Marketing Mix Personal

MarketingEn la última semana he impartido varios cursos y talleres, he quedado con algunas personas para hablar de temas profesionales y personales, me han entrevistado para un programa de televisión, he dado mi opinión para unos artículos en prensa, he escrito los posts correspondientes en el blog, he tuiteado un poco, he interaccionado en LinkedIn y Facebook y he seguido preparando documentación para crear contenidos nuevos en diferentes formatos. Y así suele ser más o menos mi actividad de comunicación en una época normal.

Podría parecer mucho trabajo pero en realidad no lo es. Lo que más tiempo me lleva son las actividades en las que tengo que “mover átomos”, es decir, aquellas en las que tengo que ir a algún sitio, normalmente las 1.0 como el Networking o Hablar en Público. El resto, especialmente las dospuntocero suelen ser bastante cómodas. Y quizás ese sea uno de sus peligros porque es muy fácil acomodarse y pensar que todo lo puedes hacer con un teclado y sin separarte de una pantalla.

Te admito que al escribir el primer párrafo yo mismo me he sorprendido por la cantidad de cosas que podemos llegar a hacer sin darnos cuenta. Pero ahí está la gracia. Si incorporas la visibilidad, el marketing personal, las actividades que te generan notoriedad a tu vida normal, al final ni te enteras. ¿No tienes que comer todos los días? Pues queda con alguien. ¿No estas mirando el móvil constantemente? Pues no te limites a observar y pon algo de tu parte diciendo algo interesante y valioso en Twitter o Facebook. ¿No tienes una opinión sobre temas relacionados con tu profesión? Pues no te limites a quejarte y busca un rato (o madruga un poco) para escribirlo en un blog o algo mejor, en un libro o ponte en contacto con un medio de comunicación para exponer tu punto de vista.

Creo que hoy tenemos todas las opciones del mundo para divulgar nuestras ideas y si no las aprovechamos estamos perdiendo oportunidades de ser encontrados o algo peor, de aportar algo útil a los demás y dejar huella, Marca Personal. Porque mostrar y demostrar lo que uno es capaz de hacer no es un síntoma de egocentrismo o de falta de modestia o de humildad como piensan algunos sino todo lo contrario. Si tienes algo que ofrecer al mundo para hacerlo mejor y decides mantenerlo oculto eso sí que es egoísmo y falta de generosidad, además de que vas a pasar por este planeta únicamente como un consumidor de recursos.

Tenemos muchos canales y debemos seleccionar aquellos que sean más eficaces para producir esa transformación que queremos conseguir. A veces me preguntan ¿Tenemos que utilizar todos los canales disponibles para comunicarnos? La respuesta es NO. Básicamente por una sencilla razón, es materialmente imposible. Es imprescindible comunicar pero el tiempo es limitado y debemos escoger. Entonces ¿Qué canales hay que elegir? La respuesta es DEPENDE. La elección de los canales va a depender principalmente de los destinatarios de tu mensaje. No es lo mismo querer llegar a Jubilados que posiblemente no utilicen Internet que tratar de llegar a un grupo de Mujeres Directivas o a los alumnos de un instituto.

Pero lo que he aprendido estos años es que más que centrarse en uno o dos canales o herramientas y tratar de ser sobresaliente en ellos, es mucho mejor diversificar y repartir el juego en varios niveles de alcance. Creo que es fundamental diseñar una estrategia combinada de vías de comunicación en la que haya algo de comunicación directa, cara a cara, 1-1 (networking, reuniones, máquina de café,…), medio alcance (hablar en público, charlas, cursos,…) y largo alcance (Internet, medios de comunicación, publicaciones,…). Cada uno de estos niveles tiene sus fortalezas y sus debilidades.

Los canales de corto alcance como acudir a un evento a conocer gente te permiten llegar a menos personas pero, a cambio, tu mensaje es mucho más directo, genera un impacto emocional más potente y consigue establecer sintonía con facilidad. Hablar en público te sitúa en un nivel de autoridad superior, te facilita transmitir tus ideas a un público más amplio que el Networking pero sin perder humanidad. Uno de los aspectos negativos de estos canales es que tu mensaje no queda guardado y hay que repetirlo constantemente.

Aunque entiendo la atracción y la tentación de las herramientas de Internet por su facilidad de uso y su falsa sensación de eficacia (es fácil creer que todo el mundo está pendiente de ti), lo cierto es que es más parecido a entregar folletos por la calle porque la inmensa mayoría de la gente pasará de ti y el resto lo tirará a la papelera mental en cuanto te pierdan de vista. Pero es interesante como almacén, como hemeroteca, como “portfolio” en el que acumules tus aportaciones. Quizás esto no guste demasiado, pero yo lo sigo viendo más (aunque no sólo) como una biblioteca en la que compartir conocimientos que como una discoteca en la que conocer gente.

En cualquier caso creo que, para dejar una Marca Personal potente, es fundamental elegir una combinación adecuada y manejable de los tres niveles. Quedarse sólo en uno de ellos puede ser cómodo pero es mucho menos eficaz que sacar todo el partido a tu valor reutilizándolo y divulgándolo en varios formatos. Como siempre que se trata de sobresalir y destacar sobre otros profesionales con ofertas similares, aquí la clave está en lo 0.0 más que en lo 1.0 o lo dospuntocero. Es decir, que lo importante es que te pongas las pilas, te metas tus miedos, vergüenzas y complejos por donde te quepan y te pongas en marcha. Pues ale, a comunicar. Y ahora me voy a dar unas clases.








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