Especialización, prótesis oculares, jabón y el Gigante de la Bachata

¿En que eres especialista?
Cuando alguien piensa en algo que sabes hacer bien ¿de que se trata?
Si tuvieses que elegir un nicho de mercado en el que centrarte, ¿Cual sería?
¿Que necesidad detectas que puedas satisfacer con lo que sabes hacer?

Estas son preguntas importantes para una marca, personal o comercial. Tenemos tendencia a pensar que es mejor ser generalista. Y yo defiendo que hay que saber de todo. Que la excesiva especialización te hace perder la perspectiva y te embrutece. Actualmente es dificil convertirse en algo parecido a un hombre del Renacimiento, pero al menos hay que hacer el esfuerzo de tener una visión global de las cosas.

Sin embargo, cuando se trata de construir una Marca Personal hay que elegir aquello en lo que somos mejores y que puede ser útil a nuestro nicho de mercado. Y este puede ser la empresa de selección, tu jefe, tus colegas, tus clientes o tus amigos.

Podríamos pensar que el negocio de las Prótesis Oculares es residual, pero precisamente por eso, cuando alguien necesite una (Dios no lo quiera), el Sr. Ocampo (si es que existe) tendrá muchas posibilidades de ser elegido.

¿Y que tal una tienda solo de jabón? Arriesgado, quizá, inteligente, también.

El resultado de la especialización es la sensación de seguridad y confianza cuando la gente se pone en contacto con una Marca Persona fuerte. Te puedes especializar de muchas formas: experiencia, comportamiento, estilo de vida, valores, producto, profesión o servicio.

El proceso es sencillo:

1. Elige tu Mercado
2. Conoce a tu público y sus necesidades
3. Posiciona la marca según esas necesidades

Según Peter Montoya, a la hora de especializarte puedes cometer dos errores que tienes que evitar a toda costa.

Error nº 1: Diversificación
Uno de los errores más dañinos en la creación de una Marca Personal es intentar ser todo para todos. Es absolutamente imposible.
La diversificación lo lía todo, produce confusión y debilita la fortaleza de las marcas. La atención de las personas es como un láser, tiende a estar muy enfocada en un área muy pequeña. Una marca que pide a su audiencia que enfoque su atención a un área muy amplia acaba por debilitar esa atención.

Diversificar es tentador. Es normal querer dirigirse a la audiencia más amplia posible. Parece lógico. Pero esa tendencia se convierte en una trampa. Intentar convertirse en la solución a todos los problemas trae como consecuencia una perdida del mensaje de la Marca Personal y un exceso de recursos. Lo peor de todo, planta la semilla de la duda: «Si hace tantas cosas, no puede ser bueno en ninguna de ellas«.

Especialización implica ser experto. Hacer crecer una Marca Personal requiere elegir un nicho perfectamente definido y construir tu marca alrededor de los rasgos que interesen a ese nicho.

El Sr. Zacarías Ferreira lo ha entendido y se está posicionando ni más ni menos que como «El Gigante de la Bachata». A ver si vamos aprendiendo.

Error nº 2: Difuminarse
Resiste la tentación de difuminar una marca mediante el «desenfoque», no caigas en la tentación de que puedes utilizarlo para llegar a una audiencia más amplia.
Es critico mantener la tensión, aguantar el enfoque que hace que la marca sea un éxito. Cambia esa formula y el 99% de las veces echarás por la borda la energía que hace de la marca algo único y fiable.

Por último, aunque parezca contradictorio, quiero decir que incluso el generalismo puede convertirse en una especialización como bien saben las tiendas de «los chinos» que van ocupando nuestras ciudades. Cuando alguien necesita «cualquier cosa básica» piensa en ellos. Así han conseguido posicionarse.





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