Los enemigos de la Marca Personal

Tras casi seis años de lucha para introducir el concepto de Branding Personal en nuestro entorno, las posiciones están bastante definidas.

Creo que ya está claro que la Marca Personal es la forma que tenemos de dejar una huella memorable en nuestro entorno. Es una herramienta para aumentar tus posibilidades de SER ELEGIDO en cualquier situación en la que alguien deba ser seleccionado entre varias opciones.

Las personas nos sentimos cómodas si somos capaces de asociar algo nuevo con algo que conocemos y quizás por eso, al no tener un referente directo con el que compararlo, ha costado un poco más transmitir el mensaje. Pero creo que está claro que el Branding Personal no es asesoría de imagen, ni es tener un blog o estar posicionado en Google, ni es coaching, consultoría de R2H2, gestión de proyectos, estrategia o marketing. Tiene un poco de todo eso pero no es ninguna de esas cosas por separado ni puede «venderse» por trozos.

Mi intención desde el primer día fue desarrollar el componente humanístico e ideológico que subyace tras esta idea. No quería crear otra fórmula para «el éxito».
Tuve muy claro que tener una Marca Personal está intimamente relacionado con la libertad y la responsabilidad individual, con la capacidad de las personas de tomar sus propias decisiones y de defender sus valores (independientemente de su actividad en Twitter o Facebook).
Una Marca Personal basa su fuerza en la capacidad de ser útil a los demás (independientemente del color de la corbata que lleves a una entrevista de trabajo).
Una Marca Personal se construye teniendo claro hacia donde vas y quién eres, pero también conociendo lo que otros perciben de tí y gestionando ese impacto que dejas en otros.

Pues bien, parece que todo lo anterior y algunas cosas más no acaban de gustar en aquellos entornos en los que lo que se valora es la deshumanización, la homogeneización y la clonización.
Desde las Escuelas de Negocios hasta los Sindicatos. Desde los departamentos de R2H2 hasta las dictaduras. Desde los «progres» que consideran que la comunidad está por encima de la individualidad hasta los «fundamentalistas» que ponen sus dogmas por encima de las creencias personales. Todos estos y muchos más jamás aceptarán un concepto que les quite poder, capacidad de control o contradigan ideas que han defendido durante décadas (o siglos).

La Marca Personal es un concepto incómodo para muchos si se considera como una forma de dejar tu huella en el mundo. De hecho, muchas de las grandes Marcas Personales de la historia han acabado siendo «eliminadas» de un modo u otro. Y esa es la gran dificultad de descubrir y desarrollar un posicionamiento personal o profesional firme y sólido. Lo dificil no es ser dospuntocero o cortarse el pelo de una determinada manera. Lo duro es mantenerse firme y luchar por lo que uno cree para dejar una señal, una huella, una MARCA en quienes te rodean.

Supongo que cuando esto ocurre, cuando surge una idea interesante, lo normal es que inmediatamente aparezca su contrario. Pero esta es la forma en que funcionan las cosas en nuestro universo.

NOTA: Mañana estaré en el programa de Sergio Fernandez (autor de Vivir sin Jefe) en Punto Radio con Patricia Araque.





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