Todo lo que necesitas: Leer, escribir, hablar

Según WordPress, este es mi post número mil ciento noventa y tantos. Con frecuencia aparece algún artículo mío en algún medio. He escrito dos libros que no son precisamente de cien páginas de letra gorda y con dibujitos.

Dicho esto, tengo que confesar una cosa, me cuesta mucho escribir, me da una pereza enorme. Con demasiada frecuencia tengo ganas de tirar la toalla y pasar de todo. Cuando alguien me envía un correo electrónico pidiéndome que escriba algo que suponga redactar más de cuatro lineas, me entran sudores frios. Cuando tengo que contestar comentarios a un post, me cuesta mucho encontrar el momento… y las ganas.

No sé si a ti te pasa lo mismo, supongo que sí. Quizás sea pereza, como en mi caso, o quizás es pudor, o quizas es que no tienes un momento para sentarte a pensar y escribir. Y ahí está el problema y también la oportunidad.

Escribir es algo que implica tiempo, esfuerzo y concentración y esas son cosas de las que no solemos disponer. Por lo tanto, el número de personas que quieren, y sobre todo, pueden permitirse el lujo de dedicar tres o cuatro horas a la semana a escribir se reduce terriblemente. Pero cuando eso ocurre, las posibilidades de destacar, diferenciarse y posicionarse aumentan muchísimo. Por eso, escribir es una de las armas más poderosas para una estrategia de Branding Personal.

Hace poco decía que es curioso que precisamente en un entorno tan visual, tan interactivo y tan multimedia como dospuntocerolandia lo que triunfe sean los «clásicos»: Leer, escribir, hablar. No sé si esto cambiará cuando los buscadores sean capaces de identificar, ordenar y priorizar algo distinto al texto, pero de momento la mejor herramienta está en nuestras manos, nunca mejor dicho. La tecla, el bolígrafo, el rotulador o la pluma de ave sigue siendo el mejor «interface» para tu Marca Personal.

Cuando hablo de Marca Personal, creo que todo el mundo entiende que no hay que ser Ingeniero Astronaútico para diseñar una estrategia de posicionamiento. El problema es otro, es el de hacer algo para que te conozcan. Lo que ocurre es que las mejores formas de darte a conocer, aparte del Networking, implican escribir, preparar documentación y poner argumentos sobre un papel y, siempre que puedas, subirte a un escenario y contarlo. Esto se aplica a La Red (Blogs, Twitts) o al mundo físico (artículos, libros, presentaciones,…).

Con frecuencia, en eventos de esos que tanto abundan, veo a personas obsesionadas por las herramientas tecnológicas que van apareciendo. Se pasan el día viendo lo que hacen otros o las tontás que la gente sube a La Red. Sin embargo, parece que no se dan cuenta que lo realmente importante no es el instrumento virtual o el tipo de dispositivo que utilices sino lo que tu aportas, los contenidos valiosos que eres capaz de crear.

Creo que para dejar una huella profunda e indeleble, para dejar una Marca Personal sólida y valiosa hay que volver al principio. Creo que es muy dificil posicionarte como alguien relevante y memorable si no se cumplen las siguientes condiciones.

  • Hay que LEER mucho (y de todo). Parece que ahora todo está en Google y eso es ¡mentira! No solo no está todo en La Red sino que además, lo que hay suele estar desordenado, repetido hasta el aburrimiento y muy posiblemente equivocado. Hay que leer libros (en papel o digital) porque son las mejores herramientas creadas hasta ahora para tener una visión general de un tema.
  • Hay que ESCRIBIR mucho (y equivocarse). Poner tus ideas y opiniones por escrito es la mejor forma existente para llegar a mucha gente. Al sentarte delante de un folio o pantalla en blanco tienes que estrujar tus neuronas y eso te obliga a replantearte tus creencias y tus argumentos. Cada frase que escribes te ayuda a mejorar y eso fortalece tu Marca Personal.
  • Hay que HABLAR mucho (y ante personas distintas). Como decía en el post anterior, en cuanto terminas de escribir hay que salir y dar la cara. El papel lo soporta todo. Parapetarte tras una pantalla y un teclado parece que te protege de todo. Pero la validez o la aceptación de tus ideas la compruebas cuando tienes que argumentar ante otras personas.

Yo he leido bastante. Pero hasta que puse en marcha este proyecto no he escrito casi nada. Y hasta hace siete años no tuve muchas oportunidades de hablar a una audiencia. Así que solo cumplía la primera de las tres condiciones. Sin embargo, poco a poco, a base de pruebas y meteduras de pata he ido cogiendo soltura suficiente como para defenderme escribiendo y hablando.

Creo que la clave no está en hacer muy bien una de las cosas sino en practicarlas todas manteniendo un nivel digno.

Si quieres hablar en público pero no lees ni te actualizas, pronto tendrás poco que decir y te repetirás además de quedarte fuera de juego.

Si lees mucho pero no escribes, eso se notará cuando te dirijas a un grupo de personas porque tus ideas no estarán estructuradas. Posiblemente tengas mucha pasión, pero lo que digas será facilmente rebatible.

Si lees y escribes mucho, pero no das la cara, te perderás una de las mayores satisfacciones que puede tener alguien, ver como reaccionan otras personas ante tus ideas y argumentos.

Así que, si quieres que tu estrategia de Branding Personal sea eficaz, olvídate un rato del rollo tecnológico y vuelve a Grecia, Roma, al Renacimiento… Aquella gente no tenía Twitter, pero todavía están con nosotros porque supieron leer, escribir y hablar.





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