¿Responsables de RRHH o Gestores de Marcas Personales? (II)

Se que todavía me voy a encontrar con personas que se tomen al pie de la letra el concepto de marca o de producto aplicado a las personas y lo consideren una aberración pero ya solo me queda darles la dirección del diccionario de la Real Academia de la Lengua y que miren el significado de la palabra metáfora.

El concepto de Marca Personal no reduce al ser humano a un objeto sino todo lo contrario, le proporciona una visión más completa porque una marca está compuesta por todo lo que es y lo que representa como persona.

Igual que una marca comercial fuerte es mucho, muchísimo más que el objeto o las especificaciones del producto que representa, una Marca Personal es mucho más de lo que una persona sabe hacer o aquello para lo que es competente (competencias, habilidades, aptitudes, etc.). Una Marca Personal abarca también las creencias, los valores, las metas, las pasiones y los principios que sostienen a la persona. Por cierto, esta no es una clase de ética ni de moral, cada uno definirá cuales son los suyos.

Pensar que una Marca Personal reduce al hombre a un objeto es un terrible error similar al de convertirlo en un conjunto de células, de átomos o a un porcentaje de agua y otros elementos.

Por lo tanto un Gestor de Marcas Personales o Personal Brand Manager tiene una responsabilidad mucho mayor que la de gestionar simplemente un recurso-producto que satisface necesidades o proporciona un servicio. Tiene que ser capaz de tener en cuenta al ser humano completo, de ayudarle a potenciar y desarrollar su marca por el bien de la empresa y el del profesional que está a su cargo.

Aún así, todavía habrá quien piense que la Marca Personal convierte a la persona en objeto, cuando es todo lo contrario. Pero yo no he venido aquí a luchar contra los elementos (es una metáfora).





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