Modas de gestión «pret-a-porter»

En el último post hablaba de la manía de algunos expertos de poner nuevos nombres a viejas ideas y venderlas como un descubrimiento brillante. Me parece sencillamente ridículo.
Como persona de ciencias y aficionado a la tecnología, estoy convencido de que en esos campos queda mucho por inventar y descubrir. Sin embargo, en lo que respecta al ser humano y a sus formas de organizarse y relacionarse, creo que casi todo está dicho desde hace siglos. Por lo tanto, cualquier modelo de gestión de personas, incluido por supuesto el Personal Branding, no es más que una combinación más o menos brillante de elementos existentes.

La obsesión por crear modelos de gestión que apenas aportan nada, pero con títulos rimbombantes, ha conseguido que sean vistos con creciente sospecha. Parecen pensados unicamente para mantener en marcha la maquina de hacer dinero. Como en el caso de la moda, parece se confunde lo extravagante y recargado con lo elegante. Eso me ha inspirado este artículo.

¿Y si el mundo de las teorías de «management» realmente funcionase igual que el mundo de la moda?

Imaginaos este escenario:

Buenas noches, nos encontramos en la presentación de la nueva temporada 2007-2012 del creador Daniel Goleman. Tras varios años viviendo de sus viejas ideas emocionales, nos sorprende con su colección, Inteligencia Social. La apretada agenda de este diseñador y sus elevados honorarios lo hacen inaccesible para muchos bolsillos. Sin embargo, estamos convencidos de que pronto encontraremos clones «pret-a-porter» de su modelo en muchas consultoras y escuelas de negocios del mundo.

Entre el público, nos encontramos con algunos de los triunfadores en las ferias de gestión más importantes del mundo y que pronto veremos en nuestro país en la pasarela Expomanagement.

En la sección de nuevos diseñadores, hemos visto como proliferaban las tendencias orientales y vaporosas. Management Zen, Yoga y Gestión, Dirección Espiritual o Budismo Empresarial. Moda que sienta bien, que realza la figura organizacional y que trae aires renovadores. Como suele ser habitual, parece que después de varios años de estilos con aires militaristas y rígidos, los más jóvenes se dirigen al extremo opuesto. Sin embargo, mucho nos tememos que estas tendencias no sean más que una pose y que pronto volvamos a la moda funcional.

Sin embargo, todos los modelos coinciden en algo, son muy castos y decentes. Apenas dejan ver nada. Es un milagro encontrar nada relacionado con sistemas abiertos, webdospuntocero o intercambio de conocimientos.

Los creadores españoles siguen sin aportar ninguna idea nueva. Siguen importando modelos ajenos o haciendo refritos de refritos propios. Siguen viviendo de las rentas del Talento, Competencias y similares. A pesar del apoyo mediático y del autobombo (Management de España), siguen sin despuntar. No perdemos la esperanza de ver algún día en las pasarelas internacionales a un Drucker hispano.

En lo que respecta a las tendencias de la industria hemos detectado que la Empresa Metrosexual está empezando a pegar fuerte. La idea de transformar a la empresa machista en una organización sensible está poniendo una nota de color. Responsabilidad Social Corporativa, Conciliación, Paridad o Sostenibilidad son los colores de moda que vamos a encontrar en todos los escaparates. Sin embargo, mucho nos tememos que no combinan demasiado bien con la empresa tradicional y pronto serán vistos con la misma extrañeza con que vemos las hombreras o los calientapiernas de los ochenta.

No podemos olvidarnos de los accesorios de gestión. Los tradicionales libros de quesos y buenas suertes, de brujas y brújulas,… Siempre quedan bien como regalo a los empleados descontentos.
En los múltiples «cocktails» y «performances» que se organizaron, vimos nuevas formas de hacer sufrir y avergonzar a los directivos con los tradicionales «trainings outdoor» o nuevas modalidades de «assesment». Me gustaría destacar el nuevo «Feedback 720º» en el que además de preguntar a los profesionales y parientes cercanos, también se interroga al peluquero, a la amiguita del Messenger y a los lectores del blog.

Aunque ya empieza a acusar el paso del tiempo, vimos que sigue teniendo tirón la tendencia «funky», pedorra y provocadoramente correcta de la pareja de diseñadores suecos de N&R; (NORDSTROM&RIDDERSTRALE;).

Para los más conservadores, siempre quedan los tradicionales Gestión por Objetivos, Cuadro de Mando Integral o el ya clásico Six Sigma. Piezas que combinan bien con todo y que pueden conseguirse a precios muy asequibles.
Cualquiera de estos elementos, bien combinados con un simpático curso de coaching ejecutivo puede conseguir que cualquier departamento de formación consiga una imagen de lo más «cool».

Los clásicos modelos de Dirección de Equipos, Liderazgo o Gestión del Tiempo quedan bien en cualquier ocasión. No requieren que el experto haya sido capaz de liderar ni al equipo de ajedrez de su colegio. Siempre se adapta hasta a la figura menos agraciada.

Si su presupuesto de formación no puede permitirse piezas de las Grandes Casas, solo tiene que esperar unos meses y encontrará en el mercado versiones adaptadas por alguno de los mayores expertos de la moda de management de nuestro país. No es lo mismo pero puede dar el pego.





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