Miedo. Si no digo nada, no tendré problemas

No sé si el miedo, la vergüenza o el pudor son los mayores enemigos de una Marca Personal, pero lo parecen. ¿Qué van a pensar si meto la pata? ¿Y si me aparece un troll o un «hater»? ¿Qué pasa si no sé escribir, hablar o expresarme como un experto? ¿Para qué voy a decir nada si me queda mucho por aprender?

La cantidad de dudas sobre nuestras capacidades es inmensa. Y por esa razón, la mayoría de la gente prefiere mantenerse oculta o discreta en lugar de salir a darlo todo. Eso se puede disfrazar diciendo que si no eres más activo mostrando tus ideas, tu trabajo y tus propuestas es por discreción, humildad o modestia.

Se pueden aprender todas las técnicas y trucos del mundo para escribir, hablar en público, ponerse delante de un micrófono o una cámara o a utilizar redes sociales. Lo que es mucho más complicado es superar esa vocecilla interior que te está diciendo que no te metas en líos, que para qué vas a complicarte la vida exponiéndote y correr el riesgo de que te critiquen o incluso que te insulten.

Lo de los ataques, ¿lo has vivido o lo imaginas?

Lo que voy a decir, como casi todo, depende de las circunstancias. Conozco algunas personas a las que, en algún momento, alguien ha atacado o criticado, incluso con mala leche y de forma injusta. Quizás estás en un sector en el que hay mucha competencia o mucho gilipollas, pero creo que, por lo general, casi nunca pasa nada malo.

Si me conoces, sabes que suelo decir las cosas sin demasiados filtros y tengo tendencia a llevar las cosas a los extremos y hacer algunas olas. Ahora estoy más «suave», pero cuando empezaba con esto era bastante bestia dando algunas opiniones. Pues bien, lo cierto es que nunca he tenido ningún problema.

He recibido críticas constructivas y otras no tanto, algún ataque vehemente en algún comentario, incluso algún insulto. Pero se pueden contar con los dedos de una mano y nunca han pasado de ahí.

Sin embargo, cuando en mis clases pregunto la razón por la que no son más activos a la hora de hacerse visibles, las respuestas suelen estar basadas más en lo que creen que puede pasar que en lo que han vivido o sufrido. Asumimos que va a pasar algo malo sí o sí en cuanto salgamos de la cueva, así que, mejor «no me significo».

Depende de donde te la estés jugando

Si te metes en una zona peligrosa, de noche y dando a entender que tienes dinero o que llevas cosas de valor, tienes todas las papeletas para encontrarte con problemas. Es mucho más difícil que eso te pase en una visita a un museo o en una entrega de premios empresariales.

En dospuntocerolandia ocurre lo mismo. Hay redes de «gatillo fácil» en las que es más probable que una foto, una frase o un vídeo «gracioso» atraiga a los «malos». Instagram, TikTok, incluso Facebook o especialmente Twitter son sitios en los que es más probable que alguien entre al ataque.

Aunque me he encontrado con algún troll en LinkedIn (o hace muchos años, en este blog), es mucho menos probable que suceda en sitios en los que puedes argumentar mejor o en los que el entorno no favorece a los «destroyers».

Así que, elige bien en qué terrenos quieres jugar en función del tipo de contenidos, ideas y opiniones que quieres transmitir. De ese modo será más fácil superar esa barrera de temor que te frena.

Tus opiniones pueden ser discutibles, pero son tuyas

Creo que casi nadie habla con otras personas en situaciones cotidianas como si estuviese dando una clase magistral. Una charla ante un grupo de personas sobre un tema del que sabes algo no suele ser como presentar una tesis doctoral. Un post en un blog no pretende ser un artículo para una revista científica sino una forma de expresar tus opiniones o aprendizajes sobre un asunto.

Digo esto porque ese miedo viene, casi siempre, de ser criticado por decir algo equivocado. Pero si lo que estás contando es algo que tú piensas, podrá ser discutible, pero no erróneo. Es más, creo que si sólo hablásemos o compartiésemos aquello que sabemos a ciencia cierta que es correcto, entonces además de aburridísimo, nos obligaría a quedarnos callados casi siempre.

Expresar lo que pensamos es una de las mejores formas de mostrar como somos, cuales son nuestros principios, qué capacidad de identificar y resolver problemas tenemos, transmitir nuestro estilo a la hora de hacer las cosas o sintonizar con quienes nos leen, ven o escuchan.

Por eso es preferible ir con nuestras ideas por delante, y atraer a algunos y ahuyentar a otros, que esconderse para que no nos hagan daño y así evitar también que nos tengan en cuenta.

Puedes esconderte y no te pasará nada malo (ni bueno) o puedes lanzarte y comprobar que las cosas no son tan terribles como imaginas y empezar a ver como aparecen oportunidades que ni siquiera habías pensado que existiesen.

NOTA:

El próximo sábado 27 de Noviembre es el gran día del Branding Personal. Lo que empezó como algo entre amigos, casi familiar, ha crecido mucho y hoy incluye a colegas y amigos de muchos países. Es la séptima edición y ahí estaré junto con el resto de la tribu de jirafas brandianas. Es abierto y gratuito y puedes ver información y apuntarte aquí, Personal Branding Lab Day 2021









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