El networking ¿Es solo para una élite?

Una vez que hemos diseñado nuestra “oferta profesional-producto” y hemos definido nuestro posicionamiento de Marca Personal es necesario comunicarlo y darlo a conocer.

Hay muchas herramientas. Desde las más cercanas como una reunión de trabajo a las más globales como un blog o un libro.
Creo que todas nuestras energías deben estar dedicadas a conseguir el contacto directo, la relación personal, tomarte el cafelito con quién puedes colaborar.

Todo, repito todo, internet, artículos, conferencias, etc. deben estar pensados para conseguir el contacto directo. Para llegar a un individuo, no a un nicho de mercado. A una persona, no a un perfil sociológico.

Por eso creo que el networking es la herramienta más potente que tenemos a nuestro alcance.

Sin embargo, me está sorprendiendo negativamente la visión que la literatura de gestión de nuestro país da sobre el desarrollo de las redes sociales tradicionales.

Dos de los mejores libros que he leído sobre el tema están escritos por autoras que escriben en español, Dos grados: networking de mi apreciada Sonia Fernandez y El éxito en seis cafés de Pino Bethencourt Gallagher. Creo que son dos libros excelentes. Pero parece que están dirigidos a una minoría, especialmente este último.

La mayor parte de los casos y ejemplos que aparecen se refieren a empresarios y emprendedores que dicen que han basado parte de su éxito en las relaciones personales de alto nivel. Lo que ocurre es que ya partían con ventaja. Pertenecientes a familias “importantes” o bien posicionados socialmente han convivido desde pequeños en entornos acomodados o asistido a las mejores escuelas de negocios de EEUU. Instituciones a las que normalmente se accede con buenos contactos y mejores cuentas corrientes. Y a partir de ahí han creado una red de contactos de niveles equivalentes.

En mi opinión, el objetivo del networking en particular y el Branding Personal en general es facilitar las oportunidades para todo aquél que quiera trabajar en ello. Independientemente de su origen o nivel económico. Por eso creo que la literatura de networking debería empezar a incluir casos de éxito más cercanos. De todo esto hablo en el vídeo de hoy.








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