80/20

OperacionesHablaba en el post anterior sobre la necesidad de ser cuidadoso con la publicación de información Privada, íntima o que afectase a aspectos que sólo deberíamos conocer nosotros o un pequeño círculo familiar o de amigos. Sin embargo, también decía que no hay que confundir lo Privado con lo Personal.

Me refería a que mostrar abiertamente nuestras opiniones sobre asuntos Profesionales o sobre temas cotidianos no sólo no es malo sino que es recomendable porque muestra nuestro lado más humano sin llegar a ser vulnerables al ataque de cualquier indeseable. Esta recomendación es aplicable tanto en dospuntocerolandia como en el mundo real. Por ejemplo yo he conocido casos de profesionales que han visto deteriorada su trayectoria en una empresa por dar más información de la aconsejable a jefes y compañeros sobre situaciones familiares o privadas.

La cuestión es ¿cuánto de Personal y cuánto de Profesional debe haber en aquello que contemos en los Medios Sociales? Evidentemente no hay reglas fijas y menos en Internet, pero creo que la Ley de Pareto es perfectamente aplicable en estos casos.

Creo que una Estrategia de Marca Personal se sustenta en aportar valor, en demostrar la capacidad de resolver problemas y en la generación de nuevas opciones. Pero si sólo fuésemos capaces de generar contenidos sesudos, teóricos o útiles seríamos fácilmente sustituibles por otros profesionales o simplemente por Google. Lo que nos hace únicos es la visión personal, el estilo propio, el toque individual que damos a las cosas. Y si además de eso, ponemos algo de nosotros, de nuestros gustos, de nuestras preferencias más allá de lo profesional, entonces estaremos transmitiendo un perfil bastante completo de lo que somos.

Pues bien, mi experiencia y la de quienes conozco me dicen que la proporción 80/20 es muy válida. Un 80% de contenidos profesionales combinados con un 20% de «humanidad» suele funcionar bastante bien. Esto es aplicable a los Tuits que publicas, a lo que escribes en Facebook, a una conversación de negocios o a lo que cuentas en una conferencia o en un curso. Evidentemente no vas a estar contando tus palabras y midiendo hasta que punto es personal o profesional lo que dices o escribes, pero creo que me entiendes.

Llevando más allá la fórmula de Pareto, creo que podría aplicarse a otros aspectos de nuestra actividad profesional. Por ejemplo, creo que también podría aplicarse al tiempo que dedicamos a aprender, ejecutar, decidir o vender frente al que dedicamos a promocionar lo que hacemos. Cuando veo lo que está ocurriendo en algunas Redes Sociales tengo la sensación que la proporción es de un 50/50 o incluso que se ha invertido. Parece que hay quienes se pasan el 80% de su tiempo haciendo ruido. De todos modos, creo que un 20% dedicado a «vivir» en La Red sería mucho más que excesivo para un profesional salvo que sea Community Manager.

Hay otro aspecto en el que la regla del 80/20 podría ser útil. Me refiero al tiempo que dedicamos al I+D Personal o Profesional. Con frecuencia me encuentro entre mis alumnos y entre los profesionales que conozco que hace mucho que dejaron de aprender. No me refiero a hacer un master tras otro sino a la necesidad de crecer en conocimiento simplemente porque les interese algún asunto. Si dedicamos el 100% de nuestra actividad a mantenernos como estamos, entonces estamos jodidos. Alguien dijo que pensar sólo en mantenerse es el principio de la decadencia. Hoy tenemos todas las opciones del mundo para aprender lo que queramos, como queramos y donde queramos. Así que, creo que invertir un 20% de nuestro tiempo en seguir creciendo es una proporción muy válida.

Hay otra relación 80/20 que habría que tener en cuenta, aunque aquí también podría estar mucho más desequilibrada por culpa de las Redes Sociales. Me refiero a la proporción de amigos de verdad frente a los «amigos», «followers», «seguidores», «fans» y toda esa variedad de «stakeholders» que ha generado Internet. Los números que vemos en Twitter o en Facebook que nos indican quienes nos «siguen» son absolutamente irreales y absurdos. Y sin embargo, cada día les dedicamos más tiempo. Es posible que estés dejando de contestar a una pregunta que te hace alguien de tu familia porque «tienes que» contestar otra pregunta que te hace un desconocido en LinkedIn o polemizar en Twitter.

Estos son sólo algunos ejemplos de lo conveniente que es revisar algunos ratios de vez en cuando. Unas veces la proporción 80/20 será válida otras quizás deba ser diferente, pero lo importante es que comprobemos los indicadores antes de que el motor reviente.





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