Profesionales Libres. Cuando un empleo no es suficiente

Estamos a punto de terminar el año y creo que las cosas están cambiando muy rápido. Si, vale, que lo del cambio es una constante, pero las cosas van a toda velocidad y hay que empezar a reaccionar.

Escuchaba hace poco en la radio que en EEUU empieza a ser habitual que los profesionales tengan más de un empleo o de una fuente de ingresos. No es por ambición o por afición, es por pura necesidad. Se está poniendo complicado lo de llegar a fin de mes y hay que buscar alternativas.

Ya hace bastante tiempo que estoy hablando en este canal y en todos los que puedo sobre Profesionales Libres, Proyectos Paralelos y la necesidad de superar la empleodependencia.

En EEUU pueden pasarlo mal para llegar a fin de mes, pero no parece que les cueste demasiado encontrar otros empleos o fuentes de ingresos complementarias.

Sin embargo, en otros países como el nuestro, la cosa se puede poner muy complicada porque si no es fácil encontrar un empleo, imagínate tratar de encontrar otros.

No me cansaré de repetir que del empleo también se sale

Pertenezco a una generación a la que le convencieron de que había que estudiar mucho, encontrar un buen empleo y estar bien «colocado» a los cuarenta. Pero pronto vimos que nada de eso iba a ser posible.

Los que hicimos un MBA a principios de los 90 ya llegamos tarde. Los que iban a dirigir las empresas son los que lo hicieron diez o veinte años antes.

Bastante hemos tenido con ir tirando. Siempre con la espada de Damocles encima de la cabeza. De crisis en crisis. Como para pensar en tener un «puestazo» a los cuarentaytantos.

Creo que los más jóvenes lo tienen aún peor, pero tienen la «suerte» de que no se les vendió un mundo feliz.

Yo tuve la enorme suerte de quedarme sin empleo a los 37 y con una idea clara de que ya nada sería como antes. Así que, empecé a buscar otras opciones mucho antes de que esto llegase a la situación actual.

Así que, cuando conseguí mi primer empleo, ni se me pasaba por la cabeza crear algo propio o montármelo por mi cuenta. Hasta que todo se alinea y te das cuenta de que la empleodependencia es sólo otro tipo de adicción, que hay vida más allá de un contrato «indefinido».

Empieza cuando no lo necesites

Lo más duro de buscar fuentes de ingresos alternativas es estar sin red de seguridad. Por eso insisto tanto en que, si todavía tienes una nómina o unos ingresos regulares, empieces a poner en marcha tus planes B, C, D o Z.

Es mejor probar tus ideas cuando tú o tu familia no dependen únicamente del éxito de tus propios proyectos.

Se trata de aprovechar lo bueno que nos está dando esta locura de circunstancias que estamos viviendo para tenerlo todo preparado por si te quedas colgando de la brocha.

Internet, la posibilidad de vender tus cualidades a todo el mundo y de muchas formas posibles. Ya no tienes que esperar a que un «headhunter» se fije en ti. Hoy puedes hacer lo mismo que haces para uno, pero para muchos.

Crear tus Proyectos Paralelos basados en tus cualidades no requiere apenas presupuesto, básicamente es una cuestión de tiempo (que nunca sobra, eso es cierto). Pero como no vimos en Wisconsin, tendremos que crear nuestras propias oportunidades.

Si no empiezas a buscar tus propias alternativas al empleo, no es que no vas a a estar «colocado a los cuarenta», es que vas a estar jodido antes de los treinta y mucho más a partir de los cincuenta.

Nadie nace siendo empleado, autónomo o desempleado

Hay mucha gente que piensa que eso de ganarse la vida sin tener que ir cada día al cubículo o a la línea de producción es algo que no va con ellos. Es como si al nacer, le dijesen a tu madre «señora ha tenido un funcionario o un mando intermedio».

Cuando me dicen que no todo el mundo tiene mentalidad de emprendedor, hasta le puedo dar la razón. Pero lo que creo que todavía nos queda es una cierta mentalidad de superviviente. Y eso implica sacarse los garbanzos como puedas, sin ponerte etiquetas.

Creo que hoy, un empleo es mucho más arriesgado que antes. Y, curiosamente, poner en marcha tus pequeños o grandes negocios lo es mucho menos. Así que, si eres capaz de encontrar ese punto de equilibrio donde se cruzan ambos mundos, quizás lo que venga no sólo no será tan terrible sino que posiblemente puedas disfrutarlo.

De todos modos, si quieres conocer más sobre mi enfoque de estos temas, puedes echar un vistazo a mi nuevo proyecto, incluso apuntarte a mi curso gratuito.





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