Dospuntocerolandia y las Subastas de trasteros

Hace un par de posts decía que estas Navidades me había aficionado a los programas de Pesadilla en la Cocina del Chef Ramsey. Lo cierto es que cuando has visto media docena de ellos te das cuenta que todos siguen el mismo guión y dejan de tener gracia.

4.CazasubastasPero parece que debo ser presa fácil para «engancharme» a algunos «realities» porque otros de los que me han tenido pendiente de la pantalla en mis ratos libres son los de las Subastas de trasteros. Por si no sabes de qué va, te diré que la mecánica es sencilla. En EEUU quedan abandonados muchos trasteros cada año y hay profesionales que pujan por ellos pero sin saber lo que pueden encontrar dentro. Es una especie de tómbola pero a lo grande.

El problema de este tipo de programas es que, aunque son entretenidos al principio, acaban repitiéndose demasiado y empieza a ser sospechosa la suerte que tienen encontrando cosas demasiado increíbles.

Supongo que una de las razones por las que esos programas enganchan es por la sorpresa, porque siempre piensas que pueden encontrar algo que te permita retirarte. Es como la lotería pero con algo más de esfuerzo.

Pues bien, lo cierto es que, si te fijas un poco verás muchos paralelismos con dospuntocerolandia.

Siempre esperas encontrar algo valioso

Cuando hago una crítica a algunas Redes Sociales siempre hay alguien que me dice que es posible encontrar algo o a alguien que te cambie la vida. Pero ¿cuántas veces te ha ocurrido eso? No digo que no puedas encontrar algo valioso en ese enorme trastero lleno de basura que es Internet, pero ¿cuantos recursos has invertido en ello? ¿Y si nunca ocurre?

¿No has tenido la sensación desde hace unos meses que todo lo que encuentras en Facebook o incluso en Twitter es basura, publicidad, cosas usadas o viejas o chorradas sin valor? ¿No estás harto de ver siempre las mismas cosas, los mismos vídeos «motivadores» y las mismas gracietas?

Nadie regala nada

Al ver esos programas puedes llegar a pensar que cuando alguno de los subasteros compra un trastero por 500$ y encuentra algo que vale 1700$ ha tenido suerte. Pero no suelen explicar el gasto de tiempo, gasolina, inmovilizado, restauraciones, etc. que suele implicar esa compra.

Cuando encontramos algo chulo en La Red no solemos mirar atrás y pensar en las horas que hemos «invertido» delante de la pantalla, el aumento de dioptrías, los cafés que hemos dejado de tomarnos con alguien cara a cara o los libros que podríamos haber leído y en los que está toda esa información de forma mucho más ordenada. Lo barato suele ser caro.

Siempre ganan los mismos

Hace ya mucho tiempo, cuando trabajé en una puntocom en aquellos años locos de la burbuja de Internet, llegué a pensar que las personas podríamos tener nuestra oportunidad. Con el tiempo, a medida que las empresas se van dando cuenta del potencial de lo dospuntocero, van ocupando sus posiciones. Lo que antes era territorio de las personas, cada vez va siendo más invadido por quienes tienen recursos. Ayer leía un tuit de mi amigo Dioni Nespral que creo que acierta de pleno.

En los programas de subastas de trasteros, siempre ganan los mismos y en Internet empieza a repetirse el patrón de siempre (El ganador se lo lleva todo). Pero supongo que es lo que dice el guión y no sólo me refiero al de un programa de televisión.

La caja fuerte vacía

Uno de los golpes de efecto habituales en estos programas es el de mostrar algo aparentemente valioso como una caja fuerte, una antigüedad o algo brillante y descubrir que la caja está vacía, lo antiguo solo es viejo o lo que brilla sólo es papel de aluminio.

En dospuntocerolandia hay muchas cosas, quizás demasiadas, que parecen valiosas pero luego no sirven para nada. Hay enlaces que te prometen de todo y luego encuentras que no te aportan nada, hay decenas de recetas que parece que te pueden cambiar la vida y lo único que hacen es que pierdas unos segundos de ella.

Prefiero Megaconstrucciones

Admito que, de vez en cuando, suelo ver algunos de esos programas de subastas porque son como el 1,2,3, Responda otra vez pero sin la fase de preguntas. Pero voy a terminar con una de mis obsesiones habituales. Me refiero al último refugio de Internet, el blog.

Creo que Facebook, Twitter o incluso LinkedIn poco a poco se van convirtiendo en enormes espacios publicitarios acaparados por quienes disponen de medios. Al fin y al cabo son negocios de terceros que te «ceden» un trocito minúsculo a cambio de tu alma para que tengas la sensación de que tienes algún poder.

Sin embargo, el blog es tu fábrica, tu centro de producción, el último refugio para defender tus ideas. No se trata de buscar lo que otros han dejado para «revenderlo» o retuitearlo o «compartirlo» sino de crear algo único, personal y valioso. Si las Redes Sociales cada día se parecen más a las subastas de trasteros, el blog es lo más parecido a Megaconstrucciones o Así se hace

Conclusión

¿Voy a dejar de ver esos «realities»? No lo creo, me parecen entretenidos, ligeros y hasta pedagógicos en cierto sentido, justo como dospuntocerolandia. Pero no caeré en el error de considerarlos como mi principal fuente de conocimiento o información, ni tampoco a dospuntocerolandia.









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