Diferenciarse es hacer algo mejor que el resto (y demostrarlo)

Este fin de semana leía en el suplemento dominical de ABC una entrevista a uno de mis autores preferidos, Tom Wolfe. Como siempre, además de sus opiniones directas y politicamente incorrectas, aparecía con su aspecto de dandy, vistiendo un traje y un sombrero blanco.

Para cualquiera que no haya leído alguna de sus novelas o artículos, su aspecto puede ser chocante y quizás podría quedarse simplemente con la idea de que es un tipo algo extravagante que se dedica a escribir. Pero lo que hace que Wolfe sea un tipo interesante no es su “envase” sino su contenido. Y ahí es donde muchas veces suelen equivocarse quienes piensan en Marca Personal.

Cuando se habla de Marca Personal, rápidamente surge el concepto de diferenciación. Parece que el objetivo de una marca es ser distinto, diferente o llamar la atención. Por eso hay tanta obsesión por hacer cosas que destaquen momentaneamente o por hacer algo que tenga un efecto inmediato (y normalmente fugaz). Por eso hay tanta gente que se preocupa más por su aspecto, por su avatar o por el diseño de su sitio dospuntocero que por el fondo, el contenido o la sustancia. Y es justo en esto último en donde hay que hacer el esfuerzo por sobresalir y destacar. Pero claro, eso es mucho más dificil y requiere mucho más tiempo.

Es curioso porque en esa misma entrevista, a Wolfe le preguntan por uno de sus enemigos del mundo de la literatura norteamericana y da una respuesta que me parece que refleja muy bien la diferencia entre PARECER y SER

Su oficio era “ser un gran escritor”, no escribir grandes libros. (Refiriéndose a Norman Mailer)

Parece que a mucha gente le ocurre como a Norman Mailer, están empeñados en interpretar un papel, un personaje aunque carezca de contenido o no tenga recorrido.

Ayer “destituyeron” a Mourinho. Mucha gente ha dicho durante los meses en que ha sido entrenador que es un tipo “Distinto”. Quizás sea así por sus modales o por su forma de decir las cosas. Pero la sustancia, las victorias o los resultados depotivos no han demostrado que sea tan “distinto” en lo importante como hubiesen querido los aficionados. Podría decirse lo mismo que de Mailer. Su oficio era “ser un gran entrenador”, no ganar grandes campeonatos.

Está claro que si quieres posicionarte debes ser diferente pero no del modo en que suele entenderse. No se trata de hacer cosas raras, de vestir de un modo bizarro o de tener comportamientos imprevisibles. Es algo mucho más simple, se trata de aplicar la regla del MÁS (+) y del MENOS (-). Me explico.

Si quieres que te consideren como un profesional “diferente” tienes que demostrar que lo que haces es capaz de obtener MÁS resultados que otros o de conseguir que se produzcan MENOS efectos negativos o indeseados de algo que tu competencia. Y luego podrás vestir de blanco, montar un numerito en medio de la calle o tatuarte una frase en chino en la espalda.

Si quieres que te consideren como un profesional al que hay que tener en cuenta debes ser capaz de hacer y demostrar que puedes conseguir que alguien sea MÁS feliz, gane MÁS dinero, sea MÁS querido o tenga MÁS oportunidades. O por el contrario puedes hacer que alguien pierda MENOS tiempo, tenga MENOS preocupaciones o invierta MENOS recursos para conseguir un resultado.

Ser diferente es un concepto relativo porque siempre se refiere a alguien o a algo. Recuerdo que en uno de mis primeros empleos había una compañera que, cuando alguien le decía que estaba más delgada, siempre preguntaba, ¿Más delgada que qué? Y ahí está la clave. Cuando intentas diferenciarte no se trata de ser distinto a todo el mundo sino de conseguir que te perciban como alguien un poco mejor en algo que tu competencia.

Si estás a punto de terminar una carrera, si eres un profesional de más de 50 años, si estás a punto de sufrir un ERE, si… lo que debes preguntarte es ¿En qué soy distinto al resto de los compañeros o profesionales? o mejor dicho ¿Qué soy capaz de hacer mejor que ellos? Y debes encontrar la respuesta adecuada. No se trata de tener más “followers” o tener una foto más cachonda en Facebook sino de demostrar que eres capaz de aportar algo MÁS que los demás.

En algún sitio leí que la diferencia entre ganar una carrera o perderla es cuestión de décimas de segundo. Que el cambio del agua líquida a vapor es de un grado. Pues bien, esa pequeña diferencia, puede cambiar tu vida. Esa pequeña ventaja competitiva puede conseguir que te contraten, no te despidan, te paguen más o te den un beso.

Así que, la próxima vez que pienses que una Marca Personal trata de ser distinto espero que pienses de otro modo. Se trata de ser diferente si pero ¿En qué?

NOTA: Ayer leí un artículo de Risto Mejide muy interesante en el que habla de muchos de los temas que llevo aquí comentando desde hace años. No busques trabajo.

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