Puede visitar la cocina (WYSIWYG)

En los restaurantes de algún país que me tocó visitar como Jefe de Compras vi que ofrecían la posibilidad de visitar la cocina a los clientes que lo deseasen. Creo que era en Brasil (¿alguien más lo ha visto?). No llegué a saber si era una política de marketing o una norma legal. El caso es que me pareció curioso y me daba confianza.

En bastantes ocasiones he hablado aquí de la importancia de la confianza y de la autenticidad para una Marca Personal. La única forma de conseguirlo es dejando que cualquiera pueda entrar a “tu cocina”. Si dejas que otros puedan echar un vistazo a tus ideas, vas a conseguir eliminar barreras de desconfianza. Puede que “tu comida” les guste o no pero van a ver que está hecha con productos de calidad y en unas condiciones apropiadas.

El blog es la cocina para muchos de nosotros. En él es donde cocinamos muchas de nuestras ideas y donde las ponemos a prueba.
A mi, me gusta experimentar, probar nuevos ingredientes, echar algo de picante o crear nuevas combinaciones. Pero eso me gusta hacerlo de cara al público, como en un restaurante japonés. Me gusta preparar mis ideas delante de quienes quieran verlo. Y prefiero dejarlas casi crudas para que poco a poco se vayan terminando de cocer.

Digo todo esto, porque mis posts son un reflejo de lo que estoy leyendo, pensando o de mi estado de ánimo. Os parecerán radicales, exagerados, interesantes, patéticos, prepotentes, equivocados, infumables o divertidos. Pero simplemente son lo que soy.

En algún momento dije que me gustaría que mi web fuese como un cuarto de estar en el que todos podamos compartir ideas y conversaciones. Ahora digo que mi blog es el lugar en el que preparo algunos de mis platos para que los probeis.

Me gusta dejar abierta mi cocina. Me gusta crear mis platos delante de mis clientes y amigos. Lo que ves es lo que hay. Me da tranquilidad pensar que tengo unos cuantos ojos controlándome.

Por todo esto espero que sigáis visitando mi cocina y diciéndome lo que os gusta o señalando las cucarachas que encontreis.





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