S.P.O.C. y el mensaje en una botella

En mi trayectoria profesional, hubo un momento en el que, por alguna razón extraña pasé de negociar detergente a gestionar proyectos de telecomunicaciones. Yo no llegué a enterarme demasiado de lo que tenía que hacer, pero aprendí algunas cosas sobre proyectos.

En una ocasión, me enviaron a Holanda a hacer un curso de «Project Management». Allí, un tipo calvo, alto y delgado con pinta de haber salido de Pandora nos habló, entre otras, de una cosa que denominaba S.P.O.C.

Entre que yo no tenía demasiado interés en el asunto y que aquel extraño personaje hablaba un inglés extrañísimo, yo pensé que estaba utilizando algún ejemplo de Star Trek. Pero como insistía e insistía, al final entendí que aquello de S.P.O.C. significaba Single Point Of Contact. Y se refería a la importancia de tener un único punto de conexión, un nodo, que conectase a todos los participantes en un proyecto.

Hace un par de posts reflexionaba sobre la importancia que, desde el punto de vista del Branding Personal, puede tener el tratar de mantener un Único Punto de Contacto. Y en este momento en el que cada día se me hace más complicado y me da más pereza mantener activas varias redes sociales y herramientas dospuntocero, creo que es interesante considerar esa idea.

Creo que un proyecto profesional debe gestionarse como cualquier otro proyecto. Pienso que multiplicar los canales de comunicación no solo es poco eficiente sino que puede aumentar las posibilidades de cometer un error. Una estrategia de Marca Personal debe ser coherente, consistente y basada en objetivos, valores y elementos diferenciales claros.

El problema es que al estar en todos los sitios, aumentan las probabilidades de que tu mensaje se diluya o malinterprete mientras que el rendimiento de tu «inversión» es, cuanto menos, discutible. Digan lo que digan los gurús dospuntocerolenses.

Los usuarios de Twitter no son los mismos que los de Facebook ni los de Tuenti ni los que leen blogs. Creo que un blog es el «terreno» idóneo para las cosas que cuento. En Twitter es mucho más dificil transmitir ideas complejas y tratar de hacerlo en Facebook es como hablar de Kierkegaard en un botellón.

Yo soy un firme partidario de los blogs. Creo que lo que he conseguido ha sido gracias a mis posts sobre Marca Personal. Y pienso que ese es y debería ser mi S.P.O.C.

Es curioso, pero durante décadas, los expertos en marketing nos han dicho que es fundamental encontrar un nicho de mercado y centrarnos en él. Y sin embargo, en cuanto llegan la herramientas dospuntocero nos olvidamos de todo y empezamos a utilizarlas porque podemos llegar «a todo el mundo». Es absurdo.

En lugar de llevar nuestro mensaje «en mano» a quienes nos interesa, vamos y empezamos a lanzar esos mensajes en botellas virtuales sin saber a donde ni a quién van a llegar. Y lo peor es que esos océanos a los que lanzamos nuestras botellas, están contaminados, repletos de otras botellas y mensajes y además tienen dueños.

Este año voy a comenzar un proceso de desintoxicación dospuntocero. Creo que hay mucho que hacer en el mundo del Branding Personal con herramientas «tradicionales».

Mientras un pequeño (si, pequeño y elitista) grupo de personas se pasan (nos pasamos) el día hablando de Redes Sociales, Community Managers y esas cositas, el mundo real sigue utilizando el teléfono, metiendo la pata en las reuniones de empresa, haciendo presentaciones patéticas o jodiendo una negociación por un email mal escrito.

Y todas esas cosas y muchas más, tienen un efecto mucho mayor en tu posicionamiento de Marca Personal que el número de «amigos» en Facebook.

En mi opinión, tu estrategia de comunicación de Branding Personal debe basarse en un S.P.O.C. (web o blog) que conviertas en la fuente de información sobre tí y sobre tu trabajo y una red de contactos directos (en los que la comunicación va más allá de un teclado y un ratón) con los que puedas intercambiar recursos para alcanzar tus objetivos profesionales.





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