Lecciones Aprendidas VIII: Planificar y Actuar

Estoy terminando de leer un libro titulado Estrategias poco convencionales para reinventar su carrera profesional de Herminia Ibarra en la Editorial Deusto.

Este es uno de los pocos libros realmente interesantes sobre transiciones profesionales que he leido ultimamente. La mayoría de los autores que escriben sobre estos temas viven en el mundo analógico del Curriculum y de las oficinas del INEM. Sin embargo, en este libro da un enfoque mucho más práctico y realista de la gestión de una carrera profesional.

La tesis que sostiene y que respalda con numerosos ejemplos es que para empezar a hacer lo que realmente te gusta, para poner a trabajar a tu Marca Personal, debes planificar menos y actuar más.

Lo reconozco, siempre he sido más partidario de la acción que de la reflexión. Supongo que como os pasará a muchos, prefiero ponerme a apretar tornillos, enchufar cables o instalar programas que a leerme un manual de instrucciones. A veces te das cuenta de que te sobran piezas o tienes que formatear el ordenador. Sin embargo, la mayoría de las ocasiones consigues lo que pretendes y has reducido notablemente la curva de aprendizaje.

Pues bien, en este libro, dice lo mismo pero aplicado a las personas y a sus carreras. Y tengo que reconocer que me he sentido identificado y suscribo todas sus palabras. Hay que evitar la parálisis por el análisis.
Siempre he dicho aquí que hay que tener un objetivo claro, pero a partir de ahí, lo único que funciona es la acción.

  1. De nada sirve pasarte la vida quejándote de tu mala suerte.
  2. Es inutil fantasear con lo que disfrutarías en una playa desierta.
  3. Si no haces nada, todo va a seguir como está o empeorará.
  4. No hace falta hacer cambios extremos sino pequeñas mejoras.
  5. Lo que funciona no es el salto cuántico sino las acciones sutiles.
  6. Si no pruebas no sabes hasta donde puedes llegar.

Los cambios profesionales se realizan poco a poco, probando, dándote cuenta de que hay algo que te gusta y lo haces.

Somos cómodos, temerosos, conservadores, por eso la reflexión y la planificación dificilmente van a hacer que movamos un dedo. Lo que realmente funciona es el movimiento. Al empezar a correr pequeños riesgos y hacer lo que nos gusta, sin romper con lo anterior, reducimos el temor, cogemos confianza y comprobamos si realmente nos sentimos a gusto con ese experimento.

Porque al final se trata de eso, de experimentos. Como científico, asumo lo que dice. Ni la ciencia ni las carreras profesionales ni las marcas personales o comerciales avanzan sin probar, sin experimentar.

Hasta que no escribes un blog, asistes a un evento de networking o vas a darle patadas a un balón, no sabes si te gusta hacerlo o si tienes talento. Por eso es necesario romper con la rutina, empezar a experimentar y acabar con la mentalidad cubicular que poco a poco va minando tu salud y tu moral.

Termino dejando uno de los muchos párrafos que dicen verdades como puños. Creo que cualquier emprendedor o profesional en transición suscribiría.

Es imposible regenerarnos si permanecemos aislados. Nos desarrollamos en y a través de nuestras relaciones con los demás.(…) Pero cuando se trata de reorientarnos, son los que mejor nos conocen quienes más tienden a entorpecer nuestro avance y no a ayudarnos. Puede que quieran apoyarnos, pero tienden a reforzar (o incluso desesperadamente a querer conservar) la antigua identidad de la que nosotros deseamos despojarnos.

Como os decía, un libro absolutamente imprescindible para quienes sintáis que algo teneis que hacer con vuestra vida.









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