¿Cuáles son las novedades de tu catálogo profesional de este año?

OperacionesMe encantan las cosas nuevas. Si McDonalds o Burger King anuncian una nueva hamburguesa, tienen todas las papeletas para que me salte el régimen (una vez más) y me acerque a probarla… y a desilusionarme (una vez más) porque últimamente todas saben igual de insípidas (y cada día más pequeñas). Pero a la próxima volveré a caer.

NuevoEso me pasa con el catálogo de IKEA, con un nuevo documental en canal de National Geographic, con un libro de gestión o con cualquier cosa que me prometa proponga algo diferente. Y es que ver un gran NUEVO en algún sitio tiene un gran poder de atracción. Soy un innovadependiente.

Creo que no soy el único al que le ocurre esto. Por eso seguimos viendo tantos rótulos bien grandes y en rojo que nos dicen que vas a encontrar algo distinto a lo de siempre.

Pues bien, si esto es así, ¿por qué nos cuesta tanto aplicarlo a nuestra Estrategia Personal?

Decía en el post anterior que, a lo largo de una vida o de una trayectoria profesional, hay etapas de meseta en las que parece que no sucede nada. ¿Cómo se sale de ese agujero? Pues revisando los objetivos y cambiando algo para alcanzarlos. Podemos añadir, quitar, ampliar, reducir o combinar elementos igual que hacíamos de pequeños con el Meccano, el Tente o el ElectroL (si, amigos, los 80 han vuelto).

Cuando hablamos de Marca Personal, también podemos conseguir que esta sea más valiosa y atractiva si no la dejamos morir de aburrimiento y adquirimos el hábito de innovar incorporando mejoras, complementos, desarrollos o utilidades. Sin un departamento de I+D personal, tu proyecto YO S.L. tiene todas las papeletas para morir pronto o algo peor, para malvivir en una larga decadencia.

Vale, vale, ya sé que no hay tiempo y que eso de aprender algo nuevo requiere un esfuerzo y, sobre todo, una disciplina importante. Pero si no empezamos a renovar y hacer crecer nuestro inventario de cualidades, pronto quedaremos obsoletos. Me comentaba hace tiempo un amigo conferenciante bastante conocido (y gran persona) que le iba muy bien pero que ya empezaba a repetirse más que el ajo. El problema es que hacía meses o incluso años que no había podido sentarse a crear cosas nuevas. Y eso es letal.

Cualquier profesional se da cuenta de que diez años de experiencia haciendo lo mismo tiene el mismo valor que seis meses en ese puesto si no se hace algo nuevo. Quizás en su momento fuiste una prometedora estrella o mando intermedio de alto potencial, pero hoy eres uno más. Y ya sabes, «si eres uno más, serás uno menos».

Ojo, aquí no estoy hablando de eso tan manido de Reinventarse. Eso siempre me ha sonado a romper con todo en una especie de huida hacia adelante o hacia ninguna parte. Me estoy refiriendo a algo más sencillo y asequible como es ir haciéndonos con nuevas «referencias» que nos permitan ser más útiles, operativos y polifacéticos.

¿Significa eso que debemos sacrificar la especialización para convertirnos en generalistas? No. Lo que estoy diciendo es que hay que posicionarse alrededor de un tema, concepto o especialidad pero incorporando novedades con regularidad.

Por ejemplo, puedes ser el mejor técnico de producción de conservas vegetales de Murcia, pero si durante este año aprendes algo de vídeo con el móvil, un poco de portugués y/o algo de Big Data y le das unas vueltas, seguro que puedes diferenciarte mucho más fácilmente y ser menos prescindible. Quizás puedas crear videotutoriales para ayudar a las nuevas incorporaciones. O quizás entiendas mejor las tendencias de consumo y puedas planificar mejor las compras de materias primas y además comunicárselo al responsable en Oporto. Tu especialidad es la misma pero esos «extras» aumentan tu valor.

La creatividad no consiste en inventar algo de la nada sino coger lo que tienes y combinarlo con un poco de gracia. Pero para eso hay que añadir ingredientes constantemente. La buena noticia es que aquí las reglas las pones tu. Hay tantas cosas chulas por aprender que el problema no es qué eliges sino qué dejas.

¿Porqué te cuento todo esto? Pues porque creo que hemos llegado a un punto en el que hay que buscar nuevas formas de sobresalir y destacar. La lucha por la visibilidad en dospuntocerolandia hace tiempo que se convirtió en una batalla perdida. Para un profesional, echarle muchas horas, mucho SEO y muchas infografías o frases coelhianas en Twitter o Facebook es como echar un cubo de agua al mar. Hay que seguir pagando un peaje al dios Google porque tenemos ser ENCONTRABLES, pero ya está.

La solución está en incorporar nuevas referencias a nuestro catálogo profesional. Y no me refiero a hacer el n-Master sino a conseguir piezas de todo tipo que nos permitan crear algo único. Son esos detalles con los que podemos «tunear» nuestra profesión los que nos van a hacer singulares, novedosos y relevantes y, de rebote, más visibles.

Creo que ha llegado la hora de reajustar inversión de recursos entre promoción e innovación. Y lo mejor es que si incorporas cosas nuevas te será más fácil conseguir notoriedad. Así que, vete pensando en cambiar unas cuantas horas de Redes Sociales por un curso, un buen libro o una buena conversación con alguien interesante.





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