Pero ¿Qué fórmula tengo que aplicar?

En muchos de los cursos a los que asisto como ponente, y tambien en los que estoy de oyente, siempre suele salir alguien que pregunta algo así como: «Si, pero, ¿Me puedes decir exactamente lo QUE tengo que hacer?».
No me estoy refiriendo a foros en los que se traten temas técnicos y en los que todo se reduzca a tocar un botón en un momento concreto. Se trata de asuntos en los que las circunstancias personales y profesionales son únicas para cada persona, e incluso estas van cambiando a cada momento.

Vivimos en un mundo de recetas, de decálogos, de fórmulas, de reglas de Cosmopolitan. Son normas que nos van «Commoditizando», neutralizando, homogeneizando y alejándonos de nuestra propia identidad, de nuestra Marca Personal.

  • La Red en general y los blogs en particular están llenos de recetas y listados con «soluciones» a todos los problemas posibles.
  • Los libros de autoayuda son justo todo lo contrario de ayudarse uno mismo. Más bien son manuales en los que otro te dice lo que tienes que hacer para cualquier cosa (De ser feliz a ser millonario pasando por todos los niveles intermedios) y al único que ayudan es a quién los escribe.
  • Los responsables de R2H2, en lugar de descubrir y potenciar lo que nos hace diferentes y valiosos se han empeñado en diseñar tests, métodos y sistemas para clasificarnos, limitarnos y reducirnos a unas pocas variables. Se han convertido en entomólogos empresariales.
  • Las recomendaciones que circulan en La Red están llenas de Leyendas Urbanas sobre, por ejemplo, el CV. Parece que alguien se ha dedicado a desempolvar viejos libros sobre busqueda de empleo y siguen contando historias sobre lo terrible que es enviar un CV de más de dos páginas.

Aunque hace ya muchos años (1), tengo siempre presente a mi profesor de Física y Química en el colegio, Sergio Menargues (aunque no lo llamabamos así). Era uno de esos profesores míticos por su exigencia, de esos de los que no querías tener porque habías oido anécdotas terribles sobre su forma de enseñar las ciencias.

Cuando por fín tuve a Menargues, vi que era duro, si, pero posiblemente fue quién me inculcó el interés por las ciencias, por tratar de encontrar la forma de descubrir las cosas por mi mismo, por poner en duda todo lo que se nos presenta como cierto, por pensar con un método en definitiva. Sergio, si lees esto, gracias.

Siempre recuerdo que a la hora de resolver un problema siempre insistía en que tratásemos de deducirlo por nuestra cuenta, no tratar de aplicar una fórmula. Era más dificil, si, pero nos enseñó a deducir, no a memorizar soluciones estandar. En la vida real, pocas veces hay una solución única y general. Y ahí está la clave.

La vida de una persona, en lo profesional y lo personal, no es una serie de pasos y leyes establecidos de antemano. Se trata más bien de un proyecto en el que cada uno define las variables que son ante todo eso, variables. Se trata de tener unas cuantas referencias, unas pocas ideas claras y a partir de ahí tratar de encontrar la solución al problema. De esa forma conseguiras dejar tu Marca Personal.

Cuando utilizas las reglas y las normas de otros estarás viviendo su vida, estarás actuando según unas leyes que quizás le fueron útiles en un momento y en unas circunstancias concretas, pero que a tí no te sirven para nada.

Por lo tanto, empieza a pensar por tí mismo/a, a diseñar tu propio proyecto o estrategia. Pero no asumas como propias las recetas de otros. No busques una fórmula que puedas aplicar, trata de deducirla por ti mismo/a.

Cuando esperas que otros decidan por tí, dejas de tener tu propia Marca Personal y te conviertes en la marca del otro. Y eso se aplica a la empresa, a la política, a los amigos, y en general a todo lo que te afecta.

(1) Dibujo de Pascual de Juan hecho en clase para elaborar una parodia de La Guerra de las Galaxias con profesores del cole. ¿Año 1983? Menargues es Dart Vader.





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