Critícame

CualidadesLas cosas no siempre salen bien. Puede que lleves años haciendo algo, pero un día, por alguna razón, las cosas no salen como esperas. Puedes ser tu, pueden ser las herramientas, puede ser la gente con la que interaccionas, puede ser que la situación haya cambiado, pueden ser muchas cosas. Pero hay momentos en los que algo falla. Y lo mejor que puede ocurrir es que haya alguien que te lo diga.

Jode, claro que jode que alguien diga que no le gusta algo de lo que haces. Incluso puede que sea una crítica injusta o infundada, pero por mucho que quieras evitar que te afecte, siempre te acaba tocando la fibra sensible. Y eso es lo mejor que te puede suceder. Son esas críticas, justificadas o no, las que te hacen despertar y ponerte las pilas.

No hay nada peor que recibir siempre mensajes de alabanza y palmaditas en la espalda, justificadas o no. Cuando todo el mundo habla maravillas de tu trabajo es cuando empieza tu declive o mejor dicho, cuando ya estás cuesta abajo y sin frenos. Te duermes en los laureles, te sale tripa, dejas de leer cosas interesantes para tumbarte delante de la tele o no te despegas del iPad para ver vídeos chorras.

Siempre, y digo siempre, va a haber alguien a quien no le guste lo que haces o dices. Especialmente si tratas de lanzar mensajes que se salen de lo políticamente correcto. Sin embargo, en este mundo buenista, buenrollista y tan Hello Kitty de dospuntocerolandia, parece que solo hay espacio para los «eres un crack» o los «#muyfan». Y eso es letal para un profesional… sobre todo si se lo cree.

Cuando hablo de críticas me refiero a las constructivas y no las que sólo pretenden hacer daño o a los ataques personales. Pero ese tipo de críticas implican un esfuerzo porque no sólo se limitan a decir lo que haces mal sino que alguien dedica parte de su tiempo a hacerte sus propias propuestas. Y eso es un regalo.

Cuando alguien te critica es que algo estás haciendo mal… o sorprendentemente bien. Nadie habla de los que simplemente cumplen con lo esperado… salvo cuando meten la pata. Las críticas surgen cuando te equivocas haciendo lo de siempre o cuando arriesgas y tratas de sorprender.

Pero lo mejor de todo es que, por mucho que te duela, por muy enfadado que estés cuando alguien habla mal de algo que crees que haces bien, todo acaba pasando y tu te has llevado una lección aprendida.

Ojo, yo no soy de los que habla maravillas de meter la pata y de cometer errores. Creo que lo mejor es que los errores los cometan otros. Pero si quieres evolucionar, especialmente en terrenos desconocidos, no te queda otra que lanzarte y pegarte algunas leches. Quizás te queden cicatrices, pero una cicatriz es quizás la forma más visible de lo que representa tu Marca Personal, es como una medalla al valor.

Durante estos años he hecho y dicho muchas tonterías pero hoy no estaría aquí si no me hubiese atrevido a hacerlas y decirlas. Pasar un rato de vergüenza para probar algo nuevo es algo impagable y que compensa con creces. He pasado por momentos en los que he deseado desaparecer pero hoy me alegro de haber hecho tantas idioteces… y espero seguir haciéndolas y cuando más gordas mejor.

Es curioso el ser humano. Podemos recibir evaluaciones extraordinarias y un aplauso general pero nos acabamos fijando en las cuatro personas que no aplauden o las que te ponen una nota muy por debajo de la mayoría. Y como te decía antes, eso es buenísimo porque son esas personas las que te hacen replanteártelo todo.

Como decía en algún post anterior, el mundo avanza gracias a los contreras, a los que ven algo mejorable donde los demás sólo ven algo perfecto, a quienes demuestran que te aprecian precisamente porque te dicen lo que no les gusta de ti.

La buena crítica, la crítica con fundamento y con propuestas es el alimento de los campeones. Durante los años que llevo escribiendo este blog o dando cursos o talleres son muchos los que me han mantenido centrado gracias a sus comentarios cuando se me iba la olla más de lo habitual. Escucha a todo el mundo pero recuerda que la decisión final siempre será tuya porque eres tú quien tiene todos los datos.

Dospuntocerolandia puede llegar a ser un mundo muy falso en el que los amigos no son amigos y en el que lo que mostramos sólo es una selección de «grandes éxitos» de nuestra vida. Pero sólo los amigos de verdad, los que conocen esos aspectos aburridos, rutinarios y poco agraciados de nuestra vida son los que se atreven a decirte que ya no eres el mismo o que deberías cuidarte un poco.

Por eso quiero dedicar este post a todos los que han hecho el esfuerzo de criticarme con «fundamento», de regalarme un poco de su tiempo para hacerme sugerencias o simplemente para decirme que hay algo que no les termina de convencer. Porque son ellos los que me mantienen despierto y me hacen levantarme cada día a mejorar lo que hago.

NOTA: Te recuerdo que el viernes estaré en Internet 3.0 en Alicante y espero que nos echemos unas risas… y unas críticas constructivas.





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