¿Y si me vuelvo invisible?

Estrategia2En el año 2010, me ofrecieron la posibilidad de escribir un libro que acabaría siendo Expertología. Así que me propuse dedicar los meses de verano, que son más tranquilos, a cumplir con ello.

Tengo que decir que, aunque para mí, escribir un libro es algo que me exige mucho esfuerzo, el verano de Expertología fue especialmente duro aunque muy satisfactorio (Como puedes ver en esta recopilación de tuits del proceso).

Hasta ese momento, tenía la costumbre de seguir publicando regularmente en el blog en verano, pero a partir de ese año decidí bajar el ritmo porque no daba abasto.

Vale, es lógico y comprensible, ¿no? Pues si, pero es mucho más difícil de lo que parece. De nuevo nos enfrentamos a nuestro mayor enemigo… nosotros y nuestras creencias. Lo 0.0 frente a lo 2.0

La duda era,

si desaparezco unas semanas de dospuntocerolandia:

  • ¿Se olvidarán de mi?
  • ¿Perderé todo el trabajo realizado hasta ahora?

La primera pregunta es absurda y no hace más que reflejar lo egocéntricos que podemos ser. En realidad nadie se va olvidar de ti ni te van a echar de menos porque eres mucho menos importante de lo que te piensas. Nadie está pendiente ni de ti, ni de mi, ni de nadie salvo que exista una relación más cercana que la que puedes mantener a través de unos cuantos tuits y posts.

La segunda cuestión es más interesante y creo que nos debería hacer hacer pensar un poco en donde nos estamos metiendo. Me refiero a la Internetdependencia o a la sensación de que si valemos algo es porque hemos conseguido una cierta visibilidad en La Red.

Es algo así a esa sensación que tenías cuando eras adolescente que te empujaba a salir siempre con los colegas para que no te dejasen de lado.

Creo que si te van a valorar por estar apareciendo constantemente en tus Redes Sociales o en tu Blog en lugar de por lo que puedes aportar, entonces estás jodido. Si tu prestigio depende de estar llamando la atención constantemente, entonces deberías preocuparte mucho.

La conclusión después de todos estos años en los que he desconectado casi totalmente en verano es que, NO PASA NADA. Vale, esto se aplica a quienes UTILIZAMOS Internet, no para quienes VIVEN de Internet, pero creo que eso es aplicable a la mayoría de los profesionales.

Si has edificado tu casa de Marca Personal con piedra, acero y cristal (Blog, conferencias, networking, documentos, vídeos,…) en lugar de construirla con paja (Tontás en el Facebook, tuits volátiles, fotos de pies en Instagram o frasecitas motivadoras en ¡LinkedIn!), cuando llegue el lobo y sople, todo seguirá ahí.

Me alegra mucho haber leído ayer un post de mi querido David Barreda en este sentido. Lo que comenta, y estoy de acuerdo con él, es que hay momentos en los que hay que cambiar de actividad.

Precisamente el verano, en lugar de relajarme en el sentido tradicional es uno de esos momentos en los que más descanso aunque trabaje más que nunca. La diferencia está en que me dedico a lo que más me gusta, a investigar, crear, desarrollar e innovar a otro ritmo.

Y después de más de una década en esto del Branding Personal he comprobado que funciona y que el siguiente «curso» es mucho más productivo.

Mi recomendación es: no te obsesiones. No sólo no es malo parar un poco sino que conviene dar un paso atrás para tomar impulso. Si alguien desconecta de ti o pierdes algunos seguidores por retirarte a tu cuartel de verano unas semanas, no te preocupes, esos no te convienen. Como dicen las madres a sus hijos cuando cortan con el novio o la novia.

De hecho, desde hace meses estoy pensando que la visibilidad constante, por no decir creciente, en los Medios Sociales no sólo no es positiva sino que está llegando a ser contraproducente. El nivel de agresividad que está alcanzando Twitter, el de frivolidad de Facebook o Instagram o el de desconcierto de LinkedIn creo que aconsejan un cierto alejamiento para no contaminar algo valioso como lo que puedes ofrecer con todo ese ruido.

Mientras tanto, tu blog o tu canal de YouTube, si lo has gestionado bien, son algo así como tu hemeroteca o tu NETFLIX personal en el que hay un montón de contenidos e información que pueden seguir alimentando tu Marca Personal aunque los aparques durante unas semanas.

Creo que con todo esto de la visibilidad, mucha gente se ha olvidado del PRODUCTO. De hecho, cada vez veo más gente que dedican demasiado tiempo a aparecer en los medios de comunicación o incluso contratan a representantes para que lo hagan por ellos como si fuesen estrellas mediáticas. Pero cuando preguntas qué ofrecen, te das cuenta que les llaman porque son visibles y son visibles porque les llaman, pero nada más.

Por eso, lo que comenta David y lo que trato de hacer cada verano es una especie de desintoxicación en la que pretendo realizar una cierta metamorfosis. Y si te acuerdas, cuando teníamos gusanos de seda, lo que nos decían era que en la fase en la que se metían en sus capullos, lo mejor era dejarlos tranquilos.





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