Andrés Pérez Ortega/ mayo 24, 2019/ Sin categoría

Hay circulando por ahí demasiadas muchas frases tópicas, vacías de sentido y, algo peor, cursis hasta producir una subida peligrosa de azúcar, utilizadas para vender una mejora personal o profesional.

Pero la que más detesto es esa de “te voy a ayudar a ser la mejor versión de ti mismo”.

He dicho muchas veces que soy un contreras y que basta que algo se ponga de moda para que yo salga huyendo. Lo que no entiendo es que en un mundo en el que parece que todo el mundo se empeña en diferenciarse, exista esa tendencia a repetir todos lo mismo.

Durante algún tiempo, y supongo que todavía quedan quienes lo piensan, algunos acusaban al Branding Personal de “cosificar” a las personas cuando lo que pretende es justo lo contrario, sacar a relucir y defender nuestra individualidad, nuestra propia identidad.

Sin embargo, esto de ser “la mejor versión” si que me suena a convertir a las personas en cacharros de alta tecnología o a un sistema operativo. Pero en primer lugar, las personas no somos un jodido iPad y por otro lado, creo que somos mucho más complejos que cualquier aparato o creación humana.

La mejor versión ¿de qué faceta/papel/cualidad?

Creo que es absurdo hablar de llegar a un punto de perfección en algo tan polifacético como un ser humano.

La Marca Personal que dejamos es el resultado de la gestión de muchas variables que, además, están cambiando constantemente.

Nos pasamos la vida adquiriendo habilidades, acumulando experiencias, absorbiendo conocimientos. Ya sabes, aquello de que “Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia”.

Supongo que aplicar esa mentalidad mecanicista a las personas es muy cómoda porque transmite la sensación de que has conseguido un “producto terminado”. Pero afortunadamente somos mucho más de lo que pueda definirse en una línea o en un perfil de LinkedIn.

La mejor versión ¿es lo máximo que puedes conseguir?

Hablar de “la mejor versión” da a entender que llega un momento en el que consigues llegar a un tope, alcanzar un máximo. Incluso me suena a derrota. Parece que te están diciendo, “mira tío/a esto es lo máximo que puedo sacar de ti, lo siento pero aquí no hay más que rascar”. Joder, es deprimente.

¿Cuantas veces hemos conseguido cosas que ni siquiera pensábamos que lograríamos sólo unos meses o años antes? ¿Quién puede decir que has llegado al máximo de tu potencial?

Lo de la mejor versión es una visión muy determinista de la vida. Me niego a aceptarlo. Y si me dices que siempre se puede mejorar, entonces te estás cargando la tesis inicial.

No me reduzcas a una sola cosa

Si hay algo que se repite en mis cursos es la idea de que nos gustan muchas cosas. Que tenemos intereses de lo más variado. Que lo difícil no es ser bueno en algo sino elegir o, mejor aún, combinar las cosas que nos atraen y motivan.

Quiero ser muchas versiones beta de muchas cosas. Soy una persona en actualización permanente.

Eso de ser “la mejor versión” es una forma de encasillarte, etiquetarte, reducirte a un estereotipo. Es como encontrar el modo de colocarte junto a otros como tú para que alguien pueda comparar y elegir. “Oh, mira la mejor versión de este tío no es tan buena como la de aquella señora”.

Y eso es justo lo contrario de lo que pretendo con una Marca Personal. Quiero que cada día seamos capaces de cambiar (a mejor) lo que somos y lo que hacemos para generar un impacto positivo. Así que la mejor versión de hoy debería ser peor que la de mañana.

No me conviertas en la mejor versión de nada, dame herramientas para mejorar cada día

Supongo que parte del negocio de la creación de versiones mejoradas de humanos en plan Terminator T-800 o HAL 9000 consiste en transmitir la idea de que el otro tiene las claves y tú te conviertes en objeto de desarrollo, como una App cualquiera.

Sin embargo, lo realmente útil es proporcionarte las herramientas para que seas tú quien haga ese trabajo sin fecha de terminación. Eso es lo que he tratado de hacer desde el primer día con la Estrategia Personal.

Yo no quiero convertirte en nada, eso es cosa tuya. Mi misión es proporcionarte los instrumentos necesarios e informarte de las posibles meteduras de pata para que seas tú quien realice mejoras constantes. Y sólo cuando te mueras alguien pueda decir que es en ese momento cuando fuiste la mejor versión de ti mismo.

NOTA:

Aunque ya ha pasado la fase gratuita del Workbook de Marca Personal, lo podéis conseguir aquí.

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