Historia de la ciencia, Blogs y Marca Personal

Supongo que una de las razones por las que decidí estudiar una carrera de ciencias fue mi afición a leer historias de científicos (con Marca Personal). Creo que, igual que yo, muchos de los de mi generación crecísteis con los maravillosos libros de divulgación de Asimov o Clarke.

En esos textos había una situación que se repetía con frecuencia. En algún momento de la historia había dos o más científicos que llegaban a la misma conclusión pero solo uno se llevaba la fama y los laureles. Con frecuencia, el científico que aparecía como descubridor no siempre era el que tenía el mérito.

El problema siempre solía ser la falta de visibilidad del perdedor o el exceso de esta del ganador. Los científicos solían encerrarse en su laboratorio o en su mente y no se preocupaban de dar a conocer sus descubrimientos.

Sin embargo, siempre había alguno que sabía utilizar las herramientas de visibilidad de la época. Networking con mecenas, demostraciones en fiestas de la nobleza, juegos científicos como divertimento, aplicaciones militares…

Supongo que si hubiese existido La Red y los blogs cuando se hicieron los descubrimientos, en este momento las enciclopedias tendrían otras caras.

Dicen ahora que los blogs están de capa caida y bla, bla, bla… Quizás sea verdad (o no), pero para la Marca Personal es fundamental estar dando la cara con un blog o con lo que surja.
De nada sirve que seas el mejor si nadie lo sabe.
Es inutil que dentro de ti haya un impulso para cambiar el mundo si no lo sacas de esa masa gris que tienes entre tus orejas.
Hablar de lo que haces es la mejor protección de tus derechos de autor. Quizás no lo reconozca un juez, pero siempre estará ahí.
En un mercado en crisis no puedes quejarte de las decisiones que toman otros (headhunters, clientes,…) por no haber hecho lo suficiente para que te conozcan.

El éxito de la Marca Personal en la blogosfera en particular y en el mundo en general es consecuencia de la persistencia, del trabajo constante, de ofrecer tus ideas al mundo día a día. Por eso me importa poco lo que digan los gurús de la red. Creo que hay que ser visible de forma constante con todas las herramientas a tu alcance, tengan estas el nombre que tengan.

Quizás si Robert Hooke hubiese tenido un videoblog podría haber compartido su conocimiento (o hecho una bonita demostración con una manzana) y los internautas de la época le habrían ayudado a adelantarse a Don Isaac.





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