Algunos requisitos para el Branding Personal

Esta ha sido una semana muy productiva pero absolutamente agotadora que me ha mantenido alejado de dospuntocerolandia. Pero en periodos como este de inmersión en la realidad es cuando puedo poner a prueba mis hipótesis sobre la Marca Personal.

Lo que estoy comprobando una y otra vez es que aunque esto del Branding Personal podría ser un concepto universal, en realidad no lo es por una serie de factores que voy descubriendo poco a poco. Esto no es malo, al contrario, me ayuda a definir mejor el perfil de las personas que van a poder sacar todo el partido a una estrategia de posicionamiento profesional o personal y dejar a un lado a las que no. Aquí expongo algunos de esos factores.

Percepción

Siempre he dicho, y aparece en la portadas de mis libros, que una marca personal o comercial sirve para aumentar tus opciones. Una estrategia de posicionamiento personal va a aumentar las posibilidades de ser escogido en un entorno incierto o que carece de toda la información necesaria para tomar una decisión objetiva.

Por lo tanto, una marca es útil siempre y cuando las decisiones no dependan de un resultado, dato o información concreta, medible y disponible. Por lo tanto, si ser elegido depende de un examen (opositores), una prueba física (deportistas) o una audición (músicos, artistas) el peso de la marca, de la notoriedad o el nivel de reconocimiento público va a ser muy pequeño o nulo.

El Branding Personal es útil cuando una elección va a depender de percepciones subjetivas. Eso incluye desde un proceso de selección de R2H2 hasta salir con la persona que te gusta. Ahí es cuando hay que trabajar a fondo todos los elementos de la Marca Personal, desde los valores hasta la presencia en La Red, desde la relevancia hasta el networking. Cuanto más y mejor «juegues», más posibilidades tendrás de «ganar».

Voluntad

Aunque parezca mentira, aquí es donde estoy encontrando la mayor parte de problemas. Hay mucha gente interesada en conseguir lo que se puede obtener con un posicionamiento fuerte, pero hay muy poca dispuesta a hacer lo necesario para alcanzarlo. En cuanto empiezan a pensar en el tiempo que hay que dedicarle para aprender, darse a conocer, ayudar o mantener la tensión, tiran la toalla.

Para la mayoría, la inmensa mayoría de las personas a las que me dirijo, todo lo que digo queda en una anécdota interesante y hasta motivadora. Pero unos porque creen que están seguros y lo tienen todo y otros porque creen que lo han perdido todo, descartan automaticamente cualquier cosa que suene a trabajo o que vaya más allá de un par de semanas. De lo que no se dan cuenta es que esto ya no es una opción, va a ser, sencillamente el nuevo estilo de vida al que se van a tener que adaptar. Lo quieran o no.

Capacidad

Pero es cierto que no todo el mundo puede aunque quiera. Hace unos días una persona me dijo que trabajaba once horas diarias para ganar una miseria y que no le quedaba tiempo para nada. En otras ocasiones son las propias empresas las que impiden el desarrollo de sus profesionales.

Creo que incluso en las situaciones más complicadas, o precisamente en esas circunstancias, es cuando hay que hacer el esfuerzo para salir del hoyo. Porque tarde o temprano ese profesional que dedica casi medio día a trabajar va a caer rendido o le van a descartar. Así que más vale empezar a poner en marcha los generadores de reserva o el avión se va a estrellar.

Propuesta de Valor

Otro factor que estoy detectando es la carencia de una «oferta profesional» definida. Casi nadie sabe explicar de un modo atractivo lo que puede ofrecer. Pero una marca personal o comercial no puede construirse sobre el vacío, debe tener algo que la sustente. Si, vale, hay gente que me dice el puesto que ocupa. Otras personas me hablan de alguna de las cualidades que dice que tiene. Cualidades genéricas del tipo, responsabilidad, trabajo duro o compromiso. Vamos, lo que dice todo el mundo.

Muy pocas personas son capaces de explicar de un modo convincente porqué deberían cobrar por su trabajo. Si tienes la voluntad y la capacidad, pero no tienes nada que ofrecer, tampoco vas a poder posicionarte ni generar una percepción que aumente tus opciones.

Estas son solo algunas ideas que he ido recopilando esta semana pero que me van a ser muy útiles a la hora de centrarme en mis futuros clientes.





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