Aceleradores y Multiplicadores

Ultimamente estoy utilizando en mis presentaciones una foto en la que, ademas de mostrar una camisa «californiana» bastante llamativa, aparezco con un portatil y unos cuantos libros. Entre los libros está el imprescindible 50 Claves para hacer de usted una marca del maestro Tom Peters.

Esa foto está realizada en julio del 2004, cinco meses después de ser despedido de mi última empresa. En aquel momento tenía una idea bastante poco clara de lo que iba a ocurrir con mi profesión o del camino que debía tomar. Pero poco a poco, las cosas se fueron aclarando hasta llegar a mi situación actual.

Al finalizar las presentaciones en las que incluyo la foto que comentaba, suelo poner otra imagen que he puesto en otra sección de esta web. Es una foto que hice en una Casa del Libro poco después de publicarse Expertología. Este aparece rodeado de otros libros como el de Covey y también el último de Peters.

Para mí, que aparezca un trabajo mío junto a gente tan grande es algo que casi me hace saltar las lágrimas. Pero creo que es un buen ejemplo de como cualquiera puede conseguir cosas aparentemente inalcanzables… al menos hace siete años.

Pero creo que, a pesar de mis críticas a algunos comportamientos en La Red, debo reconocer la importancia de dospuntocerolandia para conseguir ese objetivo. Básicamente los resumiría en dos: Acelerador y Multiplicador.

Acelerador

La Red consigue que procesos lentos aumenten su velocidad. Es una especie de catalizador que consigue que las cosas sucedan más deprisa. En el mundo preInternet, todo sucedía mucho más lento… si es que sucedía alguna vez. El mundo online me ha permitido conocer más gente relacionada con mi trabajo en pocos meses que la que habría podido conocer en toda mi vida si no hubiese tenido esta arma de comunicación masiva.

Como ocurre con las reacciones químicas, cuando agitamos o calentamos varios elementos o cuando aumentamos la cantidad de reactivos, todo puede ocurrir más rápido. En el mundo dospuntocero todo está en permanente ebullición y además se incorporan nuevos «elementos» cada día. Eso hace que las posibilidades de que las cosas ocurran se multipliquen.

Imagínate que hubiese tenido que relacionarme con la gente por teléfono o por correo postal. O que solo hubiese podido leer los libros que llegaban a las librerías cercanas. Seguramente nada de lo que he conseguido habría sucedido.

Los dos libros que he publicado han llegado a ver la luz porque alguien ha oido hablar de mi trabajo de un modo u otro (en la web, en una conferencia, en un periódico,…). Pero eso no habría sido posible si antes alguien no hubiese sabido de mí, y tirando del hilo podríamos llegar hasta el principio.

Multiplicador

Pero además de aumentar la velocidad de reacción, La Red consigue que el efecto de cualquier pequeña acción sea muy grande… si se hace bien. Creo que esto está relacionado con la existencia de efectos combinados entre varios medios. Me explico.

Hasta hace unos años, una persona podía dar una conferencia y solo quedaba recuerdo de ella entre los asistentes. En este momento, esa conferencia puede convertirse en un documento de video. Las «transparencias» se pueden ver en Slideshare. Mientras el ponente habla, algunas personas pueden estar retransmitiéndolo por Twitter añadiendo su propia visión de lo que escuchan.

En fin, un acto pequeño puede llegar a convertirse en una bola de nieve que va a seguir creciendo mucho después de ser efectuado. Como una reacción en cadena, cada neutrón de información produce otros cuantos que van generando un efecto imparable.  Como lo de Fukushima pero en bueno.

Resumiendo, las conclusiones a las que he llegado son de puro sentido común pero que quizás se olvidan con frecuencia.

La primera es que hay que empezar, es tan obvio que queda ridículo decirlo, pero parece que a mucha gente no le entra en la cabeza que esto no funciona solo.

La segunda es que, para que el efecto sea mayor o para que las probabilidades de que suceda lo que deseas aumenten, debes combinar varias acciones cuyos efectos no se suman, más bien se multiplican.

Siempre pienso que en todo esto también hay algo de suerte, de oportunidad o de estar en el momento y en el sitio justo. Pero como dijo alguien, «Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan»





Compartir esta publicacion