Éxito. La inexistente fórmula del éxito

El viernes pasado publiqué mi post a las 7:15 como siempre hago cada martes y cada viernes. No era un post especialmente pensado, ni había detrás una gran investigación, ni aportaba nada más que algo de sentido común. Y como hago siempre, extraje algunas frases que compartí en mis redes (LinkedIn, Facebook, Instagram y Twitter).

Sabes que un post va a funcionar cuando en una red como LinkedIn, hay alrededor de mil visualizaciones a la hora siguiente de publicarlo. Poco a poco fueron subiendo tanto las visualizaciones como los comentarios y las reacciones. Ayer jueves por la mañana llevaba unas 27.000 visualizaciones. Y creo que es lo máximo que ha tenido una publicación mía en LinkedIn.

El martes publiqué otro post, escrito con el mismo cariño y que, a duras penas, ha llegado a 1.600 visualizaciones.

Lo que me interesa de todo esto no son las cifras, que nunca me han preocupado mucho. La lección que creo que hay que aprender es que no hay una fórmula del éxito. Que, aunque hay factores que pueden ayudar a que las cosas sucedan, nadie puede asegurar que algo que depende de otros, vaya a funcionar o no.

El éxito se basa en el reconocimiento

Supongo que todos tenemos nuestra propia definición de Éxito y de Felicidad. A mi me gusta decir que la Felicidad consiste en estar a gusto contigo mismo y que no depende demasiado de factores externos o de opiniones ajenas. Mi máximo momento de Felicidad es una tarde de verano, en un sitio tranquilo en la naturaleza, en silencio y medio adormilado (si, cuando se te cae la salivilla por la comisura de la boca).

Sin embargo, el éxito está más relacionado con alcanzar objetivos que dependen de otros, con conseguir el reconocimiento. Un premio, un ascenso, el abrazo de tu hija, un «gracias por tu ayuda», vender mucho de lo que ofreces o conseguir el aplauso, son formas de éxito porque certifican que has conseguido lo que querías de los demás haciendo lo que disfrutas.

Por eso, la Marca Personal es importante, porque trata de asociar quien eres con lo que haces y ser conocido por ello. De ese modo, será más fácil conseguir ese reconocimiento que te va a acercar a tus metas.

Evidentemente, tener éxito alcanzando objetivos relacionados con algo que ni te va ni te viene, ni es éxito ni es nada. Por eso hay una conexión entre Felicidad y Éxito que consiste en que tus objetivos están relacionados con tus prioridades y valores.

No puedes meterte en la cabeza de los demás

Así que, si un día consigues muchísimas más visualizaciones de una publicación tuya o tienes un «pico» de éxito en cualquier otra cosa, puedes analizar hasta el infinito las posibles razones. Sin embargo, puede que no las identifiques todas ni que le des el peso adecuado a cada una de ellas.

Por eso muchas veces tratamos de hacer algo que hemos visto, una tarta, un experimento, un viaje,… y el resultado se parece como un huevo a una castaña aunque hayas seguido todos los pasos propuestos.

En el post del viernes, ¿Traté un tema que interesa más? ¿Influyó el que lo compartiese unos minutos más tarde de lo habitual? ¿Fue porque era viernes? ¿Hubo alguien influyente que lo compartió? No tengo ni idea, pero creo que estas cosas ocurren por una combinación de factores difícilmente repetibles.

Las memorias de triunfadores no son recetas válidas

He leído muchas biografías (son los mejores manuales de Marca Personal) de empresarios, artistas y personas de éxito. Y en todas ellas está claro que consiguieron triunfar por muchos factores, especialmente por su trabajo y dedicación. Pero también creo que, si empezasen de nuevo, posiblemente no volverían a repetir esos logros.

Detesto los decálogos, recetas y manuales «para alcanzar tus sueños». Básicamente porque no hay nada como una serie de pasos lógicos que te garanticen nada. Ni conquistar a la persona que te gusta, ni publicar un «best seller», ni tener miles o millones de seguidores o visualizaciones de un post. Y creo que eso es bueno porque si no, la vida sería muy triste.

Bueno, sí hay una fórmula de éxito

En realidad si que hay una fórmula o más bien una forma de triunfar. Consiste en insistir, insistir e insistir. En este blog llevo más de 2.000 posts. En LinkedIn llevo compartiendo mis posts desde hace un par de años, si no recuerdo mal.

Creo que hay un 5-10% de posts que han conseguido unos niveles de visibilidad muy por encima de la media. Una cantidad similar que han sido un fracaso rotundo. Y un 80-90% que se han quedado en un territorio normal. La clásica campana de Gauss.

Así que si, podría decirse que hay una forma de conseguir ese reconocimiento que buscas, jugando a la lotería del trabajo. Cuanto más juegas, más probabilidades hay de que te toque un premio, aunque sea mediano.

Con el tiempo irás detectando patrones que te indiquen que hay algo que puede que funcione. Pero tampoco debes fiarte demasiado porque todo cambia, incluido tú.

Así que, lo tengo claro, seguiremos jugando, con un objetivo claro y tratando de hacer las cosas un poco mejor cada día. Y quizás, sólo quizás, ese porcentaje aumente un poco, lo suficiente para poder echarte esa siesta de agosto debajo de un pino.









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1 Comentario

  1. Muy de acuerdo con estas contenidos, creo vivimos en una permanente Construcción Social, donde lo que decimos, hacemos, sentimos. . . entra en interacción con otros y seguimos creando camino, esperando que se dirijan de la manera más cercana a nuestro Futuro Preferido, entonces importante tener OBJETIVOS, tenerlos presentes y si las circunstancias se dan darse el permiso de ser flexibles. Un abrazo.

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