Velocidad de escape y Marca Personal

La velocidad de escape es la velocidad mínima con la que debe lanzarse un cuerpo para que escape de la atracción gravitatoria de la Tierra o de cualquier otro astro. Esto significa que el cuerpo o proyectil no volverá a caer sobre la Tierra o astro de partida, quedando en reposo a una distancia suficientemente grande (en principio, infinita) de la Tierra o del astro.

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En alguna ocasión he dicho aquí que siempre me ha apasionado la astronautica, la carrera espacial y todo lo relacionado con los cohetes. De pequeño, al vivir en una tierra tan aficionada a la pólvora como es Alicante, tenía acceso a algunas pequeñas cantidades de esta (y si no, la hacía yo mismo).

Con algunos amigos, haciamos nuestros experimentos que siempre salían mal y somos afortunados de no haber perdido un dedo o un ojo. Lo importante es todo lo que llegamos a conocer gracias a esta inquietud.

Una de las primeras cosas que aprendimos es que para poder escapar de la gravedad terrestre hay que lanzar el objeto a una velocidad mínima o este acabará cayendo de nuevo a la tierra… como siempre nos sucedía. El caso es que cuanto más pesada es la carga que quieres lanzar, más potencia necesitas para alcanzar esa velocidad. Por eso los cohetes son tan enormes.

Durante este mes he estado bastantes días de viaje, apenas he podido mantener un ritmo dospuntocero decente (comentarios, twitts, correos,…) y me he acordado de la velocidad de escape. Es en esos momentos en los que te das cuenta que cuando reduces la potencia en la carrera ciberespacial, todo empieza a caer.

Una de las razones por las que soy tan quejica y cascarrabias con lo dospuntocero es por la cantidad de recursos que puede llegar a consumir para poder obtener unos resultados mínimos. Una vez más quiero dejar claro que aquí hablo de obtener resultados profesionales. El uso de La Red para ocio o entretenimiento es otra cuestión.

Conseguir una Marca Personal conocida y reconocida en Internet es equivalente a alcanzar una velocidad de escape mínima para mantenerse en órbita y evitar ser atraido de nuevo por la gravedad del anonimato. Eso implica utilizar una inmensa cantidad de «combustible» (tiempo, dinero, aprendizaje, ayuda, energía,…).

Para mantener en órbita tu Marca Personal «online» hay que estar alimentando constantemente el sistema (Twitts, posts, fotos, videos, muro de Facebook, foros de Linkedin y ahora ese Flickr con clembuterol que llaman Pinterest) y eso solo puede mantenerlo quien dispone de esos recursos o recortando de otros sitios.

Por eso creo que, al final, todo esto acabará siendo acaparado por quienes pueden permitírselo. Un autónomo, un «freelance» o un profesional independiente apenas dispone de tiempo, y dudo que muchos puedan contratar a un Community Manager. Sólo las grandes empresas o quienes puedan permitírselo podrán mantenerse en órbita en el ciberespacio… como ha sido siempre.

Este fin de semana leía el libro de Alberto Pena, Gestiona mejor tu vida, y me ha hecho replantearme algunas cosas. Explica perfectamente como  podemos sacar más partido a nuestros recursos. Y eso implica evitar a los ladrones de tiempo… y La Red, mal utilizada, es posiblemente uno de los más peligrosos.

¿Cuanto tiempo dedicas a leer noticias? ¿Cuantas desconexiones haces para leer tu Twitter? ¿Contestas tus correos en cuanto llegan? ¿Tienes que contestarlos todos? ¿Te sientes mal si no coges el teléfono en el tiempo en que estás con tu familia?

Perdóname porque este es más un post de preguntas que de respuestas, pero creo que ha llegado el momento de decidir si estás haciendo un uso eficiente de tus recursos. Creo que es fantástico pensar en dejar una marca, una huella memorable igual que hicieron los astronautas del Apollo. Pero al final, hasta la NASA se ha dado cuenta que hay cosas que no se pueden sostener.

Quizás es mejor seguir soñando con enviar una sonda a los planetas exteriores o en convertirse en un Gurú dospuntocero mientras pones los pies sobre la tierra y actúas sobre lo que realmente puedes controlar. Si crees que no vas a tener velocidad de escape suficiente, mejor prueba algo más asequible, o te pegarás una leche.





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