Tienes experiencia, sabes resolver problemas y cobras por hacerlo. Pero tu actividad tiene una condición bastante exigente: para facturar, necesitas estar ahí. Cada asesoría, cada sesión o cada encargo reclama otra porción de tu agenda. Puedes subir tus tarifas, pero el calendario sigue teniendo la misma cantidad de casillas. Los Ingresos Pasivos permiten reducir esa dependencia. Un activo o sistema puede seguir generando dinero después de haberlo creado o puesto
