Andrés Pérez Ortega/ julio 3, 2015/ Sin categoría

PersonalidadSiempre digo que lo más complicado para posicionar tu Marca Personal no es el uso de herramientas de Internet o aprender cosas que no sabes o diseñar la forma en que vas a presentarte. Que va, lo más difícil de todo empieza mucho antes que todo eso y no está en el exterior sino en el interior.

La inmensa mayoría de las personas nos quedamos paralizadas a la hora de ejecutar una Estrategia de Branding Personal porque tenemos un lío tremendo en nuestra cabeza.

Cuestiones como tener clara tu visión, misión y objetivos nos impiden ponernos en marcha y seguir una ruta coherente.

Factores limitantes como el miedo, la vergüenza, la autoestima, las creencias o no tener ni idea de cual es tu identidad nos frenan antes de empezar.  Y eso es casi lo mejor porque sería todavía peor tirarse a la piscina sin saber si eres un delfín o una piedra.

Un desconocimiento total de los valores, atributos, fortalezas y cualidades que nos hacen únicos también son una barrera a la hora de comunicar nuestro valor y relevancia.

El problema de todo eso y mucho más que está asociado con lo que somos es que cada día es más complicado encontrar un momento adecuado para poner orden en ese caos mental.

Pues bien, quizás el verano es una de esas pocas ocasiones en las que podemos sentarnos debajo de una palmera, pino o higuera escuchando Tragic Comedy o cualquier otra canción de los Inmaculate Fools o del grupo más te inspire y pensar en todas estas cosas. Y no es ninguna tontería. Sin una auditoría personal es imposible generar un impacto positivo.

Llámalo autoconocimiento, autoanálisis o inventario personal, pero hazlo o serás incapaz de diseñar una Estrategia Personal coherente. ¿Qué vas a poner en LinkedIn si no tienes clara tu Misión Personal? ¿Sobre qué vas a hablar en tu blog si no sabes lo que sabes hacer bien o lo que te gusta con locura? ¿Cómo vas a sintonizar con nadie si no eres capaz de defender tus valores? ¿Cómo esperas que te identifiquen si no tienes identidad definida? ¿Cómo vas a decidir qué tienes que aprender si no tienes una visión de lo que quieres ser en el futuro?

Los norteamericanos utilizan un termino un poco macabro, desenterrar (“unearth”) cuando hablan de todo esto. Podríamos hablar mejor de desvelar o descubrir pero un proceso de Branding Personal empieza por el descubrimiento de lo que eres. Así que olvídate de eso de “yo tengo una Marca Personal” porque una Marca Personal primero se DESCUBRE y luego se DESARROLLA y COMUNICA para DEJARLA en otros. La Marca Personal no se TIENE porque pertenece a aquellos en los que has impactado.

Establece la dirección

Piensa en lo que te gusta y también en lo que detestas. Visualiza como serán las cosas si todo sale como deseas. Decide con qué quieres trabajar y qué efecto beneficioso quieres producir. Elige a quienes quieres que sean los destinatarios de tu huella. Elige las metas a corto, medio y largo plazo para llegar a conseguir esa visión que has definido.

Ah, y no esperes que venga un ángel o una iluminación que te ponga por escrito todo esto porque esto no funciona así. Sólo se honesto/a contigo mismo y tira p’alante. Ya verás como a medida que avanzas se te aclaran las ideas… para bien o para mal.

Descubre tus “ingredientes”

Piensa en las cosas que haces bien, en las cosas que te gustan. Pregunta a la gente que conoces, ahora que estás más relajado, sobre lo que piensan que haces bien. Haz una lista de atributos o rasgos que crees que te definen.

Aprende cosas nuevas raras

El verano es ese momento en el que puedes hacer algo diferente sin sentirte culpable. Haz fotos, pinta, escribe, haz una película con tu móvil, aprende a patinar en línea (yo lo voy a hacer, ¡pero qué coño!), lee cosas que no leerías nunca,… Y trata de combinarlo.

Estas son sólo algunas ideas pero lo mejor de todo es que únicamente necesitas lápiz y papel, como mucho.

Si me conoces, habrás percibido que no soy demasiado aficionado al misticismo, ni a abrazarme a los árboles para sentir a Gaia, ni a los Chakras y que el único Mindfulness que practico es el de esas siestas interminables de las sobremesas de verano. Pero está claro que es peligroso asomarse al exterior sin echar un vistazo al interior.

Llega el momento de cambiar de ritmo. El curso es muy largo y duro. Así que, aprovecha estos días para trabajar la parte más importante de la Marca Personal, lo PERSONAL.

En esta línea, voy a aplicarme el cuento y durante julio y agosto, voy a bajar el ritmo y publicar sólo una vez a la semana. Seguramente será el viernes.

Y tengo que decirlo. Este año (yo me muevo por cursos escolares) ha sido genial. Gracias, gracias y mil gracias a todos los que habéis interactuado conmigo y me habéis dejado vuestra huella.

VAMOS.

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