Estándares

Con frecuencia suelo decir que el objetivo que la Marca Personal es que te elijan.
Pero para que eso suceda, deben percibirte como una persona/profesional que se comporta de una manera consistente a lo largo del tiempo.
Eso consigue que quienes se relacionan contigo no esperen sorpresas en tu forma de actuar.
De esa forma te conviertes en un profesional/persona que va dejando una huella cada vez más profunda (para bien y para mal).
A todo eso, los expertos en Personal Branding lo denominan ESTÁNDARES.

No se nos juzga por lo que pensamos o sentimos, porque eso solo lo sabe cada uno de nosotros (y a veces ni eso). Se nos califica por el modo en que actuamos y reaccionamos y cada vez que eso ocurre, nuestra marca se refuerza o debilita.

Pues bien, creo que nos hemos acostumbrado a trabajar sin estándares o a reducirlos al mínimo. En algún otro post he hablado del deterioro acelerado y terrible de la calidad/estándares en los servicios. Pero parece que eso ocurre con todo y en mi opinión, eso afecta a la productividad y a la supervivencia de los negocios, especialmente la de los Agentes Libres, emprendedores y pequeños empresarios.

Pondré cuatro ejemplos recientes:

  1. Esta semana quedo con una persona que viene de fuera y que quiere conocerme para proponerme un tema (no especifica qué). Madrugón, un frío que pela. Después de treintaycinco minutos de espera, le llamo y no contesta. Un par de horas después me llama muy apenado por no haberse presentado y me dice que estuvo con un amigo hasta las tantas y se ha dormido.
  2. Ese mismo día, justo después de esta cita fallida, tengo prevista una reunión con la directora general de una empresa para hablar de varios temas. Cuando falta media hora para vernos, me llama su secretaria para decirme que le ha surgido otro tema y que cancela la reunión.
  3. Hace cuatro meses (unos 120 días) imparto un par de clases en una institución universitaria. Hasta esta semana no he recibido el pago y eso ha sido porque se lo he reclamado. Pero no es de las peores, algunas con mucho nombre y prestigio pagan a 180 días.
  4. Mientras nuestro sonriente presidente Z se dedica a regalar dinero a bancos y a gastárselo en comprar un trozo de silla para hacerse una foto, muchos autónomos seguimos sin recibir la devolución del IRPF. Supongo que pensará que nos sale el dinero por las orejas o que no somos importantes. El caso es que conozco unos cuantos casos para los que en este momento, cualquier dinero puede suponer la diferencia entre sobrevivir o echar el cierre.

Estos son solo un puñado de ejemplos recientes de los estándares con los que tenemos que convivir. De lo personal a lo gubernamental. De este modo no saldremos jamás adelante.

Los estándares deben empezar por el individuo, por cada uno de nosotros. Si empezamos a hacer bien nuestro trabajo y a comportarnos de una manera coherente, competente, consistente iremos dejando una huella memorable y nuestra Marca Personal será cada día más fuerte. De lo contrario, poco a poco iremos contribuyendo a que el sistema acabe de pudrirse. Y para eso no hay que refundar el capitalismo ni pollas en vinagre.









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