El tiempo de tu Marca Personal

Casi todos los fines de semana se suelen realizar competiciones deportivas, y como he incluido el término “Marca Personal” en mi Google Alerts recibo muchos mensajes que hablan de batir records, superar al cronómetro o mejorar un tiempo en una carrera. Normalmente no hago demasiado uso de la Marca Personal como metáfora deportiva pero se me ocurren unas cuantas ideas: Carrera, Esfuerzo, Tiempo,…

Ayer, al terminar una charla a un grupo de arquitectos jóvenes volvió a surgir la eterna pregunta: Pero esto del Branding Personal, ¿No requiere mucho tiempo? Así que voy a intentar demostrar, proporcionando mis propios datos, que su temor es infundado.

En primer lugar, cuando hablamos de tiempo, hay que diferenciar entre lo que podríamos denominar Duración e Intensidad.

Duración. Para conseguir que una Marca Personal se consolide hace falta realizar un trabajo prolongado en el tiempo. Nunca dejaré de insistir en que las grandes marcas personales o comerciales son aquellas que más guerra han dado de forma prolongada. Entre otras razones, solemos aceptar que si algo lleva mucho tiempo en el mercado es porque ha sido capaz de proporcionar algo valioso de forma constante. Es el efecto de la lluvia fina que va calando. Y eso genera confianza y por lo tanto, valor.

Intensidad. Podría denominarlo como el tiempo dedicado cada día a desarrollar una Marca Personal. Y aquí es donde la gente se equivoca. Quienes me dicen que ya no les quedan horas en el día para hacer un trabajo de posicionamiento personal suelen pensar que hay que dedicar mucho tiempo al día a “hacer cosas” relacionadas con ello. Pero también existen quienes piensan que dedicando mucho tiempo de forma intensiva a “darse a conocer” van a conseguir una Marca Personal fuerte y reconocida. Ambos se equivocan. Tratar de lograr un efecto rápido a base de inundar La Red de información produce los mismos resultados que un Tsunami, van a llamar la atención, pero lo que queda no sirve para mucho.

Para ser más específico, utilizaré mi propio ejemplo. Cada caso personal es diferente, pero creo que puede servir para hacernos una idea.

  1. Reflexión. Para quién no sepa de que va todo esto, puede parecer un poco absurdo hablar de reflexión o de autoanálisis, pero esta es la base del Branding Personal. Si no tienes ni idea de quien eres, a donde vas y porqué lo haces, todo lo demás no tiene consistencia. No hay un tiempo concreto para esto y a la vez podría decirse que es lo que más tiempo requiere, aunque no siempre de forma consciente. A mi me gusta pasear y además paso mucho tiempo en el tren y el el metro. Ahí suelen venirme las mejores ideas. Tiempo total: Constantemente.
  2. Blog. Al principio de mi proyecto solía escribir un post al día. Eso era posible porque todavía no tenía clientes y practicamente no tenía otra cosa que hacer. En este momento escribo dos a la semana (martes y viernes). Suelo dedicar unos 45 minutos a escribir cada post. Pero cuando me siento a teclear ya lo tengo todo en mi cabeza porque siempre tengo ideas rondando (ver punto 1) en mi mente. El post de hoy lo redacté mentalmente ayer por la tarde mientras esperaba el tren de cercanías. Suelo madrugar bastante y me da tiempo a escribir antes de que la familia se ponga en marcha. Tiempo total: 90 minutos por semana.
  3. Networking. Esta es la parte más importante del Branding Personal pero también una de las más difíciles. El contacto directo es lo que consigue que se cierren acuerdos, conozcas posibles socios o establezcas vínculos útiles. Yo no soy un networker muy activo y eso es algo que debo mejorar. Pero creo que es imprescindible mantener el mayor número de contactos posibles. Desde quedar a tomar un café con alguien hasta acudir a un evento público, las opciones son múltiples pero requieren tiempo y esfuerzo. Para una persona como yo que no conduce, un contacto de este tipo puede implicar 2-3 horas. Tiempo total: 12 horas por mes
  4. Hablar en público. Siempre digo que dar conferencias, charlas, cursos o ponencias, aunque sea de forma gratuita, es una excelente forma de hacer networking pero con la ventaja de que todo el mundo te va a conocer a tí sin tener que ser tú quién conozcas a todo el mundo. Podrías pensar que la preparación requiere esfuerzo, y no te equivocas. Pero si eres activo en tu profesión y te mantienes al día leyendo, investigando o aprendiendo, no suele ser demasiado complicado tener algo interesante que contar. Además, si vas a hablar a diferentes audiencias, puedes reutilizar muchas de tus ideas y materiales. Pero me gusta un consejo de Tom Peters que dice que él, cada día, incluye dos nuevas transparencias a sus charlas de modo que al final del año ha cambiado completamente su discurso. Tiempo total: Preparación, 5-10 horas (reutilizable), Ejecución: 1 hora (conferencia) – 10 horas (curso, taller).
  5. Libro. Parte de mi trabajo consiste en escribir, escribir y escribir. Lo que escribo es como el cerdo, todo se puede utilizar. Varios posts pueden convertirse en una ponencia, y viceversa. Constantemente estoy tomando notas, apuntando ideas o creando algo. Así que en las dos ocasiones en que he escrito libros mi trabajo ha sido más bien de ordenación de esas ideas que de creación partiendo de cero. El primer libro lo escribí en un mes y medio dedicando unas 3 horas por las tardes. El segundo libro lo redacté en dos meses, dedicándole unas 3-4 horas por día. Tiempo total: 180 horas
  6. Redes Sociales, Twitter y otras hierbas. Para mí, aquí está el error de mucha gente. Hay quienes piensan que pueden acelerar el proceso de posicionamiento dedicándole muchas horas al día a conversar y a estar presentes en dospuntocerolandia. Pretenden sustituir la duración por la intensidad. Hay gente que consigue “efectos” rápidos. Pero igual que ocurre con el deporte o el adelgazamiento, lo que consigues facilmente, lo pierdes con la misma rapidez. Soy partidario de estar y de dedicarle un tiempo, pero no de obsesionarse con esto ni de vivir en La Red. Ya sé que esto que voy a decir suena fatal pero los fans, followers o “amigos” no suelen pagarte las facturas. Tiempo total: 30 minutos al día. Con un “smartphone” puedes estar conectado en todas partes y utilizar tiempos muertos y momentos de espera para actualizar información y dar respuestas.

No pretendo hacer un análisis completo ni detallado, pero espero que esto sirva para hacerse una idea del esfuerzo que supone trabajar en una Marca Personal. No es algo que escape a casi nadie. Es solo cuestión de organizarse, ser constante, tener paciencia y dedicarle tiempo.









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