Si eres malo, ¿hay que borrar tus huellas?

Este es un post que llevo tiempo pensando pero que no me he atrevido a escribir hasta ahora. Aquí no pretendo dar consejos ni lecciones, simplemente reflexionar.

Déjame empezar con una pregunta, ¿Crees que la Teoría de la Relatividad es uno de los grandes logros de todos los tiempos? Aunque no seas físico, ¿Eres consciente del efecto que el trabajo de Einstein ha producido en áreas que ni siquiera imaginas?

Vale, si tu respuesta es sí, ahora te pregunto, ¿eliminarías todo el trabajo de Albert Einstein (incluidas las citas que se repiten y se repiten en Twitter y en otras redes) si supieses que en su vida privada no era precisamente un modelo de virtud?

Si tu respuesta es que no, entonces ¿aplicarías el mismo criterio a Michael Jackson, Woody Allen, Picasso o a Martin Heidegger por su comportamiento o por sus ideas? ¿Son aplicables los criterios actuales a personas que vivieron en circunstancias y épocas completamente distintas?

Evidentemente ni se me pasa por la cabeza justificar ni defender delitos ni ideas criminales. Lo que trato de decidir es hasta que punto, el trabajo, la huella o el valor que proporciona alguien debe estar asociado a esa persona. O dicho de otro modo, si tu Marca Personal, el efecto que produces, debe ser borrada del mapa si descubren (o simplemente sospechan) que tienes cadáveres en el armario.

Me temo que si empezásemos a descartar el trabajo de las personas teniendo en cuenta sus acciones a lo largo de su vida, no se salvaba nadie, ni siquiera los más santos.

Si vemos cualquier película o serie de televisión de hace veinte años o más, creo que no pasaría la censura de la corrección política ni una mínima parte. Hoy estarían prohibidos montones de libros por su argumento o por su autor. Y posiblemente los payasos de la tele estarían acusados de algún delito.

Evidentemente robar un par de bolis de la oficina o copiar en un examen no tiene nada que ver con maltratar a otras personas o justificar ideologías asesinas pero, si para que se valore lo que hacemos debemos pasar una prueba de integridad o ética, ¿donde ponemos el límite? y más importante ¿Quién pone ese límite?

Hace unas semanas, Shoshana Zuboff, decía en una entrevista en XLSemanal que:

Es un error decir: «No pasa nada si escanean todo lo que hago, no tengo nada que ocultar». Lo que yo digo es: el que no tiene nada que ocultar no es nadie. Nuestra vida íntima, nuestras experiencias personales, nuestros puntos de vista, sentimientos y deseos son lo que nos hace humanos. Son nuestro hogar moral.

Zuboff hablaba en esa entrevista sobre dospuntocerolandia y los Medios Sociales que es donde precisamente nos empeñamos en mostrar lo mejor de nosotros mismos, incluso aunque no sea cierto. ¿Eso por sí solo no te convertiría en “culpable” si alguien tuviese que juzgarte?

Siempre he pensado que las personas no somos importantes, lo auténticamente relevante es nuestro trabajo, nuestra aportación. Y creo que deberíamos separar ambas cosas.

Michael Jackson puede ser un tipo despreciable, si realmente hizo lo que dicen que hizo, pero “Man in the mirror” y tantas y tantas canciones siguen siendo una maravilla.

Kevin Spacey es una persona que nunca me ha caído demasiado bien, sin embargo creo que es un actor genial. Si ha cometido un delito, que lo pague, pero ¿no es absurdo tratar de borrar lo bueno que ha hecho como hacían en la Unión Soviética y en otros países comunistas con los disidentes, en la caza de brujas o en 1984 de Orwell?

Como te digo, no tengo una respuesta. Pero hay algo que no me gusta en todo esto. La Marca Personal es la huella que dejamos, pero nosotros sólo somos instrumentos. Como decían en Amanece que no es poco:

Todos somos contingentes, pero tú eres necesario

Curiosamente el ser humano también tiene una tendencia a idealizar a otros seres humanos. Pero siempre he discutido con mis amigos más fanáticos sobre lo absurdo de poner en un pedestal a alguien del que, en primer lugar sólo conoces lo que te dejan conocer y que posiblemente sea falso y por otra parte, nunca sabes lo que va a hacer con su vida (o lo que ha hecho pero desconoces).

Como te decía al principio, no tengo respuestas pero todo este tema me preocupa desde el punto de vista del Branding Personal. La cuestión es ¿debemos pasar un test de pureza (establecido por nosesabequien) antes de atrevernos a salir a aportar algo?

Quizás habría que dar una vuelta de tuerca a la frase de Concepción Arenal,

«Odia el delito y compadece al delincuente»

y convertirla en

Juzga al delincuente pero reconoce sus obras

NOTA:
Esta semana, Claudio y yo hablamos de herramientas de Internet para dejar tu Marca Personal… y lo que contamos es útil tanto para las buenas como para las malas personas.

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