La importancia de llamarse Experto

CualidadesSi tuviese que elegir cual es la principal limitación que tenemos los ibéricos a la hora de desarrollar una Estrategia de Marca Personal potente diría sin dudarlo que es esa combinación de modestia, humildad, miedo a ser acusados de orgullosos o prepotentes y temor a llamar la atención.

Constantemente me encuentro con asistentes a mis cursos para los cuales lo más difícil no es crear un blog o dar una conferencia sino presentarse a sí mismos como expertos o especialistas en su campo. Pero no es sólo que no les parezca bien poner en su tarjetas que son conocedores de un determinado campo o materia, es que algunos se sienten realmente incómodos cuando les digo que deben posicionarse como las personas adecuadas para gestionar determinados asuntos.

Ojo, no estoy diciendo aquí que uno se presente como algo que no es. Ni muchísimo menos. Para eso no necesitas un profesional del Branding Personal sino alguien relacionado con la actuación y el teatro que te enseñe a crear un personaje. A lo que me estoy refiriendo es a multitud de excelentes profesionales en lo suyo que se mantienen ocultos o que no son remunerados como merecen porque son incapaces presentarse a sí mismos como la mejor solución a un problema.

En este sentido siempre he sentido envidia de los anglosajones. Nunca han tenido ningún complejo a la hora de decir en qué son buenos. Quizás es porque entienden que si uno es el mejor en su entorno en una determinada materia lo mejor que puede hacer para ayudar a los demás es presentarse como tal. ¿Cómo vas a encontrar la ayuda que necesitas si quienes te la pueden prestar se esconden?

En el colegio nos enseñaron a no destacar, algunos se llevaron algunas collejas por levantar demasiado la mano para contestar al profesor cuando preguntaba por el pretérito pluscuamperfecto del verbo asir. Y con el tiempo eso nos ha quedado muy marcado.

Quizás durante muchas décadas no hacía falta destacar. Simplemente entrabas en el sistema y este te empujaba hacia arriba o, en el peor de los casos te mantenía en el mismo sitio toda la vida. Hoy eso ya no funciona así. Si quieres sobrevivir y quizás progresar tienes que conseguir que piensen en ti como en la persona mas adecuada para …………………(completa la línea de puntos).

Ya no se trata de que el jefe/cliente/empleador diga “Quiero un profesional de …… (pon aquí tu especialidad)”, sino de que diga algo así como “Quiero tener aquí a ………(pon aquí tu nombre) porque es el mejor en lo suyo.” Pero para eso debes tener claro qué es lo tuyo y en segundo lugar debes demostrarlo y contarlo.

Cuando digo que debes presentarte como el mejor en lo tuyo no significa que seas el mejor del mundo, sino el mejor de TU mundo. Si repasas los apuntes de matemáticas del colegio encontrarás algo que se llamaba máximos y mínimos relativos que hacían referencia a unos puntos que eran los mayores o menores de su entorno aunque no de toda la función. Pues lo que yo te digo es que seas un máximo relativo en tu profesión, el mejor que puedan encontrar en un determinado grupo de personas.

Vale, admito que experto tiene unas connotaciones relativas a la experiencia de las que quizás tu carezcas (de momento), pero si te preparas lo suficiente siempre podrás presentarte como especialista.

Una de las cosas que más me gustan de dirigirme a un grupo de personas es que cuando profundizas un poco en cada una de ellas, te das cuenta de que tienen muchas historias, vivencias, habilidades, conocimientos y experiencias que les hacen destacar sobre el resto. Y lo mejor es que todas tienen algo en lo que sobresalen. Quizás no tenga nada que ver con su profesión actual, quizás ni son conscientes de lo buenas que son en algo porque para ellos y ellas es de lo más normal, quizás lo saben pero no lo cuentan para que no les miren mal. Y eso es terrible.

Creo que vivimos unos tiempos en los que necesitamos expertos, especialistas, profesionales que saben de “lo suyo”. Me parece que hay demasiada gente que sabe de todo pero que no profundiza en nada. Y así nos va.

Si eres bueno en algo, demuéstralo, cuéntalo, sigue aprendiendo pero sobre todo, no te ocultes. Quizás te digan que lo tuyo es soberbia, que eres orgulloso, pero si no sé que existes pensaré que además de idiota por perder oportunidades para ti, también las estamos perdiendo los demás. Y entonces no diré que eres orgulloso simplemente pensaré que eres egoísta.

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