Productos, tu vía para escapar del empleo

Creo que, a lo largo de la historia, los profesionales se han dividido en dos grupos.

Por un lado están los que venden algo que no depende de que ellos estén presentes.

Por otro lado están los que realizan trabajos para otros en los que, normalmente deben acudir a una fábrica, una obra, un campo o unas oficinas (aunque sean en tu propia casa).

Dentro de los segundos están los empleados o profesionales por cuenta ajena y algunos profesionales independientes que realizan trabajos que sólo se pueden vender a un único cliente.

Tener un único modo de vender tu trabajo es muy peligroso y te vuelve empleodependiente u opositordependiente. Por eso me repelen conceptos como el de la empleabilidad porque parece que lo que buscan es prolongar la agonía. Da la sensación de que el único modo de sobrevivir es acudir todos los días a un lugar para realizar trabajos físicos o mentales para otros.

Lo que hacen es desviar la atención a cuestiones como el tipo de contrato (temporal o ¿indefinido?) en lugar de enfocarse en buscar alternativas de generación de ingresos. De todo esto, y con muchos consejos y herramientas sobre la creación de Proyectos Paralelos hablo en mi último libro, Monetízate.

Por eso, desde hace ya bastantes meses estoy trabajando mucho (y aplicándome el cuento) en encontrar formas de generar ingresos que reduzcan la dependencia de los empleos, cada día más escasos, inseguros y peor pagados.

Si, ya, quizás estás pensando en que lo que te estoy proponiendo es que emprendas y todo ese rollo del autoempleo. Pues no.

Lo que trato de decirte es que debes encontrar el modo de “solidificar” o, al menos, “empaquetar” ese trabajo que haces para otros y convertirlo en algo que pueda existir sin que tú tengas que estar presente o desplazarte en un tren de cercanías o en un avión al centro de tu ciudad o al otro lado del Océano.

Si no empiezas a pensar así, tu vida va a depender de otros. De que te conozcan primero y de que te elijan después entre otros muchos como tú.

Vale, para eso está el Branding Personal, para conseguir destacar y ser tenido en cuenta entre montones de profesionales que hacen (o dicen que hacen) un trabajo como el tuyo.

Por eso te insisto y te repito desde hace años que debes mostrar lo que haces. Que el Currículo sólo es un prospecto que no hace más que enumerar una serie de datos poco fiables. Que debes encontrar el modo de identificar primero y hacer creíble después, lo que puedes aportar.

Pero hemos llegado a un punto en el que una Marca Personal es condición necesaria pero no suficiente incluso para aquellos que han conseguido posicionarse en su mercado.

Lo que te propongo es que encuentres el modo de hacer valer tus cualidades sin depender de que alguien te dé una oportunidad tras pasar por un proceso de selección.

Lo que te digo es que debes pasar de los “castings” a las maquetas. De decir que eres bueno a convertirlo en algo más o menos tangible. De depender de la opinión de una persona a poner tu oferta en el mercado y venderla del mejor modo posible.

De eso hablo cuando hablo de productos. De TU PRODUCTO.

¿Eres capaz de empaquetar lo que tienes en la cabeza y venderlo en un formato digital o físico?

¿Puedes crear un modelo que funcione que permita hacer las cosas mejor, más rápido o a menos coste?

¿Puedes crear herramientas basadas en tus conocimientos o experiencia que ayuden a sistematizar un proceso?

Si, es cierto que si has conseguido posicionarte como un profesional experto en algo, con una Marca Personal sólida y conocida, va a ser más fácil vender tus productos o ponerles un precio mayor. Pero incluso aunque estés empezando, el hecho de tener algo “vendible” y no depender de lo que digas, va a facilitarte mucho las cosas.

Así que, lo que te propongo hoy es que empieces a ver de qué modo puedes independizarte de ti mismo para poder reducir tu dependencia de los demás.

Y eso se consigue encontrando el modo de que tus ideas trabajen por ti. De que puedas empaquetar y mover conocimientos e información para no tener que desplazarte tú. Y algo más importante, para que no dependas del estado de ánimo de la persona que te va a entrevistar… si es que te dan esa oportunidad.

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