Miedo. No serás ni el primero ni el último en meter la pata

Llevo ya muchos años trabajando por mi cuenta. Dando la cara sabiendo que lo que suceda depende de mi. Y aunque no soy una persona tímida, sigo sintiendo entre un cierto nerviosismo y algo de miedo en algunas circunstancias en las que tengo que enfrentarme a una audiencia, a una reunión o a la creación de algo nuevo. Es normal.

Pero ese miedo no puede ni debe convertirse en una limitación paralizante porque la otra opción sería no hacer nada… lo que es todavía peor.

Todo ha funcionado bastante bien durante estos años para mi, aunque en una parte pequeña las cosas no han ido tan rodadas. También es cierto que, hasta ahora, nada de lo que he hecho mal me ha matado y las únicas heridas son de orgullo y de amor propio. Es normal, especialmente cuando trabajas con algo que depende de tantas variables que no controla uno mismo.

Sin embargo, constantemente me encuentro con profesionales que van dejando que el tiempo pase sin hacer nada para mejorar o, algo peor, que se van acercando a un abismo por el temor a cambiar las cosas.

No eres el primero ni el último en cagarla

Creo que no hay más que encender la televisión o escuchar la radio para enterarte de las pequeñas o enormes meteduras de pata de políticos, empresarios, sindicalistas y dirigentes varios. Lo grave es que sus errores nos cuestan mucho dinero y disgustos y, además, cobran generosamente por ello. Y parece que no les afecta demasiado.

Entonces, ¿por qué deberías preocuparte tanto de que una presentación no te salga perfecta? ¿De que vayas a decir una tontería en un blog? ¿ De contar tu propuesta a alguien que consideras «importante»? ¿O de proponer a la persona que te gusta salir a ver una peli?

El clásico «el NO ya lo tienes» es totalmente cierto. Pero como dijo otro, «me he encontrado con muchos SIes que no esperaba».

Creo que vivimos tiempos en los que no puedes ponerte en posición fetal y desear que no pase nada malo. Es mejor tomar el control y adelantarte a los acontecimientos.

Con el SI por delante

Hace unos días me decía una asistente a un curso que lo que ella necesitaba es que alguien le diese una patada en el culo para ponerse en marcha. Creo que esta es una actitud demasiado frecuente.

¿Y sí el empujón o la patada de la das tú mismo? La Estrategia Personal se basa en asumir la responsabilidad de tus acciones, para lo bueno y para lo malo.

¿Es más cómodo no enfrentarte a lo desconocido? A corto plazo puede que sí, a largo puede que esa comodidad se convierta en desastre.

Mi consejo es que, si te surge una oportunidad que pueda ayudarte a avanzar profesionalmente, tanto si trabajas por tu cuenta, como si lo haces para otros, vayas con el SÍ por delante. Aunque estés muerto de miedo.

Presentar los presupuestos de año próximo, dirigir un equipo, escribir un libro, presentarte a alguien a quien admiras, llamar a un medio de comunicación…

¿Cuántas veces has dicho que no simplemente por no pasar por un mal trago («qué necesidad tengo yo»)? Pues bien, es el momento de tragarte el miedo, la pereza o evitar el «follón» y dar el paso.

Nadie se va a acordar de tu error

Una de las cosas más interesantes que he descubierto estos años es que normalmente el juez más duro con tu trabajo vas a ser tú mismo. Cuando llevas tiempo preparando algo es normal que te conozcas cada detalle. Puede ocurrir y ocurrirá que, al «salir a escena» las cosas no salgan exactamente como habías planificado. Pues bien, ¿sabes quién va a ser el único que lo va a saber? Exacto, tú.

Además, la gente va a su puta bola y salvo que hayas cometido un error clamoroso, en unas horas, días o semanas, nadie se acordará. Pero tú habrás aprendido algo, quizás hayas encontrado alguna idea nueva por casualidad al meter la pata o simplemente habrás descubierto que la gente suele ser más amable y comprensiva de lo que piensas.

Ahora es el momento

No sé cuantas cosas he conseguido por «echarle morro» aunque no me apeteciese nada. Lo que sí se es que muchos de los logros más inesperados no los habría logrado si me hubiese dejado llevar por el miedo.

Publicar libros (yo no soy escritor), conocer a alguien que juega «en otra liga» (yo no soy nadie), ganarme la vida hablando de lo que me gusta (yo no soy bueno explicando cosas) o casarme con la persona que conocí en COU (yo no soy el más carismático).

Qué razón tenía Mark Twain cuando dijo «Dentro de 20 años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste. Así que suelta amarras, navega lejos de puertos seguros, coge los vientos alisios. Explora. Sueña. Descubre».

No esperes esa patada en el culo.





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