Elige bien tu papel

PersonalidadUna de las cosas que más suelo repetir cuando hablo de Marca Personal es que esta se basa en la autenticidad. No puedes dedicarte a tratar de ser alguien que no eres. Desgraciadamente hay mucha gente que se empeña en actuar en contra de lo que es, de lo que cree y de sus valores para poder conseguir sus objetivos.

El problema de la falta de autenticidad es que, al final, lo que dejas no es una Marca Personal sino la Marca de un Personaje. Y es muy difícil ser otra persona todo el tiempo y con todo el mundo. Antes o después se te caerá la careta, te pillarán en un renuncio y entonces, se acabó. Porque a una marca, personal o comercial se le pueden permitir errores pero nunca mentiras. Y hoy más que en otros tiempos es muy fácil pillar a un mentiroso.

Sin embargo, no hay que confundir ser alguien que no eres con interpretar uno de los papeles que tienes a tu disposición. Porque piénsalo un poco ¿Cuantos roles desempeñas a lo largo de un día o incluso en un mismo momento? Muchos. Padre, madre, bloguero, autónomo, amigo, colega, jefe, líder,…

Es decir, que cualquiera de nosotros tiene cierto margen de maniobra para posicionarse con cada grupo de gente con quién quiera dejar huella pero sin dejar de ser tu mismo.

El problema surge cuando intercambiamos los papeles. Y esto ocurre constantemente y puede ser terrible a la hora de posicionarnos.

Por ejemplo, si asumes el papel de “parado/a”, de algún modo, tus pensamientos te van a hacer actuar de ese modo para conseguir el “éxito” en esa obra que la vida te ha hecho interpretar temporalmente. Es muy difícil ir pisando fuerte y plantando cara a quienes van a aprovecharse de tu situación si aceptas humildemente lo que implica ese rol.

Pues bien, si en lugar de empeñarte en aceptar ese papel, buscas un poco en tu mochila, seguramente encontrarás otros más adecuados y más útiles. Si, las circunstancias te han puesto en esa situación en el teatro de la vida, pero es que tu eres mucho más que eso. Eres líder, piensa en todos esos momentos en los que has conseguido que la gente (hijos, pareja, amigos, colegas,…) haga cosas. Eres creador/a, eres consejero/a, eres planificador/a, eres un/a profesional. NO ERES UN PARADO, eso sólo es un estado mental. Puedes elegir otro.

Yo he comprobado en muchas ocasiones lo importante que es asumir el papel adecuado en cada situación. Muchas veces me he tenido que enfrentar a audiencias que, “a priori”, consideraba que estaban por encima de mis conocimientos o experiencia. Por lo tanto, automáticamente tenía tendencia a asumir el papel de sumiso, dócil, alumno o alguien que casi debe pedir perdón por estar ahí. Y eso, se nota.







Sin embargo, he aprendido que aunque constantemente te vas a enfrentar con gente que está por encima de ti en algunas cosas, tu siempre tienes algo que aportar. Es decir, vas a cambiar tu papel, de “no soy nadie importante, por favor no me machaques demasiado” por el de “soy tu colega y creo que puedo enseñarte algunas cosas que he aprendido”.

Si eres un profesional por cuenta ajena es muy distinto que vayas a trabajar asumiendo el papel de “hijo/hija” que espera que “papá empresa” le diga todo lo que tiene que hacer y ponerse a llorar si las cosas no salen bien al de “emprendedor” que es capaz de tomar el control de su profesión y de su trabajo.

Si me lees, sabes que no soy muy partidario de los trucos mentales y pienso que un gramo de acción es mucho más valioso que un kilo de actitud. Pero esto que te cuento creo que te puede ayudar, precisamente, a ponerte en marcha. ¿Cuanta gente ha decidido quedarse fuera de juego simplemente porque ha considerado que son “perdedores”, “demasiado mayores”, “demasiado jóvenes”, “demasiado…”? Yo me estoy encontrando con demasiadas personas así.

Y es que asumir un papel inadecuado también tiene otras “ventajas”. Si ya te cuelgas la etiqueta de “soy incapaz de cuidar de mi mismo/a” entonces te quedas más tranquilo. El problema es que el mundo sigue girando, la obra no se va a parar por un personaje.

Si quieres que te etiqueten correctamente, debes empezar tu mismo a pisar firme y a elegir y demostrar que eres lo que has decidido ser. Pero recuerda que esto no es una pose ni una creación falsa, se trata únicamente de que busques en tu “catálogo” aquellos papeles que te van a ser más útiles.

Uno no nace dócil, o cobarde, o líder, o “networker”, o emprendedor, o… todos esos son papeles que tenemos en nuestro sistema operativo pero que podemos buscar, elegir y utilizar sin dejar de ser nosotros mismos… y eso los demás lo notan.

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