Reflexiones sobre la escritura y la Marca Personal

Hace algún tiempo decía en algún post que no me gusta escribir. Es completamente cierto. Aunque no lo parezca por la extensión de mis posts y mis libros, me cuesta mucho ponerme a juntar palabras. No creo que se deba sólo a mi pereza crónica sino más bien al hecho de sentarse delante de un teclado o, algo peor,  un lapiz y un folio. Espero que pronto puedan instalarnos un puerto USB en el cogote en el que descargar las ideas sin tener que utilizar esos «interfaces».

Pero también tengo muy claro que aunque quizás siempre ha sido así, en este momento, escribir correctamente es uno de los requisitos fundamentales para progresar profesionalmente. Siempre se habla de lo importantes que son los idiomas o ser capaz de manejar herramientas tecnológicas para un profesional pero creo que por encima de todo eso está la capacidad de comunicarse eficazmente, especialmente de escribir.

¿Significa eso que yo u otros como yo somos buenos escritores? Pues no necesariamente. Yo ni siquiera me considero escritor, más bien soy un tipo que trata de juntar ideas de un modo más o menos digno. Pero una de las cosas que he aprendido estos años es que a escribir se aprende de dos formas, leyendo y escribiendo.

En este momento casi todo lo que hacemos tiene que pasar por una etapa de escritura. Desde la preparación de una conferencia hasta la publicación de un post como este pasando por cada uno de los correos electrónicos o tuits que lanzamos, todo tiene que ver con la seleccionar y estructurar las palabras.

El Branding Personal pretende diseñar estrategias para dejar un recuerdo memorable en la mente de otras personas. Así que si, en este momento, la mayoría de las relaciones que establecemos en dospuntocerolandia son mediante palabras escritas es lógico pensar que deberemos hacer todo lo posible para desarrollar esta habilidad.

Creo que hay muchos ejemplos en La Red que muestran que cualquiera puede llegar a conseguir algo si dedica un tiempo a juntar letras en una superficie en blanco. En mi caso, quizás alguien pueda pensar que al escribir alguno de mis dos libros anteriores hice algún curso de escritura o algo parecido. Pero no hay nada de eso. Quizás unas clases me habrían ahorrado tiempo o evitado muchos errores pero la mejor forma de aprender es poniéndose a hacer algo.

De todos modos, si quieres aprender y evitar algunos errores, te recomiendo que sigas a Eva Sanagustin (@evasanagustin) porque es una fuente inagotable de buenos consejos si pretendes escribir un libro.

En este momento estoy en pleno proceso de creación de mi tercer libro. Aunque cuando terminé los dos anteriores se me quitaron las ganas de escribir otro en mucho tiempo, he comprobado que al cabo de cuatro o cinco meses ya estás otra vez con el gusanillo pensando en hacer otro.

Lo que más me echa para atrás a la hora de ponerme con otro libro es el miedo a repetirme. Mi intención es mantenerme dentro de mi especialidad pero sin decir lo mismo una y otra vez. Así que, cuando mi editor me propuso un nuevo proyecto enfocado en algunos aspectos que había descuidado en los libros anteriores no lo dudé.

En los dos libros anteriores mi intención era plasmar mi modelo, mi visión de  la Marca Personal. Así que simplemente tuve que poner orden en la información que ya tenía. Pero para escribir este libro me estoy documentando mucho sobre cuestiones que conozco pero en las que no había profundizado demasiado. Y eso es algo que estoy disfrutando. Es como volver al colegio.

Mientras que en los dos libros anteriores desarrollaba especialmente los aspectos más personales del Branding Personal, en este me estoy volcando en las cuestiones relacionadas con la visibilidad y la notoriedad. Estoy aprendiendo mucho a medida que escribo el libro y espero que cuando lo leas también te sea útil.

Estoy descubriendo cosas que desconocía o que nunca me había planteado desde algunos puntos de vista. Y a medida que voy escribiendo me dan más ganas de poner en práctica lo que descubro. Creo que, por primera vez, estoy pasándomelo bien mientras escribo. Aunque parezca contradictorio, creo que, a pesar de ser un libro con mucha investigación, va a ser mi libro más personal.

Una de las lecciones que he aprendido es que antes de ponerte a escribir como un loco, es fundamental planificar. Creo que un exceso de confianza en la información que había acumulado para escribir los libros anteriores me complicó mucho la vida. Simplemente pensé que escribir no era más que coger lo que tienes y ordenarlo. Pero no tiene nada que ver con eso.

Otra lección es que no es lo mismo escribir una conferencia, un artículo, un post, un tuit o un libro. Cada canal tiene su lenguaje y hay gente mejor para unas cosas que para otras.

No me extiendo más por hoy. Siempre he querido saber lo que se siente cuando escribes un libro, así que haré lo mismo que en el anterior e iré plasmando mis impresiones y mis lecciones aprendidas por aquí o por Twitter.





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