Fans, Estrellas y Marca Personal

fan. (Del ingl. fan, acort. de fanatic). 

  1. com. Admirador o seguidor de alguien.
  2. com. Entusiasta de algo.

fanático, ca. (Del lat. fanatĭcus). 

  1. adj. Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas. U. t. c. s.
  2. adj. Preocupado o entusiasmado ciegamente por algo.

Diccionario de la RAE

A finales de los años 80 se hizo muy popular un anuncio en el que el directivo de una empresa aparecía junto a sus empleados. Este directivo soltaba una frase (copiada de Lee Iacocca) que llegó a ser muy utilizada y parodiada. Como consecuencia de aquel anuncio, este directivo alcanzó un cierto estatus de celebridad. En aquel momento, posiblemente lo hubiese puesto como ejemplo de profesional con Marca Personal. Si eso ocurriese ahora, hoy habría decenas de grupos en Facebook con miles de Fans de esta persona.

Unos años después, este directivo, tomó las riendas de uno de los proveedores más importantes de la empresa en la que trabajaba. En aquel momento las circunstancias nos obligaban a plantear una negociación muy dura. Así que, reconozco que tenía cierto nerviosismo porque mis expectativas sobre la capacidad de este «ejecutivo estrella» eran muy elevadas.

Sin embargo, solo fueron necesarios unos minutos para darme cuenta de la enorme distancia que había entre la PERSONA y el PERSONAJE. Lo que imaginaba genialidad, eran ideas copiadas de manuales rancios. Lo que percibía como original, era extravagante y bizarro. Lo que creía inteligencia, eran trucos de trilero. No me costó demasiado alcanzar mis objetivos de negociación. Pero no creo que fuese por mis capacidades sino por la carencia de ellas en el contrario.

Reconozco que, a pesar del éxito, me llevé una desilusión. Supongo que me ocurrió algo que nos sucede cuando volvemos a un lugar que conocimos de críos. Lo que tu recordabas como enorme, genial o increible, años después lo ves como algo poco llamativo, decadente o pequeño.

Y si eso ocurre con las cosas y los lugares, todavía suele ser mucho más habitual con las personas. Por eso no me gusta nada esa tendencia a FANatizar a las personas.

Lo que tenemos que conseguir es que, quienes nos rodean, admiren o tomen ejemplo de LO QUE HACEMOS, no de LO QUE (CREEN QUE) SOMOS. Es lo que hacemos lo que deja marca. Y nuestra Marca Personal se construye en base a nuestras acciones. Es el resultado de lo que hacemos lo que permite que los demás puedan adivinar lo que somos. Pero solo un poco.

Por eso me parece absurdo eso de que las marcas son intangibles. De eso nada. Las marcas son el resultado de muchos TANGIBLES a lo largo del tiempo.

Todos somos imperfectos… y eso es genial porque es lo que nos hace únicos, diferentes.

Nos ocurre como a las estrellas. Podemos idealizarlas, incluso adorarlas o convertirlas en deidades. Pero si te acercas mucho a ellas o las miras con detalle verás que están llenas de manchas, erupciones y pueden ser muy peligrosas. Eso no quita que nos den calor, luz y también belleza en una noche de verano. Pero no debemos idealizar a los astros, celestes o humanos.

Me temo que La Red está convirtiendo a muchas Personas en Personajes. Y lo peor es que esos mismos individuos o individuas acaban asumiendo el papel. Y eso es justo lo contrario de lo que pretende el Branding Personal. Hoy se multiplican los FANS y los FANEADOS. ¿Qué será lo próximo? ¿Sacrificios humanos online?

Entiendo la necesidad de muchos seres humanos de seguir a alguien. De formar parte del rebaño. En eso se basan los políticos.  Pero eso es justo lo opuesto a tener una Marca Personal.

No seas un fanático de nadie. No admires a las personas, sino a sus obras. Trata de jugar al golf como Tiger Woods, pero no intentes ser como él (ni como nadie).

No dejes que las estrellas te deslumbren con su brillo. En realidad son «solo» masas enormes de hidrógeno caliente.





Compartir esta publicacion