El método de EL CASO

Hoy voy a escribir algo un poco diferente, una metáfora politico empresarial.

Estudiaremos el caso de una nación empresa histórica.

Una empresa que a pesar de haber pasado por numerosas etapas difíciles, se ha situado entre las 20 primeras en todos los rankings mundiales. Ha atravesado momentos económicos difíciles, duros enfrentamientos internos y constantes roces con su competencia más cercana.

En la última accidentada y polémica Junta de Accionistas, estos decidieron cambiar a su equipo directivo. El equipo anterior, realizó una brillante gestión que consiguió mejorar todos los indicadores económicos de la empresa, aumentar el valor en bolsa, repartir buenos dividendos a los accionistas y mejorar su imagen de marca y su posición en el mercado.

El desencadenante del cambio se produjo como consecuencia del apoyo estratégico a su socio más fuerte (la primera empresa mundial) en un momento en que este sufrió un sabotaje en la sede más importante de su compañía por parte de consumidores descontentos con sus productos y su expansión internacional. El apoyo de esta empresa a su importante socio desencadenó la ira de esos mismos consumidores que en represalia manipularon la fabricación de un producto provocando numerosas muertes. En ciertos sectores, se acusó al Director General de ser el responsable de esa tragedia.

El nuevo organigrama directivo está capitaneado por un ejecutivo joven, sonriente y aparentemente dialogante pero sin experiencia en gestión. Sabiendo que no tiene el apoyo mayoritario en la junta de accionistas, decide buscar aliados fuera de la empresa, incluso entre sus competidores tradicionales.

Su primera decisión es romper con el aliado principal y número uno mundial. Su estrategia se basa en crear alianzas con pequeños distribuidores que utilizan sistemas de gestión que han demostrado su falta de eficacia hace muchos años y que han provocado reestructuraciones salvajes y muy traumáticas entre sus empleados (no existe el concepto de accionista en estas empresas) desde hace años.
La base de la política y característica principal de estos distribuidores es que están enfrentados al lider mundial. Como curiosidad, se puede decir que un rasgo común a todos ellos es que los directivos de estas empresas son cuanto menos, pintorescos.

Toda la política de relaciones con otras empresas está enmarcada en un grandioso proyecto del nuevo gestor denominado «Alianza de las Corporaciones«.

Ante la pasividad del nuevo equipo dirigente, un competidor cercano geográficamente, con una gestión paternalista, casi teocrática, anticuada, y no demasiado limpia, decide aprovechar la oportunidad y emprender acciones para ir tomando posiciones en algunas zonas que pertenecen historicamente a la empresa.

Entre las oportunidades de este joven directivo está la antipatía de importantes medios de comunicación hacia el anterior equipo cesado. Además, hay numerosos prescriptores que utilizaron su influencia vociferante, medios tecnológicos y su maquinaria mediática para influir en los accionistas y atacar al anterior equipo gerente. Llegaron a decir que pretendían cambiar los estatutos de la empresa para mantener sus puestos. Curiosamente, hoy mantienen silencio ante sucesos similares a los que debilitaron a los directivos anteriores lo que hace dudar de la consistencia y la buena de fe de su mensaje.

En esta situación, el nuevo Director General decide que para financiar sus proyectos no va a recurrir a fórmulas tradicionales sino que va a utilizar a prestamistas poco fiables, con altos tipos de interés y con formas de actuar que hacen que Freddy Krueger parezca un Teletubbie. Entre sus exigencias está el que cambien radicalmente los procedimientos de la empresa acordados por la mayoría y que hasta ahora han funcionado muy bien para socios, clientes, proveedores y accionistas.

Para aumentar su popularidad entre los accionistas, el nuevo equipo ha puesto en marcha numerosas promociones comerciales dirigidas a pequeños nichos de mercado. Han sido campañas vistosas y muy coloristas, pero con poco efecto sobre el mercado principal. Mientras tanto en el mercado se está produciendo una subida de precios y una disminución de la calidad de su producto.

Aunque el Departamento de Formación nunca había sido eficaz, el nuevo equipo directivo decide que no se darán facilidades para asistir a cursos que no estén organizados por la empresa y con un programa que siga las peculiares directrices de los nuevos gestores, pero eso si, el diploma está garantizado.

Ultimamente están apareciendo críticas desde diferentes departamentos, incluso de gente del comité de dirección.

Recientemente, uno de los responsables del Departamento de Seguridad Informática ha sido despedido por explicar lo que dice la norma si en una de las sedes más importantes, y casualmente la misma que la de los prestamistas, deciden cambiar unilateralmente los protocolos aprobados por los accionistas. Según ha dicho, el procedimiento recomienda tomar el control de sus ordenadores o se corre el riesgo de que se infecte la red de virus.
Entre otras cosas pretenden dejar de utilizar uno de los Sistemas Operativos con los que se trabaja en la zona. Se ha producido un pequeño escándalo porque dicen que los de Sistemas están por si se les necesita y para resolver problemas en otras empresas, pero que ellos no tienen que meterse en cosas que no entienden.

Y es que hace años, cuando todavía se trabajaba con tarjetas perforadas, un programador estuvo a punto de organizar un buen lío porque perforó el techo del cuartel general en pleno Consejo de Administración.

Mientras tanto, la estrategia de comunicación de la empresa es:

  • Culpar de todo a los directivos anteriores.
  • Sonreir
  • Acabar con cualquier tipo de crítica interna. Se están creando las herramientas para hacer callar los blogs que algunos accionistas han creado y que son críticos con las decisiones de la empresa y sus nuevos socios.
  • Sonreir.
  • Dar la información justa y no necesariamente la más veraz.
  • Sonreir
  • Saltarse a la torera las normas de la empresa siempre que convenga al equipo directivo y a sus nuevos socios.

Cuestiones a resolver en el caso

¿Cual es la estrategia del Director General? ¿Aumentar su poder en la empresa? ¿Tiene algún plan o va apagando fuegos? ¿Hay algún plan oculto? ¿Falla la comunicación?

¿Qué es más importante para los accionistas, una gestión competente o los aspectos emocionales («yo es que soy de estos de toda la vida»)?

¿Cuanta cuota de mercado, rentabilidad, facturación, notoriedad o prestigio en el mercado está dispuesto a sacrificar este equipo para lograr sus objetivos?

¿Como afecta esta gestión a la relación con sus socios, accionistas y clientes?

En cuanto a la Marca de la empresa ¿Se verá afectada por esta política? ¿Liderazgo? ¿Credibilidad? ¿Consistencia? ¿Relevancia?


Compartir esta publicacion