Tiempo. ¿Cuántas cosas puedes hacer en una hora?

No sé si a ti te está pasando lo mismo, pero esta época extraña me está haciendo replantearme muchas ideas relacionadas con el tiempo.

Por un lado parece que los meses en los que estuvimos en arresto domiciliario teníamos demasiadas horas libres. Por otro, eras demasiado consciente de hasta qué punto nos estaban quitando (y siguen haciéndolo) días, vivencias y experiencias en nuestra vida que jamás podremos recuperar. Y por otro, tratabas de llenar esos espacios haciendo cosas, como ver series o hacer pasteles, que de poco te iban a servir en el momento en el que nos liberasen.

Lo que está claro es que hoy tengo mucho más respeto a cada minuto que pasa. Si, ya sé que es un tópico eso de que el tiempo es oro, de que el tiempo es el recurso más escaso o de que cada minuto que desaprovechas es un minuto irrecuperable. Pero parece que tengamos que perder algo para darnos cuenta de su valor.

No derroches tu tiempo

Cuando teníamos la posibilidad de movernos sin restricciones, yo no tenía ningún problema en quedar casi con cualquiera que quisiese comentar algún tema profesional. Para mí, que no conduzco, esas citas suponían un mínimo de dos o tres horas para mantener un rato de conversación.

Si hay algo que hemos aprendido a utilizar son las herramientas de videoconferencia, así que, salvo que se trate de un tema que requiera una relación más cercana, es muy raro que quede con alguien simplemente para conversar.

¿Estoy diciendo que hay que eliminar las relaciones cara a cara? De ninguna manera. Lo que hay que ser es muy selectivo a la hora de escoger las adecuadas. Esas horas que vas a ahorrar te van a servir para producir más cosas que quizás te generen mejores oportunidades para quedar. O simplemente te van a hacer disfrutar aquellas situaciones más escogidas en las que quedes con alguien.

Quizás la Administración y la burocracia gubernamental es uno de los mayores ladrones de tiempo. Yo que nunca he pedido ninguna subvención o ayuda les pediría, a cambio, que no pusiesen tantos palos en las ruedas que roban un tiempo obsceno.

Ponte tareas

En un post reciente hablaba de lo que haces en tu trabajo. Cuando eres un profesional por cuenta ajena creo que solemos ser menos conscientes de ello. Simplemente seguimos una rutina más o menos mecánica y nos basamos en las decisiones de nuestros jefes.







Sin embargo, al crear proyectos propios, especialmente si se trata de algo novedoso, esas rutinas no existen y tampoco tienes a nadie que de diga lo que tienes que hacer. Lo que suele ocurrir es que te vas dejando llevar, haces cosas, simplemente por tener una sensación de actividad y, a cuando te quieres dar cuenta, han pasado las semanas y los meses, pero sigues casi como al principio.

¿No te ha ocurrido que cuando se te han acumulado muchas obligaciones es cuando más cosas has sacado adelante? Pues se trata de aprovechar eso.

Si quieres optimizar tu tiempo, ponte tareas. Ojo, no me refiero a que te pases la vida estresado. Una de esas tareas puede ser la de salir a dar un paseo para relajarte o meditar. Pero al tener claras las actividades que debes realizar para alcanzar tu objetivo (sin objetivo no hay estrategia, ni plan, ni acciones, ni nada) vas a ser mucho más eficiente y, además, vas a saber si vas por buen camino o, si debes hacer ajustes.

Ah, y si planificas tus acciones, te será más fácil rechazar esas propuestas que te van a alterar el calendario.

Utiliza los huecos

La gestión del Tiempo está en el Módulo de Provisiones.

Dentro de las actividades, hay algunas muy gordas y otras mucho más livianas.

Escribir un libro o crear un producto son proyectos de gran envergadura para una persona sola. Pero esos mismos proyectos se pueden dividir en acciones más pequeñas.

Por otra parte, hay actividades que se pueden despachar en pocos minutos o cosas que puedes hacer mientras viajas en el Cercanías o esperas en la cola de la frutería.

Si tienes claro lo que debes hacer, te darás cuenta de que en diez o incluso cinco minutos puedes despachar muchas cosas.

No confíes en tu memoria

Dicen los expertos en Productividad Personal que no tener claros tus “deberes” genera muchísima ansiedad y estrés. Tenemos la mala costumbre de confiar en acordarnos de todo lo que tenemos pendiente. Y eso, no sólo nos da disgustos sino que además nos mantiene en un estado de preocupación constante.

Sin embargo, al anotar lo que tienes que hacer (yo utilizo el Calendario de Google) te genera mucha tranquilidad, te evita errores y olvidos y, sobre todo, te permite organizar tus huecos de tiempo de la mejor forma posible.

Está claro que no podemos gestionar el tiempo, pero si que podemos decidir lo que vamos a hacer con el que tenemos.

Sé eficiente, incluso egoísta con cada minuto de tu vida porque cada momento que dedicas a algo o a alguien estás quitándoselo a otras personas o actividades. Y los meses y años van pasando y cuando te quieres dar cuenta te preguntas ¿Qué he hecho hasta ahora? y algo más terrible, ¿Cómo voy a hacer todo lo que me queda por hacer en esta vida?

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