Propósito. Empieza por el final

Si hay un elemento de la Estrategia Personal que es especialmente difícil de tratar es el del Propósito, decidir PARA QUÉ vas a meterte en ese berenjenal.

No es que requiera unos conocimientos o habilidades especiales, sino algo posiblemente más duro, tomar una decisión.

Constantemente me encuentro con profesionales que van encadenando un curso o un master tras otro. Que siempre consideran que les falta algo por aprender. Pero cuando les preguntas Para Qué hacen todo eso, la respuesta o no existe o es alguna generalidad del tipo, «para tener trabajo».

Si eres el Director General de tu vida, decide hacia donde vas

Identificar tu Propósito es equivalente a tomar decisiones sobre el futuro de tu Profesión o de tu Vida. Es lo que estaría más relacionado con aquello de Tom Peters de ser el Director General de tu YO S.L.

Quizás aquí es donde adquiere todo el sentido la definición de Propósito como Dirección.

El Propósito no trata tanto de escoger un QUÉ, una meta o un objetivo concreto sino algo más general, una dirección, un sentido un PARA QUÉ. De hecho, si tienes más o menos claro ese destino, te será mucho más fácil establecer los hitos o los puntos intermedios que deberás alcanzar.

Elegir es duro, pero necesario

Como responsable de tu proyecto vital o laboral, te va a tocar escoger. Te decía que esto del Propósito es duro no porque requiera unas habilidades o conocimientos especiales sino porque te va a obligar a descartar o, al menos, a aparcar algunas cosas.

A todos nos gustan o nos interesan más asuntos de los que podemos abarcar. Por eso hay que, si no eliminar, al menos aparcar algunas cosas que desearíamos hacer o aprender.

Decidir implica correr el riesgo de equivocarse, pero está claro que no decidir te asegura el fracaso. Quizás consideres que dejarse llevar puede generarte oportunidades o hacerte vivir cosas inesperadas, pero creo que es más eficaz y satisfactorio tener cierto control y ayudar a la suerte a que las cosas se produzcan.

No estás solo

Cuando tratas de encontrar tu PARA QUÉ, te vas a encontrar con dos fuerzas contrarias, incluso en tu entorno más cercano.

Por un lado estarán aquellos que, al dejar claro hacia donde te diriges, te apoyarán porque se sentirán cercanas a ti, habrá una cierta sintonía. Eso sólo ocurrirá si defines de la forma más concreta posible ese destino al que te diriges y así facilites ese apoyo.

Pero también vas a encontrarte con personas que te van a tratar de quitar tus ideas de la cabeza. No es porque sean mala gente o eso que algunos llaman «personas tóxicas» sino precisamente porque te quieren pero son incapaces de ver lo mismo que tú.

Yo nunca diría que te alejes de esas personas como aconsejan con demasiada rapidez algunos «autoayudistas» porque quizás ven algo que tu no percibes y no está mal escucharlos. Simplemente trataría de estar más tiempo con aquellos que están más alineados contigo.

Toma y daca

Cuando pensamos en el Propósito solemos centraros en una parte de la ecuación, aquella relacionada con lo que queremos. Pero igual que en un imán existen dos polos, aquí ocurre igual. Para conseguir tu Propósito tienes que pensar en el de los demás.

Tu Propósito debe encontrar un vínculo con lo que interesa, necesitan o atrae a los demás. Es complicado llegar a un sitio que requiere esfuerzo y recursos si no das algo a cambio.

Por eso tu Propósito debe estar relacionado con otro elemento de la Estrategia Personal que es tu Producto, tu propuesta de valor. Al generar algo que otros consideren valioso, podrás conseguir «provisiones» que te permitan seguir tu camino, como tiempo, dinero o infraestructura.

Tu Propósito es tuyo

Quizás por esa tendencia a no tomar decisiones importantes, solemos dejar que sean otros quienes establezcan esa dirección que debemos tomar. Aunque esa decisión de no decidir, es otra decisión.

Pero si dejas que otros establezcan el sentido de lo que quieres hacer, luego no te quejes. Ese es el primer paso para que tu Marca Personal sea la Marca QueOtrosHanEscogidoParaTi.

El Propósito, como casi todo en una Estrategia Personal, se basa en la Responsabilidad, en tomar decisiones y asumir las consecuencias.

Así que, aprovechando que tenemos fin de semana por delante, busca un rato, un sitio tranquilo y dale unas vueltas a tu PARA QUÉ.





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