Química Recreativa XIII: El sistema solar y mi modelo

Ya he contado en alguna ocasión que cuando era pequeño me apasionaba la astronomía. Supongo que una Marca Personal gigante, Carl Sagan, fue uno de los culpables. Me parecía sorprendente la cantidad de cosas que pasan en el Universo y lo poco importante que es nuestro pequeño planeta. Entre otras cosas aprendí como se formó nuestro Sistema Solar.

El gran cataclismo del Big Bang, dió como resultado, entre otras cosas, nubes de gas y polvo. Poco a poco, esta materia se fue condensando como efecto de la gravedad y empezaron a producirse reacciones nucleares que con el tiempo crearon nuestro Sol. Uno de los subproductos de esas reacciones es la materia que forma parte de los planetas y de otros «vecinos» de nuestro pequeño sistema.

Durante millones de años se han producido (y se producen) cambios, choques, reacciones y todo tipo de fenómenos que dan como resultado lo que podemos ver hoy cuando miramos al cielo.

Bajando a nuestra pequeña roca azul, encuentro un paralelismo muy directo con el proceso que me ha llevado a la construcción de mi modelo de Marca Personal.

  1. Aunque llevaba mucho tiempo rumiando algo en mi cabeza, fue necesario un Big Bang profesional para dar el paso que sacaría al exterior toda esa materia.
  2. Al principio todo era gas y polvo. Tenía elementos muy simples (comunicación, psicología, marketing, gestión de proyectos, sentido común, ganas de cambiar el mundo,…) que podían combinarse pero todavía estaban dispersos. Era todo bastante «gaseoso».
  3. Poco a poco, la atracción gravitatoria (la necesidad de convertirlo en algo economicamente rentable) fue haciendo que estos elementos empezasen a juntarse y creando una estrella que daría lugar a componentes más sólidos.
  4. Y así fue. Como suele ocurrir en la ciencia, hay momentos de lucidez en los que ves las cosas claras, en los que piezas dispersas encajan de forma sorprendente y te preguntas como no lo habías visto antes. Y los planetas (elementos del modelo) empezaron a ocupar sus órbitas.
  5. Pero no todo quedó ahí, en un modelo vivo se producen choques, atracciones, repulsiones y salidas de órbita. Algunos elementos que no encajaban, se reubicaron, algunos desaparecieron y otros se refundieron. Y como le ha ocurrido a Plutón, alguno cambió de nombre y dejó de ocupar un lugar privilegiado.
  6. Y se produjo algo aparentemente contradictorio, aunque el modelo crecía, se hacía más sencillo, más comprensible, más intuitivo. Le ocurrió a Kepler, a Copérnico, a Newton, a Einstein. Todos los científicos importantes de la historia vieron que algo no encajaba, que los modelos existentes no eran elegantes, no eran sencillos. Y eso significaba algo, que posiblemente no eran correctos.
  7. Y llegamos al momento actual. Los planetas giran en sus órbitas, el sol alumbra y calienta, de vez en cuando aparece algún cometa u otro elemento extraño que te hace replantear algunas ideas. Pero eso es bueno. No es un modelo fijo, simplemente está en equilibrio hasta que llegue algo que no desestabilice.

No se si esta es una forma ortodoxa de explicar la gestación de una teoría. Ni siquiera se si se puede aplicar de forma general, pero a mi me ha funcionado.

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