El dinero es importante

Estructura2Es curioso como la vida parece que te envía señales. Hace unos días me encontré en un trasbordo en la estación de Atocha a una buena amiga. Fue un encuentro muy rápido. Un fuerte abrazo sincero, unas palabras y poco más porque ambos teníamos que coger trenes. Pero una de las cosas que me dijo es que tenía que empezar a plantearme una subida de las tarifas de mis servicios.

Menos de una semana después, haciendo cola para comer en un restaurante japonés que me gusta, la persona que estaba delante de mi me reconoció de las redes y acabamos comiendo juntos. Es un profesional del mundo de las ventas y el desarrollo de equipos comerciales, entre otras cosas. En un momento dado, surgió el tema de la pasta y acabó diciéndome lo mismo que mi amiga. Que debía tener unos honorarios más acordes con lo que él consideraba que era mi “posicionamiento”.

Estas dos conversaciones simplemente reafirman algo que me dicen con frecuencia, que debo replantearme el precio de mis servicios. Sin embargo, quizás por una cuestión generacional, cultural o de valores, el tema del dinero siempre ha sido algo que he dejado en cuarto, quinto o sexto lugar de mi proyecto.

¿Cuánto vale tu trabajo? ¿Por qué nos cuesta tanto poner precio a lo que hacemos? Y algo peor ¿Por qué a tantos nos cuesta defenderlo?

Quizás, cuando la trayectoria de un profesional era más lineal y sencilla, para saber lo que debías cobrar, simplemente te fijabas en los sueldos de otras posiciones similares. Hoy eso ha cambiado. El mercado laboral, es justo eso, un mercado en el que los precios y los trabajos son volátiles y cambiantes. Ya no es posible seguir pensando que el dinero no es importante porque sí que lo es, y mucho.

En el año 2004, cuando perdí mi último empleo y decidí que no volvería a trabajar por cuenta ajena, en el mundo occidental todavía vivíamos tiempos felices, quizás demasiado. Así que yo empecé a vivir mi “crisis” económica tres o cuatro años antes que el resto, hasta que llegó la del 2007.

En aquellos años en los que empecé a poner en marcha mi proyecto, empecé a ver lo que sucedía cuando no generabas ingresos mientras la vida continuaba y había que seguir pagando facturas.

Hasta ese momento 1000 Euros podía ser una televisión nueva o un viaje con tu familia. Cuando te lo montas por tu cuenta, 1000 Euros equivale a un mes más de vida de tu sueño profesional.

En esos momentos también te das cuenta que la vida no se acaba cuando terminas el mes con un puñado de euros en la cuenta… o ni eso.

Pero también entiendes, a base de golpes, que el dinero es importante. Digo esto porque aunque ahora suene increíble, en los años felices previos a la crisis si decías que uno no sólo trabaja por cuestiones filantrópicas o por pasión, te podían crucificar por materialista.

Pues bien, creo que lo inmoral y tramposo es quitar importancia al dinero, a la remuneración justa de nuestro trabajo, a recibir una compensación adecuada por nuestro esfuerzo. Siempre he pensado que quienes dicen que el dinero no da la felicidad no han pasado una época de penurias o no son sinceros. Quizás tener dinero no te hace más feliz, pero carecer de él, te puede hacer muy desgraciado, mantenerte despierto durante noches enteras o sentir que has fallado a los tuyos.

Creo que hay toda una generación que necesitamos replantearnos la relación con el dinero. No podemos seguir pensando que es algo obsceno, malo, pecaminoso o innombrable. Creo que esa mentalidad que nos ha sido inculcada nos hace profesionales peores.

Quizás todo esto de la Marca Personal no es más que un subterfugio que he desarrollado para no tener que negociar mis tarifas. Si consigues que te valoren por tu prestigio, tu credibilidad y tu eficacia quizás así evites el “mal trago” de hablar de dinero. Pero ya está bien. Ya se sabe que es de necios confundir valor y precio. Pero hemos llegado a un momento en el que como profesionales YO S.L. debemos responsabilizarnos de que se valore nuestro trabajo como corresponde. No tenemos que ir pidiendo perdón por intentar que se valore lo que ofrecemos.

Quizás la clave están en empezar a quererte un poco más y a apreciar lo que ofreces, tu “producto”.

No sé lo que haré con mis tarifas. No es algo que me obsesione. Pero está claro que yo, y seguramente muchos como yo, debemos replantearnos nuestra relación con el dinero. Es otro elemento más de una Estrategia Personal. Y al que no le parezca bien, pues ya sabe donde tiene la puerta.

NOTAS:

El día 3 de Mayo estaré en el gran evento de Marca Personal que coordina Elena Arnaiz en Avilés. Nos vamos a juntar unos cuantos locos del Branding Personal. Es abierto, gratuito y muy interesante. Apúntate aquí.

El día 11 de Mayo estaré en la Universidad de Alicante hablando de Marca Personal. Infórmate aquí.

El 12 de Mayo estaré en Bailén (Jaén) en la Feria de Activación de Empleo hablando de Marca Personal. Es un evento abierto y gratuito. Información, programa y formulario de inscripción aquí.

Jornada Marca Personal Avilés 2017-01

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