Hitch y los profesionales con Marca Personal

Este fin de semana estuve viendo Hitch, una comedieta romántica de Will Smith.

Siento defraudaros, pero aunque no os lo creais, prefiero algo así un sábado por la noche (y siempre por lo general) que un ciclo de cine búlgaro de la posguerra.
Yo creo que el buen cine debe ser entretenido y si encima enseña algo, pues genial. Es más, creo que el cine es espectáculo y así nació, en barracas de feria.

Pues bien, esta es una película entrenida pero creo que tiene más chicha de la que parece. Al menos según la lectura que yo he hecho como profesional independiente, como Agente Libre. Espero que no os parezca muy forzado.

Cuenta la historia de un señor que asesora a otros señores en el arte del ligoteo. ¿Extravagante? ¿Irreal? Francamente, no lo creo, en este momento hay todo tipo de asesores y profesionales de servicios. Entrenadores Personales, Personal Shoppers (compran para otros que no tienen tiempo), Coaches, Fontaneros, Giggolos, Canguros, Payasos para fiestas infantiles, Asesores fiscales,…

Hace pocos meses se habló del libro de Neil Strauss, El Método sobre este mismo tema. Así que seguro que este hombre seguro que se gana la vida hablando sobre el asunto.

Pero lo que me pareció más interesante de la película no es lo que cuenta sobre el proceso de cortejo sino los posibles negocios que pueden surgir si se detecta una determinada necesidad.

  1. (Todavía) hay muchas necesidades ocultas. El que no se haya detectado una necesidad no significa que no exista. Cuando un emprendedor es consciente de algo evidente, pero que por alguna razón no ha aprovechado nadie, se dice (los envidiosos o menos creativos) que está creando necesidades ficticias, lo que es rotundamente falso. Yo mismo he sufrido ese tipo de críticas.
  2. Los valores y las creencias nos limitan. Se pueden dejar muchas oportunidades de lado porque pensamos que no son éticas o van en contra de nuestras creencias profundas. Creo que el problema no está en el medio sino en el fin. Incluso el protagonista de la película tenía su código de valores y ponía límites a sus servicios, a pesar de perder clientes y dinero.
  3. Un profesional con marca personal fuerte puede elegir a sus clientes. En linea con lo anterior, en un momento dado, el personaje de Will Smith rechaza a un cliente. Le dice algo muy interesante para un profesional independiente, «Mi negocio funciona por recomendación, no cojo a cualquiera«. Ya se que es dificil cuando se empieza, pero es vital poder elegir tus clientes. Como dice Peters «Tú eres tus clientes«.
  4. La necesidad puede surgir de la experiencia propia. En la película cuenta como el protagonista se inició en la profesión por pura necesidad. Tuvo que pasar por el mal trago de ser rechazado por muchas chicas (lease clientes) para tomar el toro por los cuernos. Al final pasó de paria a maestro.
  5. Tu valor está en funcion de tu producto, de la oferta y de la demanda. El problema de la necesidad por descubrir es que vas a estar muy solo durante un largo periodo. Pero a la larga y con mucho esfuerzo vas a poder sacarle partido porque durante algún tiempo vas a ser el puto experto. Y eso vale dinero.
  6. Si haces algo realmente útil, cóbralo como merece. ¿No lo hacen los mecánicos antes de un puente? ¿O los fontaneros de urgencias? ¿O los abogados de los de Marbella? Pues ¿que te frena a ti? ¿Sabes arreglar un ordenador? ¿Sabes como buscarle casa a un expatriado? ¿Sabes como alegrar a un niño? ¿Entonces que haces perdiendo el tiempo con algo que no te gusta?
  7. De nuevo el miedo y la falta de confianza. Al final de la película, Will Smith dice una frase que responde a una duda que yo tenía al principio de mi proyecto. Es una idea que posiblemente hayáis tenido los que trabajais con intangibles. La falta de un sistema de medida exacto del resultado. Dice a su chica (una preciosa y simpática Eva Mendes), «Mi trabajo no consiste en engañar sino en crear oportunidades«.
    Creo que el trabajo de determinados profesionales consiste en aumentar las probabilidades de que las cosas sucedan, abogados, coaches, sherpas, consultores,… Pero el resultado final no depende de él sino de otras variables, especialmente del cliente.
    Aunque lo más importante de lo que dice es, ¡NO ENGAÑES JAMAS!, mentir es el peor error que puede cometer un profesional con marca.

La verdad es que esta película es un buen modelo y entretenido para aquellos que quieran iniciarse como profesionales independientes. Para los que quieran ganarse la vida aportando valor con algo que saben hacer mejor que muchos otros. Aunque sea como asesor de ligoteo.





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