Blog. ¿Tiene sentido seguir publicando?

Creo que debe haber pocos tan fanáticos del blog como este que escribe. Llego a ser incluso pesado recomendando a todo el mundo que tenga su propio espacio de comunicación en Internet. Por eso me cuesta escribir este post. Pero antes de explicarte lo que quiero decirte, déjame ir un poco hacia atrás.

Hasta hace pocos años yo era un gran lector de prensa escrita. Cada mes me compraba varias revistas de temas diversos y uno de los mejores momentos de cada fin de semana era bajar al quiosco de Dani y volver a casa con dos o tres periódicos y, quizás, unos cuantos churros. Hoy ya no lo hago.

Durante mucho tiempo he leído muchos libros cada año. Tengo la costumbre de apuntar cada libro que leo y he llegado a leer 80 libros en mi mejor temporada. Hoy apenas llego a veinte.

Hace algunos años quise ver con mi hija la película El Guateque, la de Peter Sellers. Yo la había visto de pequeño y me pareció una de las cintas más divertidas que he visto nunca. Al volver a verla sentí que seguía siendo genial. Sin embargo, a mi hija le pareció lenta.

Sin atención no hay paraíso

Te he contado esas tres historias con las que quizás te sientas identificado porque creo que es evidente que cada día es más difícil atraer y mantener la atención. Son sólo tres anécdotas, pero seguro que se te ocurren muchas más.

Los blogs son como la película de Peter Sellers, en su momento fueron algo que molaba (y hoy siguen siéndolo), pero cuando hay otras opciones más «baratas» mentalmente, puede que empiece a no tener sentido mantenerlos tal y como hasta ahora.

Hay estudios que muestran una lenta, pero imparable, disminución de la lectura de blogs o de contenidos no visuales. Yo mismo hace tiempo que percibo esa decadencia. Todavía no es grave, pero es algo a tener en cuenta.

Es cierto que a principios de este siglo, quienes escribíamos un blog (en diciembre este cumplirá 18 años) lo teníamos más fácil porque éramos pocos, incluso muchos nos conocíamos porque nos juntábamos en quedadas como el Beers&Blogs. No teníamos que competir con Redes Sociales y los móviles no permitían ver contenidos sólo moviendo el pulgar sobre una pantalla.

Hoy es mucho más difícil que el esfuerzo de mantener una bitácora genere los mismos rendimientos.

No eches la culpa al «sistema»

Cuando percibes que algo ya no funciona como antes, es fácil echar balones fuera y pensar que lo que falla son los demás. Y eso no es así.

Es normal que después de tantos años publicando sobre un tema, llegue cierto agotamiento, falte frescura y sea complicado aportar ideas nuevas.

Con las Redes Sociales eso también puede ocurrir, pero como tienen fecha de caducidad y todas acaban muriendo o entrando en decadencia, suelen desaparecer antes de que te canses. Y si, también va a ocurrir con TikTok, aunque ahora no lo quieras ver.

La pregunta no es ¿debo dejar de publicar en una plataforma propia como un blog? sino, ¿Qué debo hacer para recuperar el interés propio y el de quienes están interesados por lo que publico?

Centrarte en tu tribu

Creo que fue un error pensar que gracias a Internet íbamos a llegar a una cantidad obscena de gente. No digo que no sea posible, la cuestión es ¿para qué?. Yo creo que se trata de llegar a quienes están realmente interesados en lo que cuentas. Es cierto que La Red te va a permitir llegar a lugares que antes eran inaccesibles, y esa es la clave. No se trata de llegar a muchos sino a todos los que te interesan y se interesan, estén donde estén.

Si tu propósito no es vender camisetas o conseguir un número enorme de seguidores sino crear o formar parte de una comunidad con intereses comunes, el blog sigue siendo insustituible.

Por eso, la lenta pero aparentemente imparable disminución del interés por los blogs casi podría interpretarse como una buena noticia. Simplemente te permite centrarte en «los tuyos» y en «lo tuyo», sin necesidad de hacer cosas raras como el «clickbait» de los periódicos digitales o la «marvelización» del cine que están acabando con esas dos industrias.

El SEO y otras prácticas de marketing digital no son muy diferentes de estos trucos de otros sectores para atraer la atención.

Una nueva edad de oro de los blogs

Decía al principio que en los últimos años había disminuido mi cantidad de libros leídos al año. Sin embargo, he empezado a volver a leer lo que me apetece, sin presiones ni modas. Poe, Lovecraft, algunos clásicos modernos,…

Con los blogs puede ocurrir lo mismo. Si nos podemos olvidar de las cifras y tendencias y volvemos a lo importante, al contenido, sin trucos (que yo siempre he evitado), incluyendo algo más (incluir podcast en el blog puede ser una buena solución), creo que esto no tiene por qué terminar.

Ya no se trata de tener un millón de amigos sino de rodearte de un grupo de colegas con quienes volver a disfrutar de aquello que te hizo empezar. Quizás El Guateque no esté hecho para las nuevas generaciones, pero sigue siendo una película genial. Y a las estadísticas, que les den.





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  1. Por aquí otro fanático de los blogs, también vieja escuela, y no puedo estar más de acuerdo con lo que dices en el post, Andrés.

    Cuando la razón por la que se escribe es la autobligación de pararse a pensar, y compartir esos pensamientos por si ayudan a otras personas (y de rebote para validar si eres el único loco que piensa así), el no tener audiencias millonarias deja de ser una barrera y casi es un remanso de paz.

    Larga vida a los blogs!

  2. Aishhh qué tiempos aquellos en los que Technorati cuantificaba el número de blogs del mundo mundial. Era una forma de saber que no estábamos solos (además de las kdds, claro).
    Ahora solo nos queda destilar nuestra nostalgia en posts como este que, lógicamente, comparto al 100%.

  3. Eva y Lucas, vais a conseguir sacarme una lagrimita. El hecho de que estemos nosotros tres hablando de esto creo que confirma lo que digo ;)

  4. Hola, Andrés:
    No hace mucho volví a ver por segunda vez, y después de muchos años, la película El guateque, y me decepcionó algo. Recuerdo que me tronchaba de risa cuando la vi de joven; en esta segunda vez creo que solo llegué a tener una sonrisa boba. No sé si es la edad o la contaminación informativa de la actualidad.
    ¡Un saludo!

  5. Andrés, mi blog cumplió 10 años en 2022. Escribí este post con algunas reflexiones similares a las tuyas. Creo que cada vez hay menos blogs y eso es una oportunidad (de visibilidad y diferenciación) para los que lo seguimos manteniendo. Un abrazo,
    https://josemanuelvega.com/2022/04/01/10-anos-de-blog/

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