Si no tienes nada que vender, el producto eres tú

ProductoHace ya bastantes meses que entendí algo tan evidente que es absurdo que no empezase mucho antes a buscar una solución. Quizás fue la influencia de El código del dinero de Raimon Samsó o simplemente se trató de la consecuencia lógica de ver como se gana la vida la inmensa mayoría de la gente o como estaba gestionando mi proyecto profesional yo mismo. Me refiero a que, salvo un grupo muy reducido de personas, la generación de ingresos depende de la presencia física de cada uno de nosotros.

Cada mañana se producen inmensos atascos de quienes cogen su coche o tienen que desplazarse para llegar a su cubículo, almacén, línea de producción, oficina o caja registradora. Yo mismo tengo que «mover átomos» para estar físicamente delante de una o centenares de personas para hablar de «lo mío».

Todo esto tiene consecuencias. La primera de ellas es que el día en que tu «carrocería» falla, te quedas fuera de juego y eso puede tener unos efectos que van de leves a letales en función de tu situación laboral. Otra consecuencia es que, en muchos casos, es muy difícil mantener un registro de logros, resultados o pruebas de éxito de tu trabajo. En la gran parte de las ocasiones, si formas parte de una empresa u organización, tu aportación va a quedar tan oculta o diluida que apenas te va a servir para demostrar nada.

Para la mayoría de los profesionales, cada nueva jornada es casi como empezar de cero. Cada día debes demostrar de lo que eres capaz porque apenas quedarán registros de lo que hiciste salvo en la memoria del pequeño grupo de personas con las que interactuaste. Esto, además, tiene el problema de que lo que la gente opine de ti es prácticamente incontrolable, así que tu prestigio queda a expensas de la percepción, el criterio o incluso las filias o fobias de quienes te conocen.

Ya hablaba de esto Michael E. Gerber en El mito del emprendedor en el año 1997. Gerber decía algo así como que si vas a montar un proyecto y este depende de tu presencia física permanente, entonces no eres un emprendedor ni jefe nada parecido, simplemente eres tu propio empleado en tu empresa. Y eso es lo que nos pasa a muchos emprendedores, autónomos, empresarios, profesionales independientes, «freelances», agentes libres o como lo quieras llamar. Y por supuesto es lo que le sucede a la totalidad de profesionales por cuenta ajena.

Vale ¿y como se resuelve este dilema? La respuesta es obvia:

Encuentra la forma de generar ingresos o ganarte la vida que no dependa de tu presencia constante.

Ya, ya lo sé. Estarás pensando que eso no es tan fácil. Y estoy de acuerdo contigo. Precisamente yo llevo bastante tiempo dándole vueltas al asunto para ver como lo hago del mejor modo posible. Pero creo que, tal y como se están poniendo las cosas, va a ser imprescindible tener una fuente de ingresos total o parcial que sea independiente de nuestra intervención directa y continua.

Se trata de encontrar de qué modo puedes hacer que algo o alguien trabaje por ti. ¿Puedes crear algo físico o virtual que se pueda vender? ¿Tienes una idea o concepto que puedas transmitir a otros y que ellos puedan ejecutar por ti? ¿Puedes «paquetizar» tu valor de alguna manera?

Porque de eso se trata. Si no tienes nada que vender, entonces vas a estar desprotegido y entonces el producto vas a ser tú. Y eso implica que tendrás que «venderte», hacer lo que haga falta para conseguir ingresos, porque no te queda más remedio.

Te repito que entiendo perfectamente tus dudas porque yo las he tenido y las sigo teniendo. Pero la principal dificultad no está encontrar una idea o los recursos para ejecutarla, sino en lo que hay dentro tu cabeza (y en la mía). Son esas dudas, los miedos o la pereza lo que te impide dar el primer paso o simplemente empezar a dar forma a algo que te permita ser libre. Quizás por eso hay tan pocos empresarios o emprendedores y creo que hay que reconocerles el mérito.

Aquí, la Marca Personal también es fundamental. Evidentemente producir y, sobre todo, vender es complicado especialmente en un entorno como el actual en el que hay de todo. Pero si consigues que la gente te conozca, reconozca y valore entonces ya habrás hecho una parte importante del camino.

Como te digo, esto que te cuento no es más que un diagnóstico y simplemente trato de esbozar algunas soluciones pero yo soy el primero que está en este proceso que creo que no tiene vuelta atrás. Tengo la sensación de que el mundo se va a dividir entre una minoría que será capaz de producir algo valioso que vaya más allá de ellos mismos y el resto que va a depender de que otros les den una oportunidad. Pero ¿cuando no ha sido así? y ¿en qué grupo quieres estar?





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