Podrá ser utilizado en su contra

MarketingTuitero nº1: Por fin unos días de descanso con mi familia en la playa

Tuitero nº2: Me parece una frivolidad hablar de vacaciones mientras los niños mueren en Gaza.

Esta es una conversación dospuntocero ficticia pero he visto muchas parecidas en Twitter y Facebook ultimamente. El elemento común es que, digas lo que digas, siempre va a haber alguien a quién no le parezca bien lo que comentas. Esos mismos tuits podrían leerse en orden inverso y tendríamos el mismo problema. Alguien que pretende transmitir una idea seria puede ser descalificado por quienes piensan que esta es una época para desconectar porque el año es muy duro.

Esto lo he comprobado en muchas ocasiones durante estos años. Una vez que dices algo en alguna plataforma dospuntocerolense, deja de pertenecerte y pasa a ser interpretado por cualquiera que te lea o te escuche. Para bien y para mal. Me ha ocurrido que, en alguno de mis desvaríos, he expuesto una idea absurda y conscientemente radical y fuera de lugar y me he encontrado con muchas alabanzas y algunos “tío, eres un crack”. Y en otras ocasiones he tratado de defender una idea seria y “políticamente correcta” y he tenido que defenderme de algunas personas ofendidas.

¿Qué podemos aprender de esto? Pues algo muy claro. Que debes dejar de preocuparte de lo que piense la gente y centrarte más en mantener tu línea “editorial” basada en tus creencias y valores. En el momento en el que te preocupa más lo que pueda decir  alguien que lo que realmente piensas, entonces estás perdido porque tu Marca Personal deja de ser tuya y pasa a diluirse en eso que llamamos “la gente”.

Y ese es el problema. “La gente” no existe. Existen personas con cara y ojos. No podemos empezar a pensar como políticos o empresas de comunicación y tratar de adaptarnos a la opinión pública (llámala “followers”, “amigos” o lectores). Si hay algo que todavía tenemos quienes nos comunicamos en un Blog o en un Medio Social es libertad… al menos de momento. No nos debemos a una empresa que nos pone publicidad o a un poder fáctico que nos puede cerrar el grifo. Así que, utilicemos ese privilegio mientras podamos.

Pero es que además, ¿cómo sabes lo que piensa “la gente”? ¿Por lo que te retuitean? ¿Por los comentarios en tu blog? ¿Por los “me gusta”? Con los años he descubierto que, sin dejar de ser interesante lo que ocurre en el mundo «irreal», el mundo real está lleno de gente que opina lo que le apetece en función de sus propias creencias e historias personales. Pero no puedes, ni debes, contentar a todos. De hecho si quieres dejar huella, debes seguir tu camino y contentar a una sola persona, a ti. De ese modo, quienes te sigan, te lean, te amen o te odien, sabrán a qué a atenerse.

Si hay algo bueno en dospuntocerolandia es que si quieres conectar con un grupo de gente como tú, en lugar de buscarlos, lo mejor es que te expreses con la mayor claridad y autenticidad posible y ellos llegarán a ti.

Cuando tratas de contentar a todo el mundo es cuando no vas a contentar a nadie y encima vas a sentirte incómodo porque has cedido una parte de tu identidad para sentirte parte del rebaño.

Ojo, no estoy diciendo que haya que ir por ahí tocando las narices o cabreando a la gente (de nuevo la gente). Lo que digo es que una Marca Personal debe reflejar lo que realmente eres y no lo que crees que los demás quieren que seas. Es más, si alguien se molesta con lo que dices, es una buena actitud tratar de entender su punto de vista y aprender pero siempre defendiendo tu postura.

Desde el principio muchos me dijeron que era muy radical incluso injusto expresando algunas de mis ideas. Y creo que, con frecuencia, estaban en lo cierto. En muchos casos, al leer o escuchar algunas de las cosas que he dicho me ha extrañado que no me hayan partido la cara. Pero con el tiempo, algunos de los que me aconsejaban bajar el tono han acabado dándome la razón y aceptando que aunque la forma no era la más adecuada, el fondo era totalmente válido. Lo importante es que siempre he dicho lo que he pensado y eso ayuda a clarificar la huella que dejas. Al suavizar los bordes, tu sello queda más difuminado.

Cuando alguien dice que hay que cuidar mucho lo que se dice en Internet creo que es importante entender dos cosas. La primera es que digas lo que digas o hagas lo que hagas, a alguien le va a parecer mal. La segunda es que si tratas de interpretar un personaje y transmitir algo que no eres, más pronto que tarde se te va a caer la careta, así que más vale que te muestres como realmente eres, que seas coherente y claro. Eso te creará algunos enemigos, pero también habrá mucha gente que esté alineada contigo y se conviertan en tus mejores embajadores de Marca Personal. Lo bueno es que incluso o precisamente los que más te detesten serán los que más hablarán de ti.

Así que no te preocupes tanto y di lo que te apetezca porque como dicen en las películas, todo lo que digas podrá ser utilizado en tu contra.





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