Súbete a un escenario

Suelo decir que, si tuviese que elegir las tres herramientas o canales de comunicación más adecuados para dejar huella, serían sin ninguna duda: El Networking, Hablar en Público y el Blog. Y no me refiero a cada uno de ellos por separado sino a una combinación adecuada de los tres.

Se suele hablar mucho de la gestión de la red de contactos y también del uso del blog y las herramientas “satélite” que son las Redes Sociales. Sin embargo, se habla poco del enorme poder de impacto que tiene subirse a un escenario o hablar delante de 5, 50 o 500 personas.

Quizás se deba a que dirigirte a una audiencia real que te está observando es una de las cosas que más asusta. Incluso yo, que no tengo vergüenza ni la conozco, siento algunos nervios antes de empezar mis cursos o conferencias. Pero al mismo tiempo, es una de las experiencias más gratificantes y productivas que puedas realizar.

Aquí no estoy hablando de algo muy formal o muy importante. ¿Cuantas veces te has ofrecido a hablar de los proyectos de tu departamento? ¿Eres de los que agacha la cabeza cuando piden a alguien que presente los presupuestos en la próxima convención de la empresa? ¿Eres de los que escurre el bulto cuando hay nuevas incorporaciones y piden a algún veterano que les explique las cuestiones básicas?

En el colegio, en la universidad, en la empresa, en una reunión de amigos. Existen muchas posibilidades en las que puedes ponerte ante un grupo y trasladar tus ideas y propuestas… pero es más cómodo y menos arriesgado quedarse en la sombra.

Pero te puedo decir que hablar en público tiene lo mejor de todos los canales reales o virtuales.

Credibilidad

El hecho de atreverte a exponer algo te sitúa a un nivel de confianza superior al resto. No es que seas mejor que otros, simplemente eres el que ha tenido las narices de salir y contarlo. Y, como te decía hace un par de posts, aquí no se trata de ser perfecto, sino simplemente la mejor opción disponible. Y situarte simplemente unos centímetros por encima de los demás y contar algunas cosas interesantes multiplica tu prestigio.

No es lo mismo pontificar en Twitter o explicar las cosas con más o menos acierto en tu blog que escucharte en directo. Del mismo modo que no es lo mismo escuchar una canción en Spotify que ver a tu grupo favorito en concierto.


Sintonía

Por otra parte, no sólo se trata de que te crean, ponerte y exponerte ante un grupo de gente puede ayudar a que te quieran (o te detesten). En esos momentos te enfrentas a pecho descubierto a personas que esperan aprender algo pero también quieren más que la pura teoría o conocimiento. Es el momento en el que puedes abrirte un poco más. Y si el entorno lo permite, puedes conectar de un modo más personal con quienes te escuchan.

Para mí, una conferencia es una conversación. Y la verdad es que me importa poco que haya 7 o 700 personas. Cuando llevas algún tiempo en esto se produce un efecto muy chulo que te permite detectar el estado de ánimo de las personas que están ahí y puedes modular tu mensaje y poco a poco se establece un diálogo, como en la parte final de Encuentros en la Tercera Fase en la que poco a poco se genera una conexión.

Valor

Ya sé que se dice eso de que para las personas es más importante como nos han hecho sentir que lo que les hemos contado. Pero creo que también es fundamental aportar algo valioso y cuanto más, mejor.

La clave está en extraer la esencia de lo que quieres que se lleven y explicarlo del mejor modo posible. Esta es la parte más trabajosa, pero el proceso también te sirve para aclarar mucho tus ideas. Lo que a ti te parece que está muy claro dentro de tu cabeza se convierte en algo complicado cuando tienes que explicarlo. Pero ese esfuerzo de “traducción” es algo impagable. Por eso, aunque las ideas están ahí y es difícil encontrar algo realmente nuevo, la clave está en tu estilo a la hora de explicarlas. Eso es lo que hace que una ponencia o una charla sea memorable o irrelevante.

Hay muchos otros efectos colaterales al hablar en público. Vas a aumentar tus seguidores en dospuntocerolandia. Si subes tu presentación a Slideshare vas a conseguir mayor difusión y llegar a gente que no estuvo físicamente presente. Vas a tener fotos tuyas de gente que las subió a Twitter. Vas a recibir feedback. Vas a conseguir dejar huella en más gente que simplemente haciendo Networking. O te va a ser más fácil hacer contactos si alguien te conoce por tus intervenciones. Y ya, si ganas dinero, ni te cuento.

Pues ale, piénsalo y atrévete. Merece la pena.

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