Disoluciones sobresaturadas

Como ya es costumbre en Semana Santa, Navidad y Verano, me tomo un descanso del blog y de las redes durante unos días para centrarme en otras cuestiones.

Por otra parte, tengo la intención de dar un cambio importante a mi política de contenidos y redes. Creo que es hora de probar nuevos enfoques y este paréntesis me viene bien para pensar.

Así que, aunque pretendo seguir publicando con la misma regularidad, quiero que mis publicaciones sean menos teóricas o filosóficas y mucho más prácticas, útiles y, por qué no, comerciales.

No me gusta quejarme ni lloriquear por cuestiones que no se pueden evitar, pero reconozco que estoy un poco cansado de ver como otros sacan partido de mi trabajo y del de otros. Comprobar una y otra vez que, algo que se crea con la intención de aportar valor desinteresadamente, otros lo utilizan para su único beneficio.

Por poner el ejemplo más reciente, el pasado fin de semana vi como alguien se subía a un enorme escenario y mostraba como propia una versión de mi mapa de Marca Personal en un gran evento de Marketing Digital que, además, esta persona había usado previamente en un libro que había publicado.

Como te digo, nunca me he preocupado del plagio y, aunque al principio me molestaba un poco, ahora simplemente lo considero como una lección aprendida. De hecho, si me conoces, sabes que siempre he mostrado y compartido mi trabajo y me he sentido recompensado cuando le ha sido útil a alguien.

Pero creo que, por una parte, dospuntocerolandia se está convirtiendo en un territorio sin ley en el que todo vale. Y por otro lado, tengo la sensación de que unos hacemos el trabajo y otros recogen los frutos.

Habrá quien me diga, “pues hazlo tu también”. Pues no, llámame idiota, pero ese no es mi estilo.

Como te digo, ya te pido disculpas de antemano por soltarte este rollo porque, además, me aburre eso de ir identificando parásitos. Además creo que detrás de la Marca Personal subyace un elemento fundamental de responsabilidad individual, así que si esto ha sido así, quien debía haber tomado algunas decisiones mucho antes soy yo mismo.

Hay otra razón para este cambio de estrategia. Tiene que ver con lo que en la facultad de química denominábamos disoluciones sobresaturadas.

Una disolución se prepara echando una sustancia a un líquido, por ejemplo cuando ponemos azúcar (soluto) en la leche (solvente) o sal en un vaso de agua.

Lo que ocurre es que la capacidad de disolver ese soluto no es infinita. Llega un momento en el que la disolución llega al punto de sobresaturación y el soluto precipita. Vamos, que cae al fondo sin disolverse.

En dospuntocerolandia hace mucho tiempo que hemos llegado al nivel de sobresaturación. Nos pasamos el día subiendo contenidos y contenidos que acaban precipitando porque la capacidad de atención no da para disolverlos. Somos perros de Pavlov dándole a una palanquita.

Creo que hay una incontinencia de contenidos intrascendentes. Fotos, “stories” fugaces, frases más o menos ingeniosas presentadas como si fuesen citas de Oscar Wilde… Y ojo, que el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Creo que más que contenidos, La Red se está llenando de continentes, de cosas superficiales, llamativas, que llenan pero no sacian.

Pienso que el abuso de imágenes, la versión más barata y rápida de llamar la atención, ha acabado destruyendo el contenido de valor. Pero, yo sigo pensando que mil palabras bien elegidas valen mucho más que una imagen.

Como veterano en estas cosas, he percibido como los contenidos interesantes de algunos profesionales se han ido transformando en trivialidades, poco a poco pero sin pausa. Donde antes encontrabas ideas valiosas ahora sólo ves imágenes de los que antes creaban esas ideas (padre, yo también he pecado).

Es cierto que las Redes Sociales nos permiten transmitir una imagen más humana y personal de lo que somos y hacemos. Pero, joder, lo que no tiene sentido es que tu Marca Personal se base en tu persona y no en la huella que dejas.

Hablamos de PERSONAL para transmitir que estamos hablando de la aportación de individuos, personas y diferenciarlo del efecto que producen poductos y servicios, empresas u organizaciones. Pero no hablamos de Personal en el sentido de Privado y todavía menos de autobombo ni de poner el foco en ti en vez de tu contribución. O al menos así lo enfoqué yo desde el primer día.

Al dar más peso a los aspectos menos profesionales de nuestro trabajo y al dejar de contar cosas útiles para dedicarnos a hacernos fotos de todo lo que hacemos o a contar cosas que no le importan a nadie más que a la gente muy cercana y que no está relacionada con lo que podemos aportar, estamos dando la razón a quienes acusan al Branding Personal de ser un concepto egocéntrico, narcisista y vanidoso. Y eso es justo lo contrario de lo que tenía en mente hace quince años.

Quizás porque llevo mucho tiempo con esto me he resistido a cambiar (gravísimo error), pero cuando lo que haces ves como se va devaluando y prostituyendo, es el momento de experimentar cosas nuevas.

Nos vemos en unos días. Tengan cuidado ahí fuera.

NOTA:

Como seguramente no escribiré mi próximo post hasta el día 23 o 26, aprovecho para decirte que el día 25 estaré presentando mi nuevo libro Monetízate en Oviedo junto a Eva Collado que presentará el suyo, Elena Arnaiz como maestra de ceremonias y Claudio Inacio. Aunque seguro que se pasan muchos buenos amigos por el evento.
Info e inscripciones aquí: https://oviedoemprende.es/evento/presentacion-libros/

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