos en algo pero, además, mantienen un nivel medio de otras cualidades complementarias. Y no sólo eso, sino que también se sitúan como los más adecuados en una situación o lugar concreto.

Suelo utilizar el ejemplo de las derivadas y los máximos absolutos y relativos que nos explicaban en matemáticas. Sólo existe un máximo absoluto pero puede haber varios máximos relativos. Es decir, que tenistas como Rafa Nadal sólo hay uno en este momento pero puedes conseguir muchas cosas interesantes aunque estés varias decenas de puestos por debajo en el ranking de la ATP.

Profesionalmente puedes y debes posicionar tu Marca Personal como la más adecuada para satisfacer determinadas necesidades en un entorno y momento dado. Es decir, que quizás las empresas lo que están buscando no es al megacrack de tu sector sino alguien suficientemente bueno y con un “pack” de cualidades que le hagan atractivo. Por eso creo que, además de estresante y un poco angustioso, eso de empeñarse en ser el nº1 en algo, suele ser poco útil.

Además, el “number one” suele ser consciente de ello y trata de hacerse valer. Todos los demás, sabemos que tenemos que ganárnoslo y eso facilita las relaciones.

Hay muchas cosas que puedes hacer para conseguir que tu proyecto YO S.L. sea la mejor opción en el mercado. ¿Tienes una forma particular de hacer las cosas? ¿Qué otras cualidades tienes que pueden multiplicar el valor de lo que ofreces? ¿Idiomas, creatividad, una habilidad especial,…? De ese modo, y volviendo a las matemáticas, lo que haces es multiplicar tu valor por un coeficiente (o varios).  Creo que un profesional de 7 x (Simpatía + Conocimientos de fotografía) es mejor que simplemente un Profesional de 10 a secas.

Si te empeñas en ser el mejor en un mercado saturado de profesionales como el actual, te va a ser casi imposible porque hay de todo y a patadas. Pero si en lugar de luchar por la Matrícula de Honor, te esfuerzas en conseguir un Notable alto y le añades otros elementos diferenciadores y te preocupas de hacerlos visibles, no sólo vas a llamar la atención sino que vas a generar interés en aquellos que pueden necesitar alguien como tú.

Por eso, en lugar de ser el mejor fontanero, químico, abogado o camarero, yo trataría de “tunear” la profesión con alguna cualidad que se te dé bien. Un fontanero que tenga una habilidad especial con un tipo de tuberías y que además domine Internet para poder dar presupuestos con rapidez y desde cualquier sitio puede tener mucho más futuro que uno “clásico” a secas.

Por lo tanto, es más interesante conseguir ese máximo relativo, convertirse en la persona más adecuada en unas circunstancias y contexto adecuado.

¿Y cómo podemos “forzar” la cosa para que esas situaciones se den con más frecuencia? Pues es “sencillo”, trata de generar el mayor número de oportunidades. Eso significa que debes aparecer en el radar de quienes puedan necesitar alguien como tu. ¿Y donde nos lleva todo esto? Exacto, a mostrar y demostrar en todos los sitios en los que tengas la posibilidad de hacerlo para que cuando alguien busque un conjunto de cualidades como las nuestras seamos la mejor opción.

Resumiendo.

Ser el mejor en algo, además de muy jodido, es difícilmente sostenible y seguramente inútil. Es mejor ser bueno (y hacer lo posible por mejorar siempre) y complementarlo con algunas características, algunos “extras”, que te hagan diferente, valioso y, por lo tanto, elegible. Esto implica un buen autoanálisis y también tomar algunas decisiones sobre aquello que debes reforzar o dejar de lado. Y eso no siempre es fácil.

En segundo lugar, debes sacar a la luz ese conjunto de cualidades que, ahora sí, te hacen único/a. Quizás lo que te haga elegible frente a otros mejores que tu es precisamente que seas más accesible. ¿De qué sirve ser muy bueno en algo si no sólo nadie sabe que existes sino que además eres ilocalizable? (Mi número de móvil está ahí a la derecha)

Ser único es muy difícil si te basas en una sola cualidad o característica, pero es mucho más sencillo en cuanto metes dos o más porque las combinaciones son inmensas ¿te acuerdas de Cubo de Rubik? Cuando el cubo estaba sin estrenar, todos eran iguales, pero en cuanto hacías varios movimientos, las combinaciones de colores eran gigantescas. Pues en esto, igual.

NOTAS:

La última semana de Noviembre tengo dos eventos por mi “terreta”. Aquí los tienes por si te apetece acercarte. Luego no me digas que no hay oportunidades para hacer Networking ;)

28 Noviembre. 9:45 a 14:00. Fundesem. El principal evento para despachos profesionales y asesorías de la Comunidad Valenciana y Región de Murcia. Con Sergio de Mingo y Alex López. Más información aquí.

30 Noviembre. 8:30 a 14:30. Centro de Congresos de Elche. FORO DIGITAL #ElxEmplea 2017. Han organizado una movida muy chula con gente de primer nivel. Échale un vistazo.

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