De nuevo, las personas

Aparece hoy en el ABC (7 febrero 2005) otra noticia sobre empresas que se marchan a paises donde resulta más rentable la producción. En este caso no se trata ya de multinacionales sino de empresas de nuestro país. ¿Se les puede reprochar? Yo creo que no se puede echar en cara a un empresario que se está jugando su dinero el que busque formas de sacar adelante su negocio. Sin embargo, creo que esta no es la única, ni siquiera la mejor solución. Está claro que hay que ser competitivos en costes, pero esa no es la mejor estrategia porque antes o después, cualquier empresa medianamente bien gestionada puede llegar a alcanzar unos costes similares aquí, en China, en la India o en Rumanía. La gran diferencia, lo que puede llegar a distinguir a una empresa del resto de su competencia es la calidad de sus productos y servicios, el grado de compromiso con el cliente, la confianza de sus usuarios. Eso es lo que hace que alguien pague más por un producto, servicio o incluso por un candidato que busca empleo. Pero eso solo lo dan las personas. En un mundo aseptico, en el que el contacto de los consumidores y el «tendero» se ha eliminado, en el que reina la desconfianza por los escándalos empresariales, en el que para hacer una reclamación tienes que hablar con un robot, el éxito hay que buscarlo de nuevo en las personas. Son las personas las que establecen conexiones emocionales. El vendedor con su cliente, el gestor de punto de venta con el responsable de sección, el gestor del banco con la pareja que busca una hipoteca, la persona de la centralita con quien llama solicitando información. Desgraciadamente, la implantación de procedimientos homogeneos y rígidos, el ordeno y mando de quienes desde las «zonas nobles» dan instrucciones alejadas del mundo real porque hace años que no bajan a las trincheras, está provocando que todas las empresas sean iguales. Todos somos buenos, pero eso no nos diferencia. En un mundo así, hay que volver a la persona, al establecimiento de relaciones estables y de confianza a todos los niveles empresariales. Eso tiene un camino, el fomento de la creación de Marcas Personales entre todos los empleados de la empresa porque hoy en día, todos cuentan.





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